Madrid en alerta

Macrodespliegue policial para la cumbre de la OTAN

Diez mil agentes de seguridad vigilarán Ifema, los hoteles y los convoyes de los líderes de la Alianza

Control policial en un acceso a Madrid.

Control policial en un acceso a Madrid. / JESÚS HELLÍN Europa Press

4
Se lee en minutos
Juan José Fernández

Cuando, en algún momento del día 28 de junio, el Air Force One y otros dos aviones que lo acompañen tomen tierra en la base de Torrejón, el arribo de Joe Biden y su delegación habrá puesto al máximo de revoluciones la cumbre OTAN de Madrid, y para entonces ya llevará un día en “fase crítica” una maquinaria de 10.000 agentes de seguridad, entre ellos 6.550 policías nacionales y 2.400 guardias civiles, además de miembros de las escoltas de la Casa Real y de Moncloa.

Será, dicen en Interior, “el mayor despliegue policial de la historia reciente”. En la Catalunya del estallido del procés, los días 29 y 30 de septiembre y 1 de octubre de 2017, Interior desplegó a 6.000 policías y guardias. Lo supera en mucho la actual Operación Eirene para asegurar la cumbre OTAN. Su diseño se activó en octubre de 2021, con su “fase previa”. Desde el 12 de mayo está en “fase preventiva”, en la que se diseñan, entre otros, los perímetros de seguridad de la Feria de Madrid (Ifema). El día 24 entrará en “fase de alerta”, y nadie no autorizado podrá llegar a los pabellones 12 y 14, los que albergarán la cumbre.

La delegación de EEUU, la más numerosa del evento, ocupará tres hoteles que se llevan en secreto. Los alojamientos de los jefes de gobierno serán rodeados en burbujas de seguridad, como los aeropuertos de Torrejón y Barajas, Ifema, el Palacio Real –donde los reyes ofrecen el 28 una cena a los mandatarios invitados-, el museo del Prado –donde Pedro Sánchez convoca una “cena atlántica” al día siguiente y con chef español-, el palacio de Santa Cruz –donde cenarán los ministros de Exteriores y Defensa-, las embajadas de los países participantes –y también las de Ucrania y Rusia, por la situación que ha desencadenado la agresión de esta sobre aquella-, el museo Reina Sofía, las vías de acceso y unas áreas de evacuación cuya localización es tan secreta como el dormitorio de Biden.

Mandos gemelos

La cumbre de la OTAN implicará a la práctica totalidad de organismos de la seguridad del Estado. El Centro Nacional de Protección de Infraestructuras Críticas, por ejemplo. Y también el Ejército del Aire, pues del espacio aéreo se encargará Defensa, con una participación a baja cota del sistema policial antidrones SIGLO. La Policía Municipal de Madrid y Protección Civil completarán el despliegue a pie de calle. Pero Eirene prevé además un refuerzo para uno de los flancos más delicados de la cita, el de la ciberseguridad, con participación del CNI (a través del Centro Criptológico Nacional), la Oficina de Coordinación Cibernética de Interior y los informáticos de Ifema.

Trabajos de preparación para la cumbre de la OTAN en el recinto ferial Ifema de Madrid

/ José Luis Roca

Organiza la cumbre una task force de 20 personas en Moncloa, a su vez en contacto con equipos de varios ministerios y con otra task force OTAN en Bruselas. Ha habido reuniones bilaterales de Interior con el equipo de seguridad de Joe Biden, que, como en otras cumbres, quiere dirigir su blindaje.

Pero será un Centro de Coordinación (CECOR) el que mande desde uno de los pabellones de Ifema, con miembros de la Policía, Guardia Civil, Guardia Real, Moncloa, CNI, Defensa, Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO), Policía Municipal, Protección Civil, la Oficina de Seguridad de la OTAN… Por si algo pasara, habrá otro CECOR gemelo –“de respaldo”, lo llama Interior- preparado en algún otro punto de Madrid.

Ciudad tomada

Tantas cápsulas de seguridad y convoyes escoltados dificultarán el tránsito por Madrid, que tendrá apariencia de ciudad tomada. No sería de otra forma en una urbe que reciba a los líderes y ministros de Defensa y Exteriores de 30 países aliados de la OTAN, más dos que ingresan –Suecia y Finlandia-, más los socios del otro lado del planeta –Japón, Corea, Nueva Zelanda y Australia, más los líderes de la Comisión y del Consejo europeos, más los de Chipre, Irlanda, Malta y Austria, más el propio secretario general de la Alianza, Jens Stoltenberg, “que por sí mismo trae otra delegación”, explican fuentes próximas al operativo de seguridad.

Hay además previsto todo un panorama paralelo de desplazamientos, el llamado “programa de acompañantes”, en el que, con la reina Letizia a la cabeza, las parejas de los líderes OTAN visitarán el Real Sitio de la Granja de San Ildefonso (Segovia) y su fábrica de cristal el día 29 y el museo Reina Sofía el 30.

En Moncloa prevén que serán unas 5.000 las personas de las delegaciones, más 2.000 periodistas, los que se afanen en Madrid durante 48 intensas horas. Interior estudia todavía a cuánto se elevará el gasto en dietas de los policías –en su mayoría antidisturbios de las Unidades de Intervención Policial- que afluyan desde sus bases.

O sea, un buen número de convoyes de alta seguridad cruzándose por Madrid. La parte española de la organización de la cumbre ha solicitado a empresas situadas de los principales trayectos que los días 29 y 30 teletrabajen sus plantillas, y pedirá a todos los madrileños minimizar el uso del coche privado.

Noticias relacionadas

Los pasacalles del Orgullo Gay se retrasan hasta el 1 de julio, y el derecho de manifestación esos días -incluida una protesta de policías de Jusapol- quedará al arbitrio de los análisis de riesgo de la Policía. Es poco probable que se vea una foto de concentraciones cerca de los 50.000 metros cuadrados que en Ifema ocupará la cumbre, indican las fuentes de Interior.

Cada día, el CNI y el CITCO analizan el nivel de amenaza. Hay calma relativa: en una reunión en Interior se determinó este martes no elevar el nivel 4 de alerta antiterrorista; de momento.