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Vídeo | Un imputado por la trama rusa: "Yo propuse dos conferencias en Moscú al jefe de la oficina de Puigdemont"

El empresario ruso Alexander Dmitrenko desvinculó a Josep Lluís Alay y al 'procés' de una operación de gas licuado de 20 millones de dólares

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J. G. Albalat
J. G. Albalat

Redactor

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“Yo le propuse, como devolución de favor, dos conferencias en Moscú”. La persona a la que se refería el empresario ruso radicado en Barcelona Alexander Dmitrenko ante el juez Joaquín Aguirre, que investiga la presunta trama rusa del ‘procés’, es el historiador Josep Lluís Alay, jefe de la oficina de Carles Puigdemont. Dmitrenko, al que el Gobierno español le denegó la nacionalidad por su supuesta vinculación con los servicios de inteligencia rusos (que él niega), acompañó en ambas ocasiones a la capital rusa a Alay, a quien le une, según sus palabras, una relación "amistosa", a la vez que le está agradecido por su intermediación para lograr una acreditación como embajador de la Cambra de Comerç de Barcelona en Rusia. Según una investigación periodística internacional, Alay aprovechó los viajes para recabar apoyos para el 'procés'.

La respuesta sobre Moscú fue a preguntas del fiscal Fernando Maldonado y tras interrogarle el juez de forma minuciosa sobre su intermediación en una operación de compra y venta de gas licuado entre una empresa china y otra rusa, que, según los investigadores, podría suponer una tapadera para lograr financiación para el 'procés'. Tanto el magistrado como el fiscal mostraron su extrañeza por que en el móvil de Alay se hallara una conversación en la que Dmitrenko anunciara al jefe de la oficina de Puigdemont que “había llegado los 295.000 euros” a Rusia como “pago de garantía” de aquel negocio, a lo que añadía: “Felicidades a todos nosotros, primer gran paso hecho”. “Muy importante”, le contesta el empresario.

En su declaración, Dmitrenko rechazó que Alay tuviera “ningún interés” en esta operación, pero aseguró que él quiso explicársela porque es su amigo y consideraba que era importante para la “promoción” de la Cambra de Comerç de Barcelona. El empresario aclaró que los 295.000 euros eran de garantía, pero que el negocio ascendía a 20 millones de dólares. La supuesta compradora era la sociedad hongkonesa Gulf Energy Limited, que, por otra parte, no tenía permiso para la importación de gas licuado. Al final, la venta no fructificó y los 295.000 euros se los quedó la firma rusa Intek Brokel. “Yo actuaba de intermediario”, insistió el imputado. “¿Qué relación tenía Alay con todo esto?”, preguntó el juez. “Ninguna”, contesto el empresario ruso, que compareció en calidad de imputado.

El hijo del exasesor de Putin

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Dmitrenko relató que estaba previsto que la comisión que debía percibir sería ingresada en una cuenta corriente en Rusia de Artem Lukoyaniuv (que fundó con él en Londres la empresa AA Pluus Wealt Management), "hijo adoptivo", inciden los agentes, de Vladislav Surkov, apodado 'el cardenal gris', un influyente y misterioso exasesor personal del presidente ruso, Vladimir Putin. “Era más fácil cobrar en Rusia. Artem, al ser mi amigo, daba impulso adicional al negocio porque yo le expresaba a la parte china que era importante en Rusia” porque “es el hijo adoptivo de Surkov”, detalló Dmitrenko. “Pensaba que Artem daría más solvencia al negocio y la parte rusa no haría cosas imprudentes”. El juez reprochó que todo ello “carece de lógica comercial”.

Alay explicó al mismo Puigdemont en julio de 2020 que Dmitrenko había sido escogido como embajador de la Cambra de Comerç de Barcelona, a la vez que lo califica como "nuestro contacto con allá y que conoces en Ginebra". También le comunica que esta elección "nos abre muchas cosas en Moscú". El empresario subrayó en su interrogatorio que él no tiene nada que ver con la financiación del 'procés'”. “¿Usted blanqueaba el dinero de Rusia a través de sus empresas?”, preguntó el juez. Dmitenko fue tajante: “Jamás”.