Elecciones andaluzas

El veto a Teresa Rodríguez exhibe unidad de la izquierda nacionalista al margen de Unidas Podemos

ERC, BNG, Compromís, EH Bildu, CUP, Mes Per Mallorca o Geroa et Bai muestran su apoyo a la líder de Adelante Andalucía

El veto a Teresa Rodríguez exhibe unidad de la izquierda nacionalista al margen de Unidas Podemos
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Isabel Morillo

El veto a la candidata de Adelante Andalucía, Teresa Rodríguez, después de que Por Andalucía, el otro partido de la izquierda andaluza, haya recurrido a la Junta Electoral su presencia en los debates y la cobertura de los medios públicos, ha levantado una ola de solidaridad en los partidos nacionalistas de la izquierda con presencia en el Congreso y el Senado, muchos socios de la investidura del Gobierno de Pedro Sánchez.

ERC, BNG, Compromís, EH Bildu, CUP, Mes Per Mallorca o Geroa Bai muestran su apoyo a la líder de Adelante y lamentan que Por Andalucía recurra su espacio en los debates y "beneficien" así a la extrema derecha de Vox. La foto fija es interesante porque enfoca a toda la izquierda que queda fuera de Podemos e IU y pone a la vicepresidenta Yolanda Díaz, que inicia un proceso de escucha activa bajo la marca ‘Sumar’ para unir a todas las fuerzas, frente al espejo de todos los grupos que compiten por un mismo espacio electoral. Una constelación de fuerzas de izquierda nacionalistas, con voz propia en Madrid, que hace todavía más complicado el puzzle político en el que trabaja la vicepresidenta a ese lado del PSOE, tal y como recoge El Periódico de España.

Lo único que le queda posiblemente a Teresa Rodríguez, salvo sorpresa de la Junta Electoral, es el derecho al pataleo. Es lo que hizo con un hilo en Twitter donde mostró a todos los partidos que la han apoyado en esta nueva guerra de la izquierda andaluza. Esas fuerzas de la izquierda nacionalista, que son clave para la supervivencia del Gobierno de PSOE y Unidas Podemos, se alinearon sin dudarlo con la candidata de Adelante Andalucía. Criticaron que la falta de pluralismo, que se “haga la vista gorda con una candidata facha”, en alusión a la candidata de Vox, Macarena Olona, y su admisión pese a un posible fraude en el padrón municipal, denunciaron que se permita “sobrerrepresentar” a la derecha, denunciaron “una operación mezquina” de Unidas Podemos, reivindicaron el papel de la izquierda “sin obediencia estatal” y acusaron a Por Andalucía de “equivocarse de adversario o trinchera”. La vicepresidenta tercera del Congreso, Gloria Elizo, y el exdiputado Alberto Rodríguez, ambos de Podemos, también apoyaron a Rodríguez. Ambos se han mostrado muy críticos con la deriva de Podemos en los últimos tiempos y en el caso de Elizo muchos dan por hecha su salida del partido.

La división en la izquierda andaluza viene de lejos. La salida de Teresa Rodríguez de Podemos desató una guerra civil que acabó con su expulsión del grupo parlamentario andaluz. Con ella, otros once diputados fueron expulsados con una interpretación polémica, recurrida al Tribunal Constitucional, de un nuevo pacto antitransfuguismo. La pelea fue tan dura que cuando se comenzó a negociar la confluencia de toda la izquierda al margen del PSOE en Andalucía y pese a que Rodríguez admitió que la oferta de los mediadores era interesante, nadie daba crédito a que las heridas pudieran coserse. Así fue. Rodríguez, que se quedó la marca de Adelante Andalucía, con la que IU y Podemos concurrieron juntos en las últimas andaluzas, y dejó claro que iba por libre. Sus excompañeros se unieron en Por Andalucía, con una negociación in extremis de Podemos, que quedó fuera formalmente, y con la adhesión de Más País.

La guerra que no cesa

La pelea podría haber quedado aquí pero lejos de amainar, cuando las encuestas alertan de que Vox está fuerte en Andalucía ante las próximas elecciones del 19 de junio, los cuchillos siguen volando. Por Andalucía recurrió primero, con éxito, a la Junta Electoral el reparto de los fondos públicos de la campaña. Logró que Teresa Rodríguez, alegando que como diputada no adscrita representaba a una fuerza extraparlamentaria, quedara fuera de los anticipos del dinero que después fiscalizará la Cámara de Cuentas. Todo el dinero que recibirá el partido en función de su representación en los últimos comicios irá a Por Andalucía.

El nuevo capítulo se refiere a la cobertura en los medios de comunicación públicos y el reparto de los partidos en los bloques de la campaña. Recurrió primero Vox y Andaluces Levantaos y en el último momento lo hizo Por Andalucía, reclamando que Teresa Rodríguez quede también fuera de estos espacios electorales. El recurso, que deberá resolver la Junta Electoral, se refiere al plan presentado por Canal Sur pero habrá también recurso, el plazo expira el lunes, al que ha diseñado la RTVE. Se prevén dos debates de todos los candidatos durante la campaña.

"Un favor" a Vox

La respuesta de la exlíder de Podemos fue contundente. Acusó a Por Andalucía, a quien propuso un pacto de no agresión al empezar la campaña, de “hacer un favor a la extrema derecha” al excluirla de los debates. En el equipo de Rodríguez creían que podría haber una tregua. Confiaban en que la guerra interna no llevara a vetar a la candidata de Adelante Andalucía pero se equivocaron. Rozando la hora límite, el medio día del viernes, la coalición de IU, Podemos y Más País se alineó con Vox y con Andaluces Levantaos con un recurso al reparto de los espacios en los medios públicos.

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El asunto del dinero, 255.000 euros que había solicitado Adelante Andalucía del monto total destinado a la izquierda, pasó más desapercibido. Desde el principio Teresa Rodríguez admitió que preparaba una campaña sin recursos. Esa cantidad es un anticipo que luego hay que devolver en función de los escaños obtenidos. El cálculo se hizo con una estimación de 11 diputados, los que se fueron a Adelante Andalucía. Las encuestas más optimista dan un escaño a este partido por Cádiz. Muchos sondeos auguran que no conseguirán representación.

En la Cámara Alta, Adelante Andalucía trabaja en un grupo confederal con una senadora por designación autonómica, Pilar González, que ha tejido lazos y alianzas con partidos como Més Per Mallorca, Más Madrid, Compromís, Geroa Bai y la Agrupación Socialista de La Gomera, y donde los senadores, explican fuentes del grupo, trabajan “con generosidad y compañerismo”, cada uno desde su espacio, desde la defensa de los intereses de su territorio, pero en buena sintonía, cediéndose cupos de preguntas o iniciativas, en resumen, "ayudándose", según vienen reivindicado como fórmula de colaboración de las izquierdas.