Pacto lingüístico

El PSC se abre a cambiar el acuerdo por el catalán para reincorporar a Junts

  • Los socialistas aceptan modificaciones que no vayan contra el espíritu del texto inicial

  • Junts sigue por libre, reniega de cambiar la ley y presenta una propuesta al Govern

El PSC se abre a cambiar el acuerdo por el catalán para reincorporar a Junts

ACN VÍDEO\SÍLVIA JARDÍ

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Daniel G. Sastre
Daniel G. Sastre

Periodista

Especialista en política catalana y española

Escribe desde Barcelona

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Los socialistas catalanes quieren que el acuerdo sobre la presencia del catalán -y el castellano- en la escuela salga adelante a toda costa. La dirigente socialista Alícia Romero ya afirmó la semana pasada que, tras el descuelgue de Junts, el Parlament tendría que aprobar el texto con la mayoría que conforman PSC, ERC y los 'comuns'. Pero, en vista de que Esquerra prefiere hacer un último intento para reincorporar a sus socios de Govern al consenso, los socialistas no se cierran a esa vía. Mientras, Junts sigue su propio camino -por ahora alejado incluso de esta mano tendida por el PSC- porque reniega de cambiar la ley (algo que apoyó de entrada) y apuesta por un decreto o decreto ley.

Mientras, la viceprimera secretaria de Organización y Acción Electoral, Lluïsa Moret, se ha abierto incluso a modificar el acuerdo, que ya estaba suscrito y presentado cuando Junts dio marcha atrás por la presión de un sector del independentismo. "¿Incluir alguna modificación que no ponga en cuestión nuestro posicionamiento? Nosotros queremos un acuerdo que apueste por la convivencia. Si respeta eso y no cambia sustancialmente el acuerdo, obviamente la exploraremos", ha dicho en la sede del PSC.

Los socialistas están negociando con los 'comuns' y con el resto de grupos la posibilidad de que el Parlament celebre un pleno extraordinario esta semana. "Nosotros estamos de acuerdo en que se mantenga el pacto. Cualquier instrumento que facilite que salga adelante nos parecerá bien, un pleno extraordinario u otra alternativa", ha dicho.

Y tampoco renuncian a seguir presionando a Esquerra para que acepte seguir adelante con un pacto que se sustentara solo en los partidos de izquierdas, que tienen mayoría sin Junts. "Seguimos pidiendo a otros que se posicionen a favor, porque creemos que es un buen acuerdo para el país", ha insistido Moret, que afirma que los socialistas bucan "el máximo consenso posible".

Junts marca perfil

Mientras los firmantes de la propuesta inicial para cambiar la ley de política lingüística buscan puentes, Junts mantiene su propio camino. Este lunes han presentado al Govern una propuesta en forma de decreto o decreto ley para blindar la inmersión. Junts, que firmó la iniciativa para actualizar la ley lingüística, ahora sostiene que esta es una vía muerta: "No hay ningún estudio jurídico independiente que demuestre que la reforma de la ley de política lingüística servirá para preservar la inmersión", proclama el portavoz Josep Rius. La nueva estrategia de Junts pasa, aseguran, por defender a los directores de las escuelas, dejar en manos del Departament d'Educació la validación de los proyectos lingüísticos y garantizar la inmersión. ¿Cómo? Habrá que leer la letra pequeña.

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Junts llega a esta conclusión tras haber negociado con plataformas en defensa del catalán y sectores educativos. El objetivo inicial era incorporarlos al pacto con ERC, PSC y 'comuns' mediante retoques (enmiendas) al texto. Esa era la vía que ahora el PSC y ERC no descartan que pudiera lograr un mayor apoyo. Para ello dieron tiempo a Junts para no llevar el debate todavía a votación parlamentaria.

Lo que se estaba negociando

Lo que Junts sostenía, antes del último giro de guión, era que la reforma de la ley no desmontaba la inmersión, y que la cuestión más polémica a ojos de entidades en favor del catalán, que fue la de considerar al castellano como lengua de aprendizaje, ya está en la Llei d'Educació de Catalunya (LEC). Por tanto, la cuestión se centraba en afinar el texto, para que ante la realidad de la sentencia, se ajustara el texto ante eventuales interpretaciones judiciales. Todo ello reforzando la protección a los equipos directivos y docentes para que no sean estos quienes desobedezcan.