Espiados con Pegasus

ERC señala al PSC por beneficiarse del 'Barcelonagate'

El líder de ERC en el Ayuntamiento de Barcelona, Ernest Maragall y la secretaria general adjunta y portavoz de ERC, Marta Vilalta, en rueda de prensa en la sede de ERC.

El líder de ERC en el Ayuntamiento de Barcelona, Ernest Maragall y la secretaria general adjunta y portavoz de ERC, Marta Vilalta, en rueda de prensa en la sede de ERC. / DAVID ZORRAKINO/EUROPA PRESS

2
Se lee en minutos
Xabi Barrena
Xabi Barrena

Periodista

Especialista en información sobre el Govern de Catalunya, de ERC y en el seguimiento de la actualidad del Parlament.

Escribe desde Barcelona

ver +
Daniel G. Sastre
Daniel G. Sastre

Periodista

Especialista en política catalana y española

Escribe desde Barcelona

ver +

No "blanquear ni un milímetro al PSC". La directiva republicana es clara desde el inicio de la crisis por el espionaje de cuadros independentistas por parte del CNI. Y si hasta ahora, esta relación entre el espionaje y los socialistas catalanes quedaba demasiado difusa, para el gusto republicano, el seguimiento del CNI de las conversaciones entre el ganador de las elecciones municipales de Barcelona, el 2019, ERC, y la segunda fuerza (en un empate casi técnico), los 'comuns', ha abierto la veda para el ataque al PSC, la fuerza a quien ERC considera como el gran rival electoral a batir.. El líder municipal republicano, Ernest Maragall, ha señalado este lunes que el partido socialista, y su candidato municipal Jaume Collboni, "es el gran beneficiado" por la intromisión en las comunicaciones.

"Nosotros [por los republicanos] representamos a la democracia", dijo Maragall en la sede de ERC, "no en exclusiva, pero sí la representamos porque el Estado ha interferido un proceso democrático. Y el señor Collboni es el gran beneficiado de ello".

Para Maragall, el pacto de gobierno entre la fuerza de Colau y el PSC, con el apoyo en la elección de la alcaldía de la fuerza de Manuel Valls, no es más que "una operación de Estado".

Un rol, el del beneficiado, en el que, en un segundo término, el republicano incluyó a la propia alcaldesa, Ada Colau. Eso sí, negó haber dicho nunca que Colau participara en esta trama. La edila barcelonesa exige desde el domingo que Maragall rectifique sus palabras por haber aseverado que ella "conocía" que el espionaje se estaba produciendo.

Para Maragall es inapelable que el Gobierno debe desclasificar y compartir toda la información sobre estos espionajes si quiere volver a la senda "democrática".

El PSC pide a Aragonès una rectificación

Los socialistas se han molestado por las alusiones de Maragall a Collboni. La viceprimera secretaria de Organización del PSC, Lluïsa Moret, ha pedido al líder republicano en Barcelona que rectifique. "Tiene una larga trayectoria, y tiene que respetar las reglas del juego. No se pueden hacer acusaciones sin fundamento", ha dicho.

La dirigente socialista ha añadido que, si Maragall no reacciona, tendría que hacerlo el presidente de la Generalitat, Pere Aragonès. "Pedimos a Aragonès que haga rectificar a Maragall. De momento, lo que ERC ha demostrado es que Barcelona no les importa, porque ha sido moneda de cambio para otros intereses", ha afirmado en relación al pacto con los 'comuns' por el presupuesto de la Generalitat a cambio de la aprobación del presupuesto de Barcelona.

Catalán en las aulas

Noticias relacionadas

Por su parte, la portavoz Marta Vilalta, en el contexto del perdido consensos sobre el catalán en las aulas, acusó a Junts de actuar a la contra, contra ERC y contra el Govern, del que forman parte. Para ERC es imperativo legislar de manera que no se incluyan porcentajes.

Sobre Junts, Vilalta reclamó a los posconvergentes que den explicaciones de por qué se han salido del consenso firmado hace unas semanas. "Si no vuelven a este consenso deberán explicarlo muy bien ". "Necesitamos el mayor rango de ley posible para defender el catalán del 25%", explicó Vilalta, que no detalló si ello significaba que van a sacar la la propuesta legislativa acordada a cuatro, con PSC y 'comuns', que se mantienen en el acuerdo, y del que se cayeron los posconvergentes.