Giro de guion en el escándalo de los pinchazos

Pegasus: el 'hackeo' a Sánchez eleva las dudas sobre la autoría de los espionajes

  • El Ejecutivo dice que aún no sabe qué información han robado de los móviles del presidente y la ministra de Defensa y evita señalar el origen del ataque

  • Los partidos independentistas y el PP coinciden en restar credibilidad a la denuncia del Gobierno

Pedro Sánchez y Margarita Robles.

Pedro Sánchez y Margarita Robles. / José Luis Roca

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Pilar Santos
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Periodista

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Miguel Ángel Rodríguez
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El anuncio este lunes de que los móviles de Pedro Sánchez y Margarita Robles fueron espiados en mayo y junio del 2021 con el programa Pegasus ha añadido más dudas sobre el embrollado escándalo del ‘Catalangate’. ¿Es la misma empresa, organismo o gobierno el que ha pinchado los teléfonos de unos y otros? ¿Cómo puede ser que el Ejecutivo central no haya detectado hasta 11 meses más tarde que el aparato del presidente fue infectado? Una investigación periodística internacional de julio de 2021 reveló el nombre de 14 jefes de Gobierno y de Estado, entre ellos el presidente de Francia, Emmanuel Macron, que se encontraban entre 50.000 personas de todo el mundo espiadas por ese programa, propiedad de la empresa israelí NSO. No obstante, Sánchez se ha convertido ahora en el primer jefe de Gobierno en admitir que su terminal ha sido hackeado por ese ‘software’.

Unidas Podemos pide dimisiones por la brecha de seguridad descubierta

El ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, aseguró en una rueda de prensa convocada de urgencia que el Ejecutivo ha denunciado ante la Audiencia Nacional que el teléfono de Sánchez sufrió dos intromisiones en mayo (la primera vez le sustrajeron de 2,6 gigabytes de datos, la segunda, 130 megabytes) y el de la ministra de Defensa, una en junio (le robaron 9 megabytes de información). La noticia fue recibida con incredulidad tanto en los partidos independentistas como en el PP. Unidas Podemos, el principal socio del Ejecutivo de coalición, pidió que se depuren responsabilidades ante semejante fallo de seguridad.  

La responsabilidad del fallo

Al jefe del Ejecutivo le sustrajeron unos 2,6 gigabytes de datos y a la ministra de Defensa, 9 megabytes

Bolaños reveló que el Centro Criptológico Nacional (CCN), dependiente del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), ha descubierto estos hechos "en los últimos días", en un proceso de verificación que todavía continúa, ya que ni siquiera se sabe todavía cuál fue la información robada. Este lunes, varios miembros del Gobierno fueron contactados para entregar el aparato a los expertos en ciberseguridad. El análisis en profundidad requiere de casi un día entero. Ante la petición de responsabilidades por no haber detectado este grave fallo antes, fuentes del entorno de Robles, de quien depende el CNI, señalaron que la protección de los móviles del Ejecutivo no es responsabilidad únicamente del Criptológico. También hay un Departamento de Seguridad y otro Departamento de Seguridad Nacional encuadrados dentro del organigrama de la Presidencia del Gobierno, recordaron esas fuentes.

Preguntado Bolaños sobre si el Gobierno cree que el espionaje parte de otro país, el ministro se limitó a responder que son intrusiones "externas", “ajenas a los organismos estatales y no cuentan con autorización judicial”. El que fue jefe de Asuntos Internos del Cuerpo Nacional de Policía Marcelino Martín-Blas incluyó en una denuncia ante un juzgado que las cloacas policiales en 2014, con Mariano Rajoy de presidente, adquirieron un sistema para robar información a un empresario israelí que más tarde vendió Pegasus a EEUU. Además, fuentes de Defensa insinuaron la semana pasada que los Mossos también podrían haber adquirido ese ‘software’, aunque el exconseller Miquel Sàmper aseguró que ni “estuvo sobre la mesa” porque el presupuesto era desorbitado.

Bolaños no quiso dar ninguna pista sobre las posibles razones del espionaje a Sánchez y a Robles ni tampoco concretó si el Ejecutivo dispone de alguna información que le lleve a relacionar esos robos de información con los indultos del ‘procés’, el 22 de junio de 2021. “No es el momento ni el lugar para hacer conjeturas o interpretaciones”, afirmó. Ni fuentes del Ejecutivo ni tampoco del CNI quisieron esbozar relación alguna entre los pinchazos al Gobierno y los supuestamente realizados a una sesentena de dirigentes independentistas catalanes y vascos.

Información sobre pinchazos anteriores

Se da la circunstancia de que el anuncio de los pinchazos de Sánchez y Robles llega después de sucesos similares sufridos no solo por políticos soberanistas, sino también por miembros del Ejecutivo. En agosto de 2020 se supo que varios ministros (aunque solo trascendió el del ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, encargado de tramitar las solicitudes de indulto) también sufrieron hackeos y se informó de que el Departamento de Seguridad Nacional y el CNI lo estaban investigando.

Pero en las fechas del espionaje al jefe del Ejecutivo, también había otras carpetas candentes, como la investidura de Pere Aragonès y Marruecos. La Moncloa pasaba un momento delicado con el país vecino tras haber acogido en un hospital a Brahim Ghali, secretario general del Polisario.  

Las comisiones pendientes

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Las escasas explicaciones de Bolaños despertaron más resquemor en las formaciones independentistas, que siguen reclamando explicaciones por el 'Catalangate'. En los próximos días, comparecerán Robles en la comisión de Defensa (miércoles) y la directora del CNI, Paz Esteban, en la de gastos reservados, todavía sin fecha. "Puede ser una cortina de humo para intentar diluir sus responsabilidades", se quejó el presidente de ERC, Oriol Junqueras. En la misma línea, la presidenta del Parlament, Laura Borràs, apuntó a una "maniobra para pasar de verdugos a víctimas". Más allá de sus recelos, dirigentes de ERC, JxCat la CUP coincidieron en que el Gobierno es el culpable por incompetencia o por complicidad.

En los próximos días comparecerán en comisiones en el Congreso Robles, ministra de Defensa, y Esteban, directora del CNI

Unas dudas similares expresó el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, que recalcó que es una "casualidad política no menor" que el Ejecutivo haya hecho públicos ahora unos ataques de hace un año coincidiendo con la presión ejercida por los independentistas, que pusieron en un aprieto al Gobierno con la ajustada aprobación de su decreto antiguerra. El escándalo del espionaje ha sumado un giro de guion y Podemos no entiende que no haya dimisiones por semejante fallo en la protección del jefe del Ejecutivo.