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El independentismo pone en duda el espionaje a Sánchez y Robles

Junqueras pone en duda el espionaje a Sánchez y a Robles. / FOTO Y VÍDEO: ACN / BERNAT VILARÓ

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Daniel G. Sastre
Daniel G. Sastre

Periodista

Especialista en política catalana y española

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Júlia Regué
Júlia Regué

Periodista

Especialista en información del Parlament de Catalunya, siguiendo la actualidad política catalana

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Esquerra, Junts y la CUP intentan volver a colocar el foco del espionaje sobre el independentismo, después de que el Gobierno haya anunciado que el presidente Pedro Sánchez y la ministra de Defensa, Margarita Robles, también fueron víctimas en 2021 de Pegasus, el programa israelí que permite intromisiones en los teléfonos móviles. ERC, Junts y CUP han puesto en duda que el Ejecutivo haya sido objeto de vigilancia -interpretan el anuncio como una cortina de humo- y han vuelto a presionar para que haya una comisión de investigación en el Congreso de los Diputados. También el Govern, por boca de su portavoz, Patrícia Plaja, ha insistido en que, en cualquier caso, el principal responsable del espionaje es el Gobierno.

El presidente de ERC, Oriol Junqueras, ha dicho que las preguntas que han hecho al Gobierno desde que el caso salió a la luz siguen vigentes. "Es evidente que puede ser una cortina de humo para intentar diluir sus responsabilidades en el espionaje contra el independentismo", ha dicho "No sabemos exactamente cuánta verosimilitud debemos darle. No sabemos hasta qué punto el Gobierno es víctima del espionaje que ha permitido contra el independentismo", ha añadido.

"¿Por qué tendríamos que dar más credibilidad a un ministro del Gobierno cuando nos da una información sobre sus servicios de inteligencia que cuando lo denuncia Citizen Lab [el laboratorio de la Universidad de Toronto que desveló el escándalo]? Nos merece muy poca confianza el Gobierno, nos merecen más medios del prestigio de 'The New Yorker'", ha insistido.

En todo momento, Junqueras ha dado por hecho que ha sido el Estado quien "ha ordenado, ha permitido o no ha impedido" el espionaje. Y ha afirmado que, tanto si la Moncloa tuvo conocimiento de él como si no -si fuera por ejemplo una iniciativa unilateral de las cloacas del Estado-, debe asumir responsabilidades "cuanto antes mejor". La semana pasada, el presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, ya pidió la dimisión de Margarita Robles

"El escándalo más importante de Europa"

"Las preguntas que hemos hecho en las últimas dos semanas siguen sin respuesta. ¿Quién ordenó espiar a los independentistas? ¿Desde cuándo, hasta cuándo, qué garantías hay de que no seguimos siendo víctimas de un espionaje masivo? ¿Cómo podemos saber que lo que explica hoy el Gobierno es verdad? ¿Qué credibilidad le podemos dar?", ha insistido Junqueras.

Son preguntas parecidas a las que se ha hecho la portavoz del Govern. Plaja, además, se ha quejado de la "doble vara de medir" -cuando los afectados son miembros del Gobierno se activan los resortes legales, y cuando son independentistas no, ha dicho- y ha asegurado que el caso es "el escándalo político de espionaje más importante de Europa".

El portavoz de Junts, Josep Rius, ha insistido en poner en el centro al soberanismo y ha afeado al Gobierno que haya pasado "de negar el espionaje al independentismo a presentarse como víctima de este". "Intentan pasar de verdugos a víctimas [...] Que Sánchez sea víctima no le exime de dar explicaciones ni de asumir responsabilidades: o hay incompetencia o hay complicidad", ha remachado.

Los cuperos han hurgado en el mismo mensaje: "Que no hagan pasar verdugos por víctimas. Que se dejen de cortinas de humo. Estamos exactamente en el mismo punto que la semana pasada, que un Estado justifica públicamente que contra el independentismo todo vale y que se le ha espiado", ha defendido el diputado Xavier Pellicer desde el Parlament, pidiendo que se busquen responsabilidades en el CNI, en la Policía y en los juzgados y que no se tenga en cuenta este "estratagema" del Ejecutivo central.

Por parte de Òmnium Cultural, su presidente Xavier Antich ha tachado de "incomprensible e intolerable" que el Gobierno "solo" haya reaccionado ahora y ha recomendado a Sánchez que ponga su caso en manos de Citizen Lab, el organismo que destapó las denuncias de espionaje a más de 60 independentistas, tras considerar que sus explicaciones no son "verosímiles".

El futuro del diálogo

El presidente de ERC no ha querido responder con claridad la pregunta de si los republicanos no van a volver a dar apoyo al Gobierno hasta que asuma responsabilidades por el espionaje. Sí ha dicho que entre "los derechos y las libertades básicos" está "poder vivir con la certeza de que no te espían, y que "el Gobierno debe dar garantías al respecto".

Para Junts no queda otra que "abrir las cloacas del Estado y desinfectarlas", por lo que exige que las relaciones sigan en 'stand by': "Hasta que no se aclaren las responsabilidades no se puede mantener ningún tipo de dialogo con el Gobierno", ha aseverado Rius. 

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En cuanto a la mesa de diálogo entre el Gobierno y la Generalitat, que el 'president' Pere Aragonès ya dio por "congelada" cuando trascendió el caso de espionaje, Junqueras ha dicho que "ERC está convencida de que la negociación es una herramienta para resolver los conflictos políticos". "Quien la ha puesto en peligro es el Estado: cuando una de las partes en una mesa de negociación espía a la otra pone muy difíciles las condiciones de esa mesa", ha asegurado.

Los 'comuns' han considerado que "el Estado profundo se ha emancipado de la ley y está en guerra sucia contra la democracia" porque este es un asunto "de extrema gravedad" al haber "una conspiración contra la democracia", mientras que el PSC ha pedido que se llegue hasta el final por la vía de la justicia: "Las nuevas informaciones refuerzan que ha habido gobiernos democráticos que han sido espiados de forma sistemática, en más de 20 países. Lo que no hacemos es menospreciar en absoluto las informaciones de hace semanas. Se tienen que aplicar las mismas medidas del Gobierno, que son rigurosas y necesarias", ha despejado Lluïsa Moret.