Movimientos en el partido de Puigdemont

Los 'no alineados', factor clave del congreso de Junts

  • Los dirigentes que no se proclaman ni fieles a Turull ni a Borràs podrían decantar la balanza

  • No se descarta que tras el cónclave el nuevo equipo cambie a 'consellers' para afianzar la nueva etapa

Carles Puigdemont durante una conferencia de prensa en Bruselas.

Carles Puigdemont durante una conferencia de prensa en Bruselas. / EMMANUEL DUNAND (AFP)

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Fidel Masreal
Fidel Masreal

Periodista

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¿Y si la llave decisiva del congreso de Junts per Catalunya no la tuvieran ni Laura Borràs ni Jordi Turull (presidenta del Parlament y 'exconseller', respectivamente)? La llave, según buenos conocedores del partido, la tienen precisamente los que no se quieren etiquetar ni como turullistas ni como lauristas. Un conjunto de bases y de cuadros dirigentes que pueden decantar la balanza. Una balanza que parece inclinada a favor de Turull pero que, según se advierte internamente, ello no significa que todo el pescado esté vendido. Ni mucho menos.

Dirigentes de peso como alcaldes, 'consellers' y cargos como Josep Rius -nuevo portavoz-, Elsa Artadi, alcaldable en Barcelona, Albert Batet -líder del grupo en el Parlament- tendrán mucho que decir en el encaje de bolillos que Junts tiene que hacer con cierta urgencia si quiere llegar al congreso de junio con los deberes hechos. Esto es, con un pacto entre sectores, en el que cada cual pueda obtener cierto peso en la nueva ejecutiva.

Que la parte decisiva del congreso se celebre en la Catalunya Nord -salvo la parte dedicada a la ponencia política- es importante porque ello supone que el 'expresident' Carles Puigdemont podrá participar personalmente. Y tendrá la capacidad de influir directamente en las decisiones. Pero es altamente improbable que Puigdemont se decida a señalar con el dedo a Turull o a Borràs, dado que en los últimos meses el 'expresident' ha evitado explícitamente entrar en la cocina de las decisiones. En parte para no quemarse y poder mantener su perfil como líder ideológico al margen de batallas de poder.

¿Un tándem inestable?

Una de las cuestiones a tener en cuenta es que no se escogerá al líder mediante elecciones primarias, en las que Borràs podría tener más bazas, sino en un cónclave con delegados que votarán a la dirección ejecutiva. La propuesta de Jordi Sànchez, secretario general hasta el cónclave, es que se presente una única lista de integración. Y no habrá sorpresas organizativas porque no se tocarán los estatutos vigentes. De ahí que lo deseable es que Borràs y Turull pacten, antes de llegar a la decisiva votación, formando tándem. No será fácil dado que la presidenta del Parlament, según su entorno, quiere optar a un cargo de responsabilidad. La presidencia del partido, si Turull es secretario general, sería una opción. Pero para ello Puigdemont ha de renunciar a esta presidencia y ello es posible pero no es seguro. La alternativa pasaría por crear otro tipo de cargo, siempre y cuando quede claro que es Turull -según apuntan varios dirigentes- quien manda.

Que Jordi Sànchez haya hablado explícitamente en favor de Turull en una entrevista en EL PERIÓDICO es un acicate para el 'exconseller' pero algunos consideran que puede perjudicarle a ojos de los sectores más críticos con el todavía secretario general. En cualquier caso, Turull guarda todavía sus cartas tras haber afirmado que él no entraría en batallas internas y que sería leal ocupando el cargo que se considere más útil.

El Govern, a la espera

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Mientras, losintegrantes del Govern nadan y guardan la ropa esperando el medio plazo y la resolución del cónclave. Figuras cercanas a Sànchez como Jaume Giró se sentirían obviamente mucho más cómodos con Turull que con Borràs al frente. Cada 'conseller' y 'consellera' Usará su influencia. Los turullistas, como Lourdes Ciuró o Violant Cervera, apostarán por él. Y la gran mayoría defenderán una idea: que se debe preservar la gestión de Govern, de forma responsable y evitando gesticulaciones constantes. "No se ha de entrar cada día en la pelea con ERC", apuntan, salvo cuando sea necesario. Esta visión contrasta con la de quienes en Junts dinamitarían toda actuación autonómica y colaborativa con ERC o con el PSC. "Son posiciones minoritarias, las que defienden esta vía", apuntan fuentes del Govern. Y aseguran que Laura Borràs es más moderada en relación a esta táctica rupturista de lo que lo son otras personas de relieve.

Cambios en el Ejecutivo

Si bien se apuesta por mantener el rumbo de un Govern cohesionado a la espera de que la mesa de diálogo con el Gobierno constate, según Junts, su vacuidad, también en el partido de Puigdemont se admite que el nuevo equipo directivo que salga del congreso de junio podría decidir hacer algún cambio en el Govern. Cambio que sirviera para marcar el rumbo de navegación. Y para que el nuevo o la nueva líder sitúe a sus fieles. Si Giró lo es de Sànchez, Borràs o Turull podrían tratar de incorporar a otras figuras de su confianza. "ERC también podría hacerlos porque tiene a 'consellers' quemados", alegan fuentes de JxCat.