Investigación

Pablo Casado, Teo García Egea y los idus de marzo

  • El presidente del PP continuará en su puesto formal hasta el congreso extraordinario de abril. Un mes en política española ya es mucho tiempo. ¿Esperando a Godot? ¿O a los idus de marzo?

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Ernesto Ekaizer
Ernesto Ekaizer

Escritor y periodista.

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Alberto Nuñez Feijóo intentó sacarle la renuncia sumarísima a Pablo Casado en la larga hora y media de negociación que mantuvieron en el cuartel de Génova 13 el pasado miércoles cuando caía la noche en Madrid. Con esa renuncia -la cabeza de Casado en bandeja-, el barón gallego hubiera consumado un liderazgo shakespeariano. Y si igualmente los barones regionales le aclamaron sin haberlo conseguido, resulta fácil imaginar lo que hubiera ocurrido -entre los barones y los titulares de los medios de comunicación- de abandonar el despacho de Casado con su cabeza en tiempo real y no a la Cospedal, en diferido.

Pablo Casado y Teodoro García Eegea creen que han sido víctimas de un golpe de Estado, que es como se resuelven los antagonismos políticos en la España de al menos los últimos años. En su discurso de despedida del pasado jueves 23 de febrero, en el Congreso de los Diputados, el presidente del PP puso énfasis en el 41 aniversario del golpe de Estado del 23-F cuyo epicentro fue, precisamente, el hemiciclo desde el cual hablaba. Pero esa referencia, explícitamente referida al 23-F, no era para escribir una nota de historiador a pie de página. Era una autorreferencia a lo que le estaba ocurriendo en el Partido Popular. Y no sólo a él.

Otras conspiraciones

Se dirigía también a otras víctimas de operaciones políticas, de conspiraciones en toda regla. La primera, obvio es, era el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien fue abatido por la cúpula del PSOE en octubre de 2016 en un espectáculo que parece olvidado, y logró dar vuelta de manera tan inesperada como excepcional a su situación. Y probablemente también a otras, como fue el caso de Tomás Gómez, secretario general del PSOE en Madrid, quien sufrió la operación de acoso y derribo por parte de Pepe Blanco y de José Luis Rodríguez Zapatero para colocar en su lugar a Trinidad Jiménez en 2010. Y que también, contra todo pronóstico, ganó, sentando el precedente para el retorno de Pedro Sánchez al liderazgo del PSOE al arrollar a Susana Díaz en mayo de 2017.

El mismo día de su dimisión, Teodoro García Egea dio en una entrevista la siguiente explicación sobre el enfrentamiento con Isabel Díaz Ayuso: “Me creo a la presidenta de la Comunidad de Madrid y espero que toda la información sea falsa”. Esto recuerda a aquello que dijo Mariano Rajoy sobre la contabilidad b que llevaba el tesoro nacional del PP, Luis Bárcenas, y sus apuntes sobre los sobresueldos, donde el presidente del Goberno figuraba. “Todo lo que se refiere a mi y que figura allí y a los compañeros de partido no es cierto salvo alguna cosa”, explicó en Berlín junto a la canciller Angela Merkel el 4 de febrero de 2013.

Cuando García Egea dice que se cree a Díaz Ayuso parece referirse a la aclaración que ella hizo en un comunicado el viernes 18 después que Casado informó sobre el contrato de venta de mascarillas adjudicado a la empresa Priviet Sportive por 1,5 millones de euros y de una comisión de 286.000 euros que habría cobrado Tomás Díaz Ayuso.

“En este caso” había declarado Casado el viernes 18 de febrero en la Cope sobre el contrato, “sería con persona interpuesta, y además, una comisión de ese importe, pues puede inducir a que aquí ha habido una influencia real en la adjudicación del contrato, sobre todo cuando es de emergencia y da cuenta de él al consejo de gobierno en el que está presente y presidiéndolo un familiar de ese comisionista”.

"Toda la información" sobre Ayuso

En su aclaración, la presidenta apuntó que se trataba de un pago por una gestión, que no comisión, de 55.850 euros, de su hermano para obtener las mascarillas en China. García Egea y Casado han dado por buena la precisión de Díaz Ayuso. Pero lo que ha dicho García Egea es que espera que “toda la información sea falsa”. “Toda la información” induce a asumir, sin interpretaciones, que existe en el dosier manejado por Génova más datos e indicios sobre el contrato y sus presuntas comisiones. Lo lógico, pues, sería que García Egea, que ha hablado sobre ello, aporte “toda la información” a la Fiscalía Anticorrupción. O que el fiscal jefe, Alejandro Luzón, responsable personalmente de las diligencias según su decreto de apertura de la investigación, le cite a prestar declaración. O lo haga la Unidad de Policía Judicial adscrita a Anticorrupción.

Ahora bien: Casado ha conseguido quedarse un mes más como presidente nominal del PP hasta el congreso extraordinario del mes de abril. Fuentes próximas al círculo de García Egea sugieren que puede haber novedades en un mes de diligencias sobre el contrato de las mascarillas.

Cuídate de los idus de marzo

¿Espera Casado a los idus de marzo? En la república romana, los idus se celebraban en marzo el día 15, un día de buenas noticias, y estaba dedicado a Marte (Martius) el dios de la guerra. Y el emperador Julio César fue asesinado el 15 de marzo del año 44 a.C. Cuidate de los idus de marzo, escribe Shakespeare en La tragedia de 'Julio César' (1599).

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En su famosa obra 'Los idus de marzo', el novelista y dramaturgo norteamericano Thornton Wilder evoca esa fecha en forma de documentos ficticios y correspondencia. “En estos últimos días -escribe Julio César- he estado recibiendo informes absurdos y sin precedentes de los destripadores de aves y los investigadores de truenos… Se me está acabando la paciencia… Pero uno no sabe lo que sabe- ni siquiera lo que desea saber- hasta que lo desafían y se ve obligado a hacer frente. He aquí que ahora me desafían…”.

Fuentes consultadas por este diario aseguran que aparte de Mira Detectives, gente de nivel muy bajo, encargada de hacer sondeos, se contactó, sin éxito, a otras dos agencias para ver si se podía confirmar y ampliar la información que ya tenían García Egea y Casado. Porque, como dicen ambos, por los datos de que ya disponían estaban obligados a hacer frente.