Acuerdo acusaciones y defensa

Un policía acepta un año cárcel por agredir al fotoperiodista Jordi Borràs por motivos ideológicos

  • El agente deberá indemnizar al fotoperiodista y tendrá que asistir a dos cursos de prevención de la violencia y de derechos humanos

El fotoperiodista Jordi Borràs, en una foto de archivo

El fotoperiodista Jordi Borràs, en una foto de archivo / SALVADOR REDÓ

2
Se lee en minutos
J. G. Albalat
J. G. Albalat

Redactor

Especialista en Judiciales

Escribe desde Barcelona

ver +

El inspector de la Policía Nacional Iván R. F. ha aceptado este martes una condena de un año de cárcel por agredir por motivos ideológicos al fotoperiodista Jordi Borràs, a quien indemnizará con 7.000 euros. El agente, además, no podrá comunicarse ni acercarse a menos de 500 metros del informador durante cuatro años y deberá asistir a un curso de prevención de la violencia y otro de respeto a los derechos humanos. Las costas del proceso también correrán a su cargo.

A pesar de la condena de un año de prisión, la jueza Sónia Gutierrez Núñez ha suspendido su ingreso en un centro penitenciario, aunque ha advertido al policía condenado que si comete un delito, podría incurrir en quebrantamiento de la condena

Noticias relacionadas

Los hechos ocurrieron en julio de 2018 cuando, según denunció Borràs, conocido por sus trabajos contra el fascismo y la extrema derecha en Catalunya, el agente, a quien la Policía Nacional abrió un expediente a raíz de este incidente, se abalanzó sobre él cuando caminaba por la calle Capellans de Barcelona y mientras gritaba "Viva España", "Viva Franco". El fotoperiodista, que se dirigía al Ateneo de Barcelona para cubrir un acto de Crida Nacional per la República, sufrió la rotura del tabique nasal y quedó tendido en el suelo. El policía iba de paisano y estaba fuera de servicio. Tras el ataque emprendió la huida, pero unos vecinos lo persiguieron y lo retuvieron. Fue entonces cuando se identificó y mostró su placa. Después, se zafó del grupo de ciudadanos y se escapó  

El acuerdo

Durante la instrucción judicial del caso, el inspector admitió que golpeó a Borràs, pero precisó que lo hizo en defensa propia porque éste empezó a increparlo y a gritarle "puta policía, puta España", tras lo que ambos se enzarzaron en una pelea. En la vista celebrada este martes, el policía ha aceptado retirar la acusación que mantenía contra el fotoperiodista y se ha mostrado conforme con la pena, tras el acuerdo alcanzado entre el fiscal contra los delitos de odio, Miguel Ángel Aguilar, la abogada del gráfico y la defensa del agente encausado.