Acuerdo Gobierno-ERC

La ley audiovisual destinará 15 millones de euros para la producción en lenguas cooficiales

  • El Gobierno eleva el porcentaje para catalán, euskera y gallego y cierra el pacto con ERC

  • Las empresas que facturen más de 50 millones al año contribuirán al fondo de doblaje en lenguas cooficiales

Una mujer busca películas en Netflix.

Una mujer busca películas en Netflix. / JORDI OTIX

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Xabi Barrena
Xabi Barrena

Periodista

Especialista en información sobre el Govern de Catalunya, de ERC y en el seguimiento de la actualidad del Parlament.

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Fin al culebrón sobre la ley del audiovisual, nacido cuando se dio a conocer el borrador de la ley que el Consejo de Ministros pretendía aprobar sin reservar espacio a las lenguas cooficiales y que, luego, se vio mezclada, hasta el final, con la negociación de los Presupuestos Generales del Estado. Finalmente, Gobierno y ERC han desmenuzado el nudo gordiano que trazaban ambas ramas. El toque final, tras lo avanzado por este diario la semana pasada, ha sido un último aumento en la producción en catalán. En contante y sonante supone un mínimo de 15 millones para la producción en las lenguas cooficiales (según los cálculos de ERC), a cuenta de las plataformas. Supone un 15% del 70% de la producción total que el Estado exige a todas las plataformas (incluidas las multinacionales). La anterior oferta, la del viernes, se quedaba en el 10%.

Un complicado porcentaje y una cifra, 15 millones

El primer pacto entre el Gobierno y ERC incluía que el 6% del catálogo de las plataformas fuera para las lenguas cooficiales. En primera instancia, cuando la vicepresidenta Nadia Calviño levantó la liebre y excluyó a las empresas sitas en el extranjero del cumplimiento de la nueva ley, ERC repuso que era una cuestión interpretativa. Finalmente no ha sido así y la apertura de otras vías ha significado el reconocimiento tácito de que no se podía domeñar, por esta vía, a Amazon Prime, HBO y Netflix, entre otras plataformas. Por tanto, se echó mano de la producción, relevante tanto para el consumidor como para el sector audiovisual. Así, cada año se destinarán un mínimo 15 millones a la producción en catalán, como en el resto de lenguas. Esta medida está regulada por una ley, por la cual no depende de los Presupuestos. Se garantiza, además, que el 15% de la producción de televisión 'convencional' pública sea en catalán, euskera y gallego.

Ayudas al doblaje y las competencias del CAC

Además, las partes negociadoras están de acuerdo en crear unos fondos de ayuda para el doblaje y subtitulación de productos audiovisuales en las lenguas cooficiales. Todas las empresas que superen los 50 millones de facturación contribuirán a ese fondo, según apuntan fuentes republicanas, cada año. Se calcula un mínimo de 15 millones anuales, también, para este apartado. La creación de la bolsa permitirá, arguye ERC, que "el ‘Juego del calamar’ de turno se doblaría al catalán. Además, se sostiene que el Consejo del Audiovisual de Catalunya (CAC) es el órgano responsable de dirimir los conflictos en doblajes con las plataformas. Por este motivo, se recuperan las competencias del CAC, que es quien tiene capacidad sancionadora de las plataformas catalanas.

6% del catálogo y lenguaje de signos

"El 6% del catálogo mundial será en catalán (y euskera y gallego)", asevera ERC, por cuanto todos aquellos doblajes promocionados serán incluidos en el abanico de la oferta de cada plataforma. Obviamente, esta obligación tendría visos de futuro, es decir, que todo aquella serie o película que se doble o subtitule, en una de las tres lenguas cooficiales, ya fuera para el circuito de pantallas de cine o para su emisión por TV-3, en caso de ser adquirida por Netflix o HBO, deberá ser incorporada a la oferta de la plataforma. Las multinacionales han mostrado su buena voluntad para ello, además. Se añaden cuotas del catalán allí donde hasta ahora solo había cuotas de castellano. Si la política de ley es atraer plataformas al Estado, cuando vengan tendrán que cumplir cuotas, aunque tengan la sede fuera de las fronteras españolas. A todo esto, también se incorpora el lenguaje de signos catalán.

En el acuerdo también se alude a la producción europea, ese 30% restante. Así, se distribuirá la obra europea ofrecida obligatoriamente en un 40% para las lenguas cooficiales y 60% para el castellano", apunta Esquerra en un comunicado.