Puede sancionar a Elorza

El voto telemático a Arnaldo, 'controlado' por la dirección del PSOE

  • Los diputados estaban obligados a enviar el comprobante de voto a la dirección del grupo, y en él sí aparecía qué candidatos al TC habían escrito

  • Elorza hace público que no respaldó al magistrado propuesto por el PP. Otros dos, Ábalos y el pacense Mariano Sánchez, se confundieron

Odón Elorza, diputado socialista por Gipuzkoa, a su llegada al pleno del Congreso este 11 de noviembre de 2021.

Odón Elorza, diputado socialista por Gipuzkoa, a su llegada al pleno del Congreso este 11 de noviembre de 2021. / EUROPA PRESS / ALBERTO ORTEGA

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Juanma Romero
Juanma Romero

Periodista

Especialista en información de Gobierno y PSOE.

Escribe desde Madrid

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La votación a los cuatro magistrados del Tribunal Constitucional era secreta, pero la dirección del Grupo Socialista sí pudo saber la papeleta que habían emitido sus 120 diputados. Podía conocer, por tanto, si algunas de sus señorías rompían con la disciplina de voto —o sea, si no teclearon el nombre del polémico Enrique Arnaldo—. Al final, solo uno se la saltó y lo comunicó él mismo: el exalcalde de San Sebastián Odón Elorza, cuyo caso la cúpula ya estudia para imponerle la correspondiente sanción económica. Otros dos no avalaron a Arnaldo "por error" y lo comunicaron a la cúpula parlamentaria: el exministro José Luis Ábalos, porque su papeleta se registró como en blanco, y el pacense Mariano Sánchez Escobar, porque escribió mal los nombres, y contó como nula.

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Informe de los servicios del Congreso sobre las votaciones en el pleno (octubre de 2021)

Informe de los servicios del Congreso sobre las votaciones en el pleno (octubre de 2021)

La expectación era máxima de cara a las votaciones para la renovación de tres de las instituciones que pactaron el Gobierno y el PP: el Tribunal Constitucional, el Tribunal de Cuentas y el Defensor del Pueblo (la Agencia Española de Protección de Datos no pasa por la validación del pleno, solo por la Comisión de Justicia). Los 350 diputados tenían hasta este jueves a las 13 horas para emitir su voto de manera completamente telemática.

En circunstancias normales, la votación de los órganos constitucionales se hace con papeleta y en urna, pero los servicios de la Cámara advirtieron de que, por el covid, debía hacerse a distancia, igual que ha de ocurrir en las votaciones largas (como las de Presupuestos), que exigen a los parlamentarios estar mucho tiempo juntos en sus escaños. La Mesa del Congreso aprobó el sistema por unanimidad el miércoles de la semana pasada. Entonces, el Grupo Socialista puso en marcha el protocolo que, según confirmaron fuentes de la dirección y también varios diputados consultados, se utiliza siempre que hay voto telemático: todos deben enviar un comprobante de su papeleta, y en ese documento PDF aparece qué han votado.

Cuando un diputado vota a distancia, habitualmente marca las casillas de , no o abstención. Pero cuando se trata de elección de órganos, ha de escribir los nombres de los candidatos que desean votar. En este caso, hasta cuatro nombres para el TC y hasta seis para el Tribunal de Cuentas (TCu), mientras que para el Defensor tenían que teclear el nombre del aspirante (Ángel Gabilondo) o bien votar en blanco. La votación era secreta, de manera que la Presidencia del Congreso no supo ni comunicó qué votaron sus señorías, ni tampoco publicó el habitual estadillo del resto de votaciones.

En la dirección del grupo aseguran que no han querido saber el sentido del voto de sus diputados, precisamente porque el escrutinio era secreto

Pero el caso del Grupo Socialista era distinto. Este miércoles, mandó las instrucciones de voto a sus diputados. Y en ellas, a las que tuvo acceso este diario, se les pidió que emitieran el comprobante de voto y que se lo remitieran a su asistente. Este, una vez que verificase que el voto se había emitido correctamente, debía mandar la confirmación de ello a la cacereña Belén Fernández Casero, portavoz adjunta del grupo, indicando el nombre del parlamentario, si la votación se había completado sin problemas o la "incidencia" que se encontró.

La fijación de posición, para Paco Aranda

Pero en ese comprobante figura el sentido del voto. El diputado, cuando completa su papeleta, puede pedir al sistema electrónico del Congreso que le genere el justificante en PDF. Y en él, como enseñaron varios parlamentarios a este diario, sí aparecía el nombre de los candidatos al TC, al TCu y al Defensor. De este modo, el Grupo Socialista pudo saber cuántos y quiénes de sus miembros no habían escrito el nombre de Enrique Arnaldo o de Concha Espejel, los dos nombres para el TC que propuso el PP. En la dirección parlamentaria, no obstante, esgrimían por la mañana que, dado que el voto es secreto, "si el diputado quiere tapar los nombres", podía hacerlo, ya que la cúpula "solo quiere saber que sí se ha votado". De hecho, señalan que de haber sabido previamente que no se podía obtener el resguardo sin que apareciera la papeleta completa, habría enviado otras órdenes a sus compañeros. Los 120 remitieron su justificante, la dirección comprobó que casaban los números pero no tuvo interés en mirar el voto para no violar el carácter secreto del escrutinio, siempre según fuentes próximas al portavoz, Héctor Gómez. Es decir, que pudo mirar qué habían apoyado o no sus diputados, pero no lo hizo.

Elorza ya votó contra la investidura de Rajoy en 2016 (junto a otros 14 compañeros de bancada) y no respaldó la ley de abdicación de la Corona en 2014

Al final, solo constaban al PSOE, o al menos así lo relató el partido, dos errores y un díscolo suyo "consciente": Odón Elorza. Él fue quien, en la Comisión Consultiva de Nombramientos, la pasada semana, protagonizó un interrogatorio muy duro hacia Arnaldo, detallando la larga vinculación con el PP. Él verbalizaba la incomodidad extendida en el grupo, que iba a más conforme se iban conociendo más los lazos del magistrado planteado por el PP y el partido. Pero para el Ejecutivo y para la cúpula del PSOE era capital salvar la renovación, asegurarla por encima de todo. Tragarse el sapo. La dirección socialista en la Cámara baja decidió entonces que la posición en el pleno, este jueves, la fijara el otro parlamentario que había intervenido en la comisión, el catalán Paco Aranda.

Elorza consumó su deserción. Comunicó su decisión de no respaldar a la dirección parlamentaria en una reunión y, cerca de las dos de la tarde, la hizo pública a través de su Twitter. Ahora, se expone a una multa. "La dirección de grupo estudiará en los próximos días el caso y tomará una decisión al respecto", informaron fuentes del entorno de Gómez. Elorza puede acabar pagando 600 euros, que fue la multa que se le impuso en 2016 a él y a otros 14 compañeros de bancada por no haberse abstenido en la investidura de Mariano Rajoy. Elorza tampoco respaldó la ley de abdicación de Juan Carlos I en su hijo, Felipe VI, en 2014, cuando Ferraz era dirigido por el ya fallecido Alfredo Pérez Rubalcaba.

Sin embargo, no serán sancionados los otros dos parlamentarios que no respaldaron a Arnaldo por "error". Uno de ellos es el extitular de Transportes y exsecretario de Organización José Luis Ábalos. El exministro explicó a este diario que escribió los nombres y dio al botón de votar (que no tenía que pulsar) y en ese caso "salió blanco". Intentó volver a votar pero ya no pudo. Ábalos lo habló con Gómez, para ver si había alguna manera de subsanar el fallo, pero no hubo forma. Fuentes parlamentarias, no obstante, señalaban que es complicado errar en el voto telemático ya que el sistema es muy simple. Además, el diputado socialista por Badajoz Mariano Sánchez Escobar se equivocó a la hora de escribir los nombres (puso en las casillas para el Constitucional a los candidatos de otros órganos), y su papeleta se computó como nula.

Arnaldo cosechó 232 votos, once menos de los que totalizaban PSOE, PP, UP y Foro Asturias. Pero dos de ellos fueron fallos (de Ábalos y Sánchez Escobar)

Desde luego, el control de la papeleta facilitó el cumplimiento de la disciplina, pero no solo. También las palabras de ayer miércoles del presidente, Pedro Sánchez, cuando admitió que a él tampoco le gustaban los candidatos del PP, pero agradecía la "responsabilidad" de su partido y el de Unidas Podemos, porque lo prioritario es "salvar el acuerdo para renovar las instituciones y permitir que se desbloqueen y se renueven". Traducción: que los suyos debían obedecer y votar a Arnaldo, aunque les incomodara. No solo eso: los diputados, advertían fuentes parlamentarias, son "soldados" y respetan la orden de arriba, salvo casos muy excepcionales. Esa obediencia, en teoría, según señalaban desde las alturas del PSOE, se cumplió. Aunque nunca habrá manera de comprobarlo: la dirección de grupo tenía todos los datos, pero obviamente no enseñó las votaciones ni podía hacerlo. Sí había más diputados rebeldes, nunca se sabrá. Por parte de Unidas Podemos, dos diputadas habían mostrado su disconformidad con la propuesta, Meri Pita y Gloria Elizo. Incluso en el PP no descartaban haber sufrido fugas en sus filas.

Una decena de fugas

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Lo cierto es que la votación se saldó con menos votos de los esperados. Para la candidatura al TC, se emitieron 249 votos. A favor de Arnaldo, se computaron 232 síes; por Concha Espejel (la otra aspirante propuesta por el PP), 237; por Inmaculada Montalbán (promovida por el PSOE), 240, y por Juan Ramón Sáez (aupado por Unidas Podemos), otros 240. Se contaron además ocho blancos y un nulo. Dado que PSOE (120), UP (34, uno menos de los posibles por la vacante no cubierta de Alberto Rodríguez), PP (88) y Foro Asturias (1) sumaban 243 votos como máximo, hubo 11 fugas en el voto a Arnaldo. Nueve, si se descuentan los fallos de Ábalos y Sánchez Escobar.

En el PSOE creen que los dos socios del Ejecutivo han pagado un alto precio por aceptar a Arnaldo y ahora el PP debe asumir su peaje para el CGPJ

Ahora, la siguiente meta volante es el Consejo General del Poder Judicial. En la dirección del Grupo Socialista creen que los dos socios que sostienen al Ejecutivo han pagado un coste altísimo por aceptar al cuestionado Arnaldo, de modo que el PP ha de "asumir" que las condiciones de negociación son distintas. Es decir, que no va a poder vetar, como hizo en febrero, a los aspirantes planteados por Unidas Podemos, especialmente el juez José Ricardo de Prada. Pero también advierten de que todo queda a expensas del PP, y perciben que Pablo Casado está muy "presionado" internamente, temeroso de dar el paso y proceder a la renovación. Esta, en cualquier caso, no se espera que se produzca de manera inminente.

Las otras votaciones

El exministro y exportavoz socialista en la Asamblea de Madrid Ángel Gabilondo recibió 240 votos a favor, por seis blancos y tres nulos (se emitieron 249 papeletas).


Para el Tribunal de Cuentas, se computaron 249 votos también. 239 recibieron Enriqueta Chicano, Isabel Fernández, Dolores Genaro, Diego Íñiguez y Miguel Ángel Torres Morato. Uno menos, 238, cosechó José Manuel Otero Lastres. Se contabilizaron 10 blancos y ningún nulo.