Informe a la Cámara del último Consejo Europeo

Sánchez saca pecho de su receta socialdemócrata y Casado le recuerda que él votó los recortes de Zapatero

  • El presidente lanza al dirigente del PP que, "con o sin su ayuda", España "saldrá adelante" gracias al efecto modernizador de los fondos europeos

  • El líder de los populares avisa de que irá al Constitucional si ve arbitrariedad en las ayudas y cree que el presidente es "el coche escoba de los radicales"

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante su intervención en el pleno del Congreso para informar del último Consejo Europeo, este 10 de noviembre de 2011.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante su intervención en el pleno del Congreso para informar del último Consejo Europeo, este 10 de noviembre de 2011. / DAVID CASTRO

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Juanma Romero
Juanma Romero

Periodista

Especialista en información de Gobierno y PSOE.

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Pilar Santos
Pilar Santos

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Desde el 40º Congreso Federal del PSOE, el mes pasado, Pedro Sánchez busca grabar a sangre y fuego que la respuesta socialdemócrata a la crisis es la que está propiciando una recuperación "justa", "sólida", "robusta", sin dejar "a nadie atrás", la que ha permitido que España sea un ejemplo internacional por el éxito de su campaña de vacunación. Lo ha reiterado en sus actos institucionales y también en los de partido, en los cónclaves regionales que se van celebrando semana a semana. Y lo hizo este miércoles en la Cámara baja, a la que acudió a informar del último Consejo Europeo y de la cumbre de los Balcanes. El presidente desgranó los asuntos abordados —desde la crisis energética a la migratoria—, pero el eje de su discurso pivotó en torno a la fortaleza de esa "recuperación" y al efecto modernizador de los fondos europeos. "Con o sin su ayuda, España saldrá adelante con políticas socialdemócratas, diferentes al neoliberalismo que representan quienes solo saben poner palos en las ruedas", lanzó al PP.

El escenario que pintó Sánchez es profundamente optimista, anticipándose al retrato en negro que se temía de Pablo Casado. Se arrancó reivindicando el "valor social" de la ciencia, gracias a la cual se consiguió la vacuna frente al covid-19 en tiempo récord. Inmunización que está logrando "superar esta terrible pandemia" y "mirar al futuro con mayor optimismo". La pequeña incidencia acumulada que hay en este momento en España (inferior ahora a los 60 casos por 100.000 habitantes en los últimos 14 días), la alta cobertura vacunal —del 78,7% de la población total, "muy por encima de países como Francia, Alemania o Estados Unidos", y del 88,7% de la población diana— y el "bajo negacionismo" han hecho que la perspectiva sea en verde, a juicio del Ejecutivo. "Estas navidades serán mejores que las pasadas. España está mejor que el año pasado. Y el próximo estaremos aún mejor. España va mejor", aseguró.

"Es un éxito de país, colectivo, del que todos formamos parte", proclamó Sánchez. Más aún, resaltó el "orgullo como país de estar haciendo las cosas razonablemente bien", y recordó que la Organización Mundial de la Salud (OMS) felicitó a España hace dos días por el "éxito en la gestión de la pandemia y la estrategia de vacunación". "Es un orgullo ser español", incidió. Ese "éxito", dijo, es atribuible al esfuerzo de los profesionales sanitarios, a la "unidad" de todas las administraciones y agentes sociales en la respuesta al virus y al "compromiso" de los españoles, que entendieron la "responsabilidad" de inmunizarse, desatendiendo las "patrañas y la superchería" y creyendo a la ciencia.

El presidente asegura que estas próximas navidades serán mejor que las pasadas gracias al "bajo negacionismo" y la alta cobertura vacunal


La ciencia también sirvió al presidente para advertir de que gracias a ella pudo preverse la erupción del volcán de Cumbre Vieja en la isla de La Palma, desde hace más de 50 días, como también viene alertando de la emergencia climática, otra de las preocupaciones del Ejecutivo y que más se ha afanado en combatir, indicó, desde que llegó al poder en 2018. El Gobierno, siguió, ha dado un "impulso rotundo" a las renovables y ya ha reducido la generación eléctrica de carbón en un 90%, ha ratificado que en 2050 se alcanzará la neutralidad climática, ha destinado más de 28.000 millones del plan de recuperación a la transición ecológica (un 40% de los fondos) y ha anunciado que aumentará la aportación de España al Fondo Verde del Clima un 50%. Sánchez remarcó que España "cumple con su palabra y con sus hechos" y que el Ejecutivo se "toma en serio los avisos de la ciencia" y actúa, al contrario de los discursos "reaccionarios" que persiguen "mantener los privilegios de un antiguo y minoritario statu quo que actúa en contra del interés general". Se refería a Vox.

El valor de la "unidad"

Sánchez hizo hincapié en que precisamente la salida de la crisis está siendo muy distinta a la de 2008. España, señaló, avanza hacia una "recuperación robusta y con una intensa creación de empleo", ha logrado reponerse del golpe de la pandemia antes, a diferencia de la anterior gran depresión, "cuando se impusieron las recetas neoliberales en vez de las socialdemócratas de ahora". Así, graneó su discurso con los datos de empleo, de descenso del paro femenino y juvenil para enfatizar que España protagoniza no solo una recuperación "sólida", sino también "justa". "Hoy no se rescatan entidades financieras, sino empresas y empleos", y el Gobierno estuvo "en la génesis de los fondos europeos", apuntó.

El líder socialista argumenta que la respuesta socialista ha permitido que la actividad y el empleo se recuperen de manera más rápida y robusta

Entonces, el presidente se dirigió a la bancada de la derecha: los que en los 80 y 90 llamaban "pedigüeño" a Felipe González por empujar a favor de la llegada de los fondos de cohesión son "los mismos que ahora siembran dudas sobre los actuales fondos europeos". "Se equivocaron entonces y se volverán a equivocar ahora: los fondos europeos modernizarán España al igual que lo hicieron los fondos estructurales. Con o sin su ayuda —cargó contra el PP—, España saldrá adelante con políticas socialdemócratas, diferentes al neoliberalismo que representan quienes solo saben poner palos en las ruedas". Si la receta neoliberal por la que se optó hace una década supuso el "debilitamiento del Estado del bienestar" que hizo que la recuperación fuera "más lenta e injusta", ahora Europa "acierta" con una respuesta socialdemócrata que está permitiendo retomar los niveles de actividad y empleo "más rápido", con el reto pendiente de "cerrar las profundas brechas de desigualdad".

En su intervención, Casado también se refirió a esas ayudas de Bruselas, volvió a lamentar que no se haya creado una autoridad independiente para distribuirlos, y avisó de que acudirá al Tribunal Constitucional si cree que se reparten de manera injusta. Y ante la reiterada acusación de que el Ejecutivo oculta el contrato con la Comisión Europea para la recepción de fondos a cambio de reformas —en la jerga comunitaria, el 'Operational Agreement'—, Sánchez ha anunciado que no tiene nada que esconder y que se publicó este miércoles por la tarde.

"Ya vendremos nosotros por tercera vez en la historia a hacerlo [recuperar España] después de la quiebra de un Gobierno socialista", apunta Casado

El máximo dirigente del PP, que volvió a subir a la tribuna sin papeles, le dijo a Sánchez que es un "cínico" por cargar contra la receta "neoliberal" porque él mismo la revalidó en 2010 y 2011, cuando apoyó con su voto en el Congreso de los Diputados los tijeretazos que hizo José Luis Rodríguez Zapatero, presionado por las autoridades europeas para frenar el elevado déficit de España, que se había disparado tras la crisis de 2008. En mayo de 2010, se congelaron las pensiones y el recorte del sueldo de los funcionarios. Los Presupuestos de 2011 incluyeron un recorte del gasto del 7,9% respecto al año anterior. "¿Habla usted de neoliberalismo? Pues será el del PSOE", se contestó entre aplausos de su bancada.

Los datos económicos

El líder del PP intentó desmontar el discurso optimista que Sánchez hiló en la tribuna. El líder del PP subrayó que los indicadores económicos son preocupantes y no dibujan una recuperación en V después del confinamiento por el covid-19 como, en su opinión, quiere hace creer Sánchez. Casado señaló la elevada inflación española (con una tasa interanual del 5,5%), el moderado índice general de producción industrial (1,9%), la situación del PIB (-6,6% respecto al nivel prepandemia) y el paro juvenil (un 40%, la cifra más elevada con diferencia de los países europeos) para pedirle a Sánchez que deje de "mentir" a los españoles.

"¿España está en quiebra o en recuperación? Diga sí o no", espeta el presidente a Casado, de quien dice sentir "vergüenza ajena" por hablar mal del país fuera

El dirigente conservador criticó que el Gobierno se apoye en Bildu y ERC para aprobar los Presupuestos Generales del Estado de 2022. Ve a Sánchez como el "coche escoba de los radicales" y lo acusa de hacer "funambulismo" en Bruselas, aunque cree que ya no "cuela" ante las autoridades europeas.

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"Deje de ser el cuello de botella de la recuperación en España y, si no está dispuesto, ya vendremos nosotros por tercera vez en la historia a hacerlo después de la quiebra de un Gobierno socialista", le atizó Casado. Pie que después retomó Sánchez en su réplica: "¿España está en quiebra o en recuperación? Diga sí o no". El presidente le reprochó que traslade mensajes "erróneos" —"no es sensato"—porque la economía española ya está creciendo y las cifras están ahí, igual que las de la gestión de la pandemia. "¿Por que le molestan tanto las buenas noticias tras tantos meses de sufrimiento? El Gobierno cumple". En la dúplica y ya metidos en la sesión de control, el mandatario socialista se aferró a la pregunta inquisitiva de si reconoce que España no está en "quiebra". Para Casado, sin embargo, las previsiones están infladas y no son realistas.

La bancada socialista saltó como un resorte, puesta en pie y aplaudiendo a su líder no en el final de su intervención, sino cuando Sánchez, en la réplica, afirmó sentir "vergüenza ajena" por los comentarios negativos sobre el Gobierno que Casado transmite a los líderes populares europeos: a su juicio, hace un "inmenso daño" al país, y ayuda a "socavar la confianza de los ciudadanos en nuestro sistema". "No haga daño a España fuera de España [...]. Pido que arrimen el hombro, dejen atrás las estridencias, los insultos, los desplantes. Le pido que reflexione si beneficia o no al país", le rogó. El debate no dio para más. Ni grandes anuncios ni grandes palabras. El menú de intercambio de reproches de anteriores ocasiones entre el presidente y el líder de la oposición.