Alerta policial

Así ha sido la detención de Puigdemont

  • El sistema de vigilancia de viajeros europeo SIS alertó a la policía italiana desde Bruselas cuando el expresident tomaba el avión

Un millar de personar se concentran cerca del consulado italiano para reclamar la libertad de Puigdemont.

Un millar de personar se concentran cerca del consulado italiano para reclamar la libertad de Puigdemont. / ELISENDA PONS (EPC)

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Juan José Fernández

Cuando al expresident Puigdemont tres policías italianos de paisano le leían sus derechos en el aeropuerto de Alghero, habían pasado 50 minutos de tensión en la cúpula policial italiana, el tiempo durante el cual esa jefatura y el Ministerio del Interior de Italia estuvieron cruzándose mensajes. Los tres policías ejecutaban una decisión final de la propia ministra Luciana Lamorgese.

El nombre de Carles Puigdemont i Casamajó, como el de todos los pasajeros de su vuelo, fue registrado informáticamente en el momento de mostrar su documentación en la cola de embarque del aeropuerto de Bruselas, pasadas las siete de la tarde de este jueves. Los ordenadores del área de embarque comunicaron el dato, entre otros miles de pasajeros de esa jornada, al SIS (Schengen Information System), relatan fuentes próximas al Gobierno. 

El SIS es el sistema de alerta que, a semejanza de la base de datos de pasajeros norteamericana PNR, comparten todos los países firmantes de ese tratado de seguridad y fronteras, y se activa de forma automática permitiendo así seguir el rastro de fugitivos.

El SIS alertó a la policía del aeropuerto de destino en Cerdeña de la llegada de un ciudadano con una requisitoria judicial pendiente, puesto que con esa categoría figura Puigdemont en el sistema. Durante 50 minutos, la policía italiana elevó consultas a su Ministerio del Interior. Este finalmente tomó la decisión de no hacer excepciones y llevar a cabo la detención sin que hubiera consulta previa de Interior Italia al ministerio del Interior de España ni a la policía española, según aseguran fuentes del Gobierno y ha ratificado este viernes el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. Otras fuentes gubernamentales añaden que tampoco se produjo aviso previo alguno a Moncloa.

Italia confirma que no hubo comunicación previa

Fuentes policiales italianas han confirmado a EL PERIÓDICO que actuaron tras recibir alerta del sistema interno de intercambio de información de las policías europeas, informa desde Roma Irene Savio. “No hubo ninguna comunicación previa procedente de la policía española ni de otras autoridades de este país, ni hubo policías españoles que participaron en la detención”, han añadido las mismas fuentes, que también han confirmado que el expresidente no fue detenido por una unidad especial, sino por tres agentes del cuerpo de la policía de fronteras italiana que iban de paisano. “Lo que es absolutamente normal; es lo que ocurre en la gran mayoría de los casos”, indican.

Solo posteriormente a la detención la policía italiana se puso en contacto con la española, precisan estas fuentes, que entienden que “se trata de una situación muy compleja, por las implicaciones políticas del caso”. “Si el sistema no había sido actualizado, y la orden había sido suspendida, no se descarta que quede en libertad”, concluyen.

En Madrid, expertos de Interior valoran que pudo influir en la decisión italiana la proximidad de la cita que Grande-Marlaska tiene con su homóloga Lamorgese, este sábado en Málaga, en la cumbre de los países europeos del Grupo 5 + 5 (España, Italia, Francia, Malta y Portugal) para tratar asuntos de inmigración.

De retención a detención

A Puigdemont se le informó del motivo de lo que en principio fue una retención en las instalaciones policiales del aeropuerto, y que después se consolidó como detención trasladándolo a pasar la noche a una celda en régimen de máxima seguridad en la localidad sarda de Sassari. Al principio estuvo solo en el aeropuerto, hasta que se presentó un primer abogado italiano a acompañarle. Después serían otros dos más.

Pasada la una de la madrugada, el Gobierno de España emitía una nota valorando lo sucedido, recordando que "el Señor Puigdemont debe someterse a la acción de la Justicia, exactamente igual que cualquier otro ciudadano" y calificando su captura de "detención".

Con la vigilancia reforzada de máxima seguridad bajo la que ha pasado la noche, informan fuentes policiales, las autoridades italianas querían cerciorarse de que al político catalán no le ocurría nada durante su tiempo como preventivo.

Marlaska niega avisos previos

Gonzalo Boye, abogado de Carles Puigdemont, ha asegurado este viernes entrevistado por la cadena Ser que durante la detención estaban presentes en el aeropuerto de Alghero dos agentes de la Policía Nacional española. Fuentes próximas al Gobierno desmienten que hubiera agentes de cuerpo policial español alguno en ese aeropuerto.

El abogado ha contado que su cliente fue derivado directamente en el aterrizaje a las instalaciones policiales, sin pasar por el control de pasaportes en la frontera. Boye ha matizado que, si bien había policías españoles, desconoce si estos participaron en el operativo de detención, informa Europa Press.

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Esta versión del letrado Boye ha sido desmentida por el ministro del Interior este viernes en Valladolid, donde asistía a los actos del día de la Policía. "No había ninguna autoridad española, es una actuación de las autoridades italianas en cumplimiento de unas obligaciones internacionales", ha asegurado.

Grande-Marlaska ha contado que la noticia de la detención le llegó por sorpresa, aludiendo a que no hubo aviso previo del Gobierno italiano. "Cuando hay una orden europea de detención contra cualquier persona, se puede materializar en cualquier momento. Tuve conocimiento, como el conjunto de autoridades españolas, una vez que las autoridades italianas comunican oficialmente", ha explicado.