Pleno en el Congreso

Casado acusa a Sánchez de ir a una mesa de diálogo con dirigentes que jalean a "terroristas"

  • El líder del PP inicia el nuevo curso político como acabó el anterior y exige la dimisión del jefe del Ejecutivo por haber roto "todas las promesas"

  • El presidente rehúye contestar a las derechas y a ERC sobre la reunión en BCN y responde con las medidas para frenar la subida de la luz y El Prat

Casado y Gamarra, Partido Popular, durante la sesión de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados.

Casado y Gamarra, Partido Popular, durante la sesión de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados. / José Luis Roca

2
Se lee en minutos
Pilar Santos
Pilar Santos

Periodista

ver +

Pablo Casado ha estrenado el periodo de sesiones en el Congreso de los Diputados pidiendo de nuevo la dimisión de Pedro Sánchez. El líder del PP ha denunciado la falta de acción ante la escalada de la luz y la convocatoria de la mesa de diálogo de esta tarde en Barcelona. El dirigente conservador ha acusado a Sánchez de sentarse hoy "a negociar un referéndum con los que jalean a los terroristas que quieren atentar contra el PP y los radicales que incendian BCN". Según fuentes del PP, se refiere a ERC y Junts por su relación con Bildu y su reacción ante los disturbios registrados en los últimos años en la ciudad catalana.

Casado ha recordado que en la anterior reunión de ese foro de debate, en febrero de 2020, él pidió al jefe del Ejecutivo en sede parlamentaria que en vez de irse a esa "mesa de la infamia" pusiera al ministro de Sanidad, entonces Salvador Illa, a frenar los contagios por covid-19. "Ahora le digo que resuelva esta crisis. Ya no queda nada de usted, ha roto todas las promesas (...) Es usted el presidente de un Gobierno fallido, el presidente del Gobierno más radical de Europa. Es incapaz usted de resolver los problemas de los españoles porque el principal problema de España es usted", ha acabado entre aplausos de su bancada.

También Vox, con Santiago Abascal, ha acusado al dirigente socialista de "ceder ante los enemigos de España con tal de atornillarse un minuto más a ese escaño azul".

Noticias relacionadas

La cita de Barcelona también ha salido en el cara a cara con Gabriel Rufián (ERC), que ha vuelto a advertir a Sánchez de que si fracasa ese diálogo "decepcionará a la izquierda española" y "Vox y PP entrarán en la Moncloa".

Pese a todos estos envites, la estrategia de Sánchez ha sido hacer oídos sordos y responder a cada uno con asuntos que les podían escocer. A Casado, aunque sin entrar directamente, le ha insinuado que le ve "intranquilo" por la crisis interna del PP de Madrid y ha defendido que el Gobierno, a diferencia de los conservadores, se está enfrentando a las eléctricas para recortar la factura de la luz. A Abascal le ha dicho que en la España que dibuja Vox solo caben los que piensan como ellos y solo le ha concedido que su posición ante la mesa con la Generalitat revela que ven el diálogo como un "atentado". Y a Rufián, además de señalarle la propia división en el seno de la Generalitat por la maniobra de Junts de este martes, le ha pedido que vaya a lo importante, rectifiquen y apoyen la ampliación de El Prat.