Los cambios del 40º Congreso

De la plurinacionalidad a la "España multinivel": el PSOE reajusta su enfoque hacia Catalunya

  • La ponencia marco lleva al papel la posición del Gobierno de Sánchez: diálogo dentro de la ley, más autogobierno, cogobernanza, solidaridad y lealtad

  • La idea plurinacional de España, que quedó fijada en el congreso anterior, de 2017, se abandonó enseguida, con el otoño del 'procés' y la llegada al poder

La vicesecretaria general del PSOE, Adriana Lastra, con las coordinadoras de la ponencia marco del 40º Congreso Federal, Hana Jalloul (i) y Lina Gálvez (d), junto a la presidenta del partido, Cristina Narbona (2d), el pasado 24 de julio en la presentación del documento en el Rafaelhoteles Atocha de Madrid. 

La vicesecretaria general del PSOE, Adriana Lastra, con las coordinadoras de la ponencia marco del 40º Congreso Federal, Hana Jalloul (i) y Lina Gálvez (d), junto a la presidenta del partido, Cristina Narbona (2d), el pasado 24 de julio en la presentación del documento en el Rafaelhoteles Atocha de Madrid.  / PSOE / EVA ERCOLANESE

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Juanma Romero
Juanma Romero

Periodista

Especialista en información de Gobierno y PSOE.

Escribe desde Madrid

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El PSOE aparca definitivamente -o, al menos, para los próximos cuatro años- el concepto de España "plurinacional". La idea de "nación de naciones". Y, sin embargo, no es ni mucho menos sorprendente. Se contaba con ello. Lo esperable era que el partido reajustase de manera oficial su enfoque hacia Catalunya, readaptando sus resoluciones al discurso que, desde 2018 y, de manera más intensa, desde la eclosión de la pandemia, desde 2020, lleva esgrimiendo Pedro Sánchez. Esto es, diálogo dentro de la Constitución y de la ley, profundización del autogobierno y potenciación de la "cogobernanza" y de los mecanismos de "solidaridad" y lealtad "federales".

Documento

Ponencia marco del 40º Congreso Federal del PSOE

Ponencia marco del 40º Congreso Federal del PSOE

Esta última es la posición que refleja la ponencia marco del PSOE de cara al 40º Congreso Federal, que se presentó este pasado sábado, 24 de julio, en Madrid y que ahora pasa a ser debatida por las bases y las federaciones hasta que, en otoño, en el propio cónclave, que se celebrará en València entre el 15 y el 17 de octubre, se apruebe la versión final y la que servirá de hoja de ruta del partido para los siguientes cuatro años.

Pero, ¿qué ha pasado para que el PSOE abandone la España "plurinacional", que abrazó en junio de 2017, en el 39º Congreso? Los contextos son muy diferentes, el de entonces y el de hoy. Sánchez había vencido a su principal adversaria y favorita en la carrera de primarias, Susana Díaz, con un discurso que le permitió arrasar completamente en el PSC, una posición novedosa pero que sonaba más ajena a la cultura histórica del partido y que, de hecho, para los críticos con él, chocaba con el espíritu de la Declaración de Granada de julio de 2013, el gran corpus teórico que el PSOE consensuó por unanimidad en la época del ya fallecido Alfredo Pérez Rubalcaba al frente del partido y que condensaba la apuesta por una reforma de la Constitución en sentido federal.

La defensa de España como "nación de naciones" se explica por la pugna congresual de 2017 y el guiño lanzado por Sánchez al PSC

En 2017, el vencedor de la contienda interna logró que sus postulados también se impusieran en el 39º Congreso y les dio una cierta continuidad con la Declaración de Barcelona de un mes más tarde, que las ejecutivas de PSOE y PSC pactaron. Pero luego vinieron las leyes de desconexión, el referéndum del 1 de octubre, la declaración unilateral de independencia y la aprobación del artículo 155 de la Constitución en Catalunya que el Gobierno de Mariano Rajoy aplicó con el apoyo cerrado de Sánchez. Y, en junio de 2018, en virtud de una moción de censura que pocos podían pensar que prosperara cuando se presentó, el secretario general alcanzó la Moncloa. Y comenzó a moldear un discurso que, a grandes rasgos, se mantiene hasta hoy -con la salvedad de la campaña de las generales de noviembre de 2019, en las que lo endureció para captar votantes moderados, sin éxito-: diálogo dentro de la ley.

El nuevo ministro de la Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática, Félix Bolaños, el pasado 24 de julio en la presentación en Madrid de la ponencia marco del 40º Congreso Federal, documento en cuya redacción ha participado.

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"Perfeccionar el carácter plurinacional"

En realidad, el PSOE abandonó la España plurinacional nada más acoger el concepto. Para septiembre de 2017, cuando arrancó el otoño del 'procés', ya lo había aparcado. No lo retomó (y tampoco el PSC) en la campaña de las autonómicas de aquel año, convocadas al amparo del 155, ni para las generales de 2019, ni para las catalanas del pasado 14 de febrero. Nunca hubo un mayor desarrollo que lo plasmado en aquella resolución del 39º Congreso: "Proponemos una reforma constitucional federal, que mantenga la unidad del Estado, perfeccionando el carácter plurinacional del mismo, y que la soberanía reside en el conjunto del pueblo español, de acuerdo con los artículos 1 y 2 de la Constitución española", los que consagran la unidad indisoluble de España. Sánchez, en su pugna interna con Díaz, había definido España como "nación de naciones" -expresión que no se llevó al texto-, y los suyos insistieron en que la "plurinacionalidad" no era más que el reconocimiento de una España como nación "culturalmente plural", ya que la soberanía era y será única.

Aquel cambio generó distorsiones internas y se explica por ese pulso con Díaz. Pero, tras lo ocurrido en 2017 y, sobre todo, con la llegada de Sánchez al poder, ya no tenía sentido para los socialistas mantener esa concepción controvertida en el seno de la formación y con poco calado práctico, ya que el PP, necesario para cualquier reforma de la Carta Magna, jamás lo iba a aceptar.

Para el PSOE, los nuevos tiempos exigen "cultura federal", interdependencia, mejorando la "cogobernanza" y el respeto a los niveles competenciales

La ponencia marco del 40º Congreso [aquí en PDF], coordinada por la eurodiputada andaluza Lina Gálvez y la portavoz interina socialista de la Asamblea de Madrid, Hana Jalloul, readapta el pasaje dedicado a la España autonómica -de cuatro páginas dentro de un texto de 304-, muy cuidado por la cúpula del partido, consciente de que todos los ojos estarían puestos en él. La justificación del cambio de mirada es el covid-19, una pandemia que ha demostrado desconocer "fronteras, banderas e identidades", pero también las migraciones a gran escala, la desigualdad, el cambio climático, las disrupciones tecnológicas, el multilateralismo y la seguridad frente a las amenazas emergentes. El "auténtico signo" de nuestros tiempos, indica el documento, es la "interdependencia", lo que exige "desarrollar mayores destrezas políticas para la cogobernanza", "partiendo obviamente del respeto a los respectivos niveles competenciales".

El PSOE defiende que, así, se está "abriendo camino" en España una "cultura federal". La apertura y consolidación de foros de deliberación colegiada entre el Gobierno central y los ejecutivos autonómicos son una "oportunidad para perfeccionar los mecanismos de cogobernanza y el compromiso común en un destino compartido". También los fondos europeos, una "ocasión única" para transformar el país, apuntalan ese camino hacia una mayor "cohesión e integración social y territorial".

La vicesecretaria general del PSOE, Adriana Lastra, durante la presentación de la ponencia marco del 40º Congreso Federal, el pasado 24 de julio en el Rafaelhoteles Atocha de Madrid. 

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"Sensibilidad" con la España diversa

Los socialistas reivindican su "profundo conocimiento y sensibilidad hacia la pluralidad y diversidad" de las comunidades. Y subraya que "reafirmar, a la vista de los nuevos retos", la "apuesta por la España autonómica y su permanente actualización es también una tarea que implica complicidad y cercanía hacia las legítimas aspiraciones de territorios que llevan tiempo reclamando mayor atención". El texto remarca que les preocupa asimismo la "amenaza del neocentralismo" que enarbola la derecha y que desprecia los logros de la España de las autonomías.

"La España multinivel moderna es la que ofrece cauces democráticos de diálogo y pacto en el marco de la ley para dar salidas a situaciones como la de Catalunya, en clave de mayor profundización del Estado de las autonomías". Ahí se sitúa, pues, la clave de bóveda de la ponencia marco en materia territorial: respeto a los niveles competenciales y profundización del autogobierno. Defiende, asimismo, que el "fortalecimiento del proyecto de España" se sustenta en la promoción de las lenguas cooficiales, la "sensibilidad" hacia sentimientos de pertenencia diversos, el "fomento del diálogo interterritorial" o la "cooperación leal entre administraciones".

Catalunya, dice el texto, necesita una mejora de la "convivencia" y un "mejor encaje" dentro de España, y la oferta es la agenda del reencuentro de Sánchez

"La mejora de la convivencia en el seno de la sociedad catalana y el mejor encaje del autogobierno catalán con el resto de España -prosigue la ponencia- constituyen objetivos de primer orden para los y las socialistas. El Gobierno de España ha impulsado de forma decidida y valiente la agenda del reencuentro para fomentar el diálogo, el entendimiento y el pacto dentro de la ley, como el único camino viable para avanzar con esperanza de éxito en aquellos propósitos. Esta es una apuesta firme de los y las socialistas". El texto, pues, recoge la posición actual del Ejecutivo. Diálogo dentro de la ley y la agenda del reencuentro -la que ofreció Sánchez a Quim Torra en febrero de 2020 y que también extiende ahora a Pere Aragonès- como vía para desatascar el bloqueo en Catalunya. La ponencia no asume la expresión "conflicto político" que el PSOE tuvo que defender en su pacto de investidura con ERC, otro concepto con el que se sentía incómodo porque realmente lo que cree que ocurre es un problema de "convivencia" en el seno de Catalunya (que, a su juicio, exige el diálogo del independentismo con la población que no se siente separatista) y de encaje de Catalunya con el resto de España.

El nuevo secretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán, junto a la exministra de Trabajo y miembro de la ejecutiva federal Magdalena Valerio (d), el pasado 24 de julio en la presentación de la ponencia marco del 40º Congreso Federal del partido, en Madrid.

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No al "soberanismo" populista

El PSOE remarca que la nueva agenda política no es "apta para los nacionalismos de corte populista". El "soberanismo" -léase el independentismo- "desconoce las claves de las interdependencias crecientes" con que se están librando los debates de mayor calado para la humanidad. "La lógica de los acontecimientos actuales es contraria al reforzamiento de los separatismos y los nacionalismos esencialistas", sostiene, y una prueba lo ha sido la obtención de vacunas, la lucha contra el cambio climático o el combate contra los paraísos fiscales. Así, el PSOE reafirma su "compromiso con el proyecto colectivo que representa España desde la defensa de su rica diversidad y pluralidad". La clave es, por tanto, desarrollar la "cultura del multilateralismo solidario" preservando la unidad de España y en el marco europeo.

"Desarrollar" el Estado autonómico no es solo descentralizar competencias, indica la ponencia, sino también "cooperación, lealtad y solidaridad interterritorial" y "confianza"

La cúpula de Sánchez subraya que ha de explicarse que desarrollar el Estado autonómico "no equivale exclusivamente" a la "transferencia de competencias del Gobierno de la nación hacia las comunidades autónomas", ya que "tan importante como la descentralización de competencias resulta el refuerzo de la cooperación, lealtad y solidaridad interterritorial". "Frente al empeño en dividir, optamos por la ventaja de cooperar", resume el documento.

La ponencia habla de "dotar a España de cultura federal", no tanto de reformar la Carta Magna, que exigiría de un consenso con la derecha en las Cortes imposible de recabar ahora mismo. "Cultura federal" significa, para los socialistas, invocar los términos "solidaridad" -que las autonomías no se centren solo en sus territorios- y "confianza" para establecer "lazos de franqueza y mutuo socorro" tanto entre las comunidades como entre estas, los ayuntamientos y el Gobierno central. La emergencia sanitaria o la gestión de los fondos europeos, recuerda, son dos ámbitos de actuación claros para mejorar la "eficiencia" y "resiliencia" del sistema político español.

El nuevo ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, el pasado 24 de julio en la presentación en Madrid de la ponencia marco del 40º Congreso Federal, documento en cuya redacción ha participado

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Control de Sánchez

El PSOE defiende que el Estado autonómico requiere de "mejoras en clave federal". ¿Cuáles? La "clarificación competencial", el "perfeccionamiento de los instrumentos de cooperación y colaboración", la "reforma del Senado" como Cámara de representación territorial y un modelo de financiación "estable y "conforme a los principios de autonomía financiera, suficiencia, solidaridad, corresponsabilidad, coordinación y garantía de igualdad de derechos para toda la ciudadanía española", dado que esta cuestión, la autonomía financiera de las comunidades, se ha convertido en una fuente "inagotable de conflicto y frustración". Los socialistas se comprometen a "promover grandes acuerdos" para propiciar esas reformas políticas y legales que "fortalezcan el Estado autonómico", conscientes de que hay que articular un marco legal que mejore la "cogobernanza". El texto plantea, en esta línea, que se refuerce la Conferencia de Presidentes Autonómicos -que se celebren dos citas al año- y que se asegure la igualdad de todos los ciudadanos en el acceso a prestaciones básicas.

Las "mejoras en clave federal" serían clarificar competencias, reformar el Senado, "perfeccionar" los instrumentos de colaboración y cooperación y rehacer el modelo de financiación

La respuesta "federalista del PSOE", continúa el documento, se complementa con la definición de los cuatro grandes ámbitos (o niveles) de decisión pública: la ciudad, la comunidad autónoma, España y Europa, ordenados bajo los principios de "subsidiariedad, solidaridad y lealtad". La España "multinivel" que defiende el PSOE requiere de instituciones que "patrocinen la cogobernanza", el término que acuñó el Gobierno durante la pandemia, y el "multilateralismo". Los socialistas son conscientes de que las reformas "de vocación federalizante" requieren, por su alcance, de un "amplio respaldo social y político" (o sea, del concurso de la derecha), pero las entiende como una "evolución lógica y positiva del vigente Estado autónomico". El federalismo, en definitiva, persigue "garantizar la cohesión social y la igualdad" y, al tiempo, "respetar e integrar las diversas aspiraciones de los pueblos que conviven en España, incluidas sus nacionalidades". No se dice "naciones", por cierto.

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La ponencia será a sometida a deliberación en el partido, desde las bases hasta las federaciones territoriales durante el mes de septiembre. Las enmiendas que superen los filtros serán discutidas en el propio 40º Congreso. Pero es poco probable que este pasaje de la España autonómica registre cambios abruptos. Es la posición de la cúpula del partido, ahora liderada por Adriana Lastra y Santos Cerdán y, sobre todo, la del Ejecutivo de Pedro Sánchez. Y ya se sabe que su control de las estructuras del PSOE, y más en un asunto tan delicado -lo demostraron los indultos del 'procés', que por cierto ni se mencionan- es total. Además, el presidente quiere sacar del foco mediático a Catalunya. Sin aparcarlo, pero sin que concentre todas las energías de su nuevo Ejecutivo, como demostró con su gira de tres días en EEUU y de la que regresó a Madrid el sábado 24 de julio por la tarde.