Primera reunión del nuevo Consejo

Una portavoz de estreno: Rubalcaba, Cuba y (poca) Catalunya

  • Isabel Rodríguez y Pilar Alegría debutan, al lado de la veterana Reyes Maroto, en la comparecencia posterior a la reunión del Gabinete

  • La nueva portavoz asegura que se mantiene la política con Catalunya, aunque no ahonda más, y se limita a la posición fijada por Exteriores sobre la isla

La nueva portavoz del Gobierno, Isabel Rodríguez (i), con su antecesora en el cargo, María Jesús Montero, entran juntas a la reunión del Consejo de Ministros, la primera del nuevo Gabinete de Pedro Sánchez, este 13 de julio en la Moncloa.

La nueva portavoz del Gobierno, Isabel Rodríguez (i), con su antecesora en el cargo, María Jesús Montero, entran juntas a la reunión del Consejo de Ministros, la primera del nuevo Gabinete de Pedro Sánchez, este 13 de julio en la Moncloa. / DAVID CASTRO

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Juanma Romero
Juanma Romero

Periodista

Especialista en información de Gobierno y PSOE.

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Era el comienzo de la carrera política de Isabel Rodríguez. Era portavoz del Gobierno de Castilla-La Mancha, cargo al que había accedido con solo 27 años y con José María Barreda de presidente. Coincidió con Alfredo Pérez Rubalcaba, en aquel momento uno de los hombres fuertes del Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero. Un político inteligente y habilidoso con los medios. Y le extendió un decálogo para ser "un buen portavoz". Él ya lo había sido con Felipe González, y lo fue también con Zapatero. El primer punto era este: "No des un titular. Más bien da el titular que tú quieras dar".

Puro Rubalcaba. Rodríguez recordaba esa "anécdota" en su debut como nueva portavoz de Pedro Sánchez. Hoy, con 40 años, con una mochila política más completa y con la salida a la carrera de la alcaldía de Puertollano, a la que aterrizó en 2019, para incorporarse al Gobierno como su nuevo rostro -en sustitución de María Jesús Montero- y como titular de Política Territorial. Este martes debutó, apenas 24 horas después de tomar posesión de su cargo. Igual que Pilar Alegría, la nueva responsable de Educación. Ambas, al lado de Reyes Maroto, al frente de Industria desde junio de 2018, comparecieron por primera vez tras ser fichadas por el presidente.

Y no, siguiendo la escuela Rubalcaba -de la que también era pupilo, por cierto, el nuevo director de Gabinete de Sánchez, Óscar López, presente en la sala-, no hubo más titulares que los que ambas quisieron dar. Quizá tampoco era el día porque, como repetían Rodríguez y Alegría delante y detrás de las cámaras, los nuevos ministros son unos "recién llegados" y les puede el "nerviosismo". Es la "ilusión de un equipo renovado con ganas de continuar un trabajo" ya comenzado y "condicionado" por la pandemia, que desea "afrontar una nueva etapa para nuestro país". La portavoz fue muy insistente en esa idea: a diferencia de lo que ocurrió en otros momentos, España afronta esta crisis de salida del desastre ocasionado por el covid con "herramientas" poderosas, como la inyección que proporcionarán los fondos europeos y que se canalizarán a través del plan de recuperación, cuyo visto bueno del Ecofin llegó este mismo martes, por lo que los primeros 9.000 millones llegarán "en unas semanas", de manera "inminente".

Rodríguez evoca el primer consejo que le dio Rubalcaba: "No des un titular. Más bien da el titular que tú quieras dar"

Rodríguez se arrancó evocando a un Rubalcaba que fue "el mejor portavoz del Gobierno" para también proyectar el mensaje de que la forma de comunicación del Ejecutivo va a cambiar. Que saldrá de su castillo para aportar esa "cercanía" que Sánchez invocó en la presentación de su nuevo Gabinete. Ya a primera hora, antes de la foto de familia del nuevo Consejo de Ministros, la nueva portavoz y su antecesora, María Jesús Montero, se dirigieron a la prensa unos minutos para protagonizar un cariñoso traspaso de micrófonos.

"Bienvenida" de la prensa

Y después Rodríguez, tras la reunión del Gabinete, que se prolongó hasta casi las 13 horas -el presidente tuvo que marcharse antes para viajar hasta Asturias, donde tenía un acto-, se mostró obsequiosa con los medios, ofreciendo su "total disposición", incluso a deshoras. "Soy de disponibilidad 24/7", dijo, buscando la complicidad de muchos de los informadores que allí estaban y a los que conoce de su etapa como diputada en el Congreso. Los periodistas correspondieron dando su "bienvenida" a las nuevas ministras, también su "enhorabuena". Pero entraron al lío, claro.

"Mi tarea como ministra será ahondar en una decisión del Gobierno, mejorar la convivencia en Catalunya. Se han abierto herramientas y hay que aprovecharlas", dice la portavoz

Y el lío sigue siendo Catalunya. Y Cuba, claro, tras vivir las mayores movilizaciones de las últimas décadas. Rodríguez fue cautelosa. Soltó el primer disparo y a él se aferró. Como habría hecho Rubalcaba, claro. Ella no se perdió con una introducción larga, ni mentó a la oposición, ni usó un mensaje guerrillero, como a veces hacía Montero. Ni se alargó en las respuestas. "El presidente ha marcado muy bien esa ruta y esa será mi tarea como ministra. Ahondar en una decisión del Gobierno, mejorar la convivencia en Catalunya. Se han abierto canales -léanse los indultos, que no citó-, herramientas y hay que saber aprovecharlas". Catalunya, aseguró, "se merece que se hable de ella en otros términos, como por ejemplo, territorio líder en la industria automovilística". El día se prestaba a ese argumento, por la aprobación del primer PERTE, que destinará 4.300 millones de euros a la industria del coche eléctrico y conectado.

Rodríguez no citó Catalunya en el intercambio de carteras con Miquel Iceta, ayer lunes, ni tampoco en su introducción de este martes. ¿La elección de una ministra castellanomanchega para Política Territorial busca 'descatalanizar' el debate territorial?, se le preguntó. "No hay ninguna duda de mi afecto, quiero dejar claro, a Catalunya y a los catalanes. No ha habido un cambio de dirección. El presidente se ha expresado con absoluta claridad. Se trata de recuperar una senda de diálogo con un objetivo claro, mejorar la convivencia y dar tranquilidad a la sociedad catalana", respondió. Lo que pretende el presidente es que Catalunya no sea el "plato único", y también un escudo más potente de protección, ya que Rodríguez es una dirigente muy próxima al presidente castellanomanchego, Emiliano García-Page, muy crítico, precisamente, con la concesión de los indultos y muy enfático respecto a la unidad de España.

La nueva ministra portavoz, Isabel Rodríguez, junto a la nueva titular de Educación, Pilar Alegría, y la responsable de Industria, Reyes Maroto, este 13 de julio durante la rueda de prensa posterior a la reunión del Gabinete, en la Moncloa.

/ DAVID CASTRO

"¿No hay cobertura?"

La ministra será la que tenga que acordar con el Govern la reunión de la comisión bilateral Estado-Generalitat para este mes, según acordó Sánchez con Pere Aragonès, para que en septiembre, en la semana del 13, pueda producirse el segundo encuentro de la mesa de diálogo. Rodríguez confesó que su agenda ahora mismo está siendo "caótica", porque acaba de aterrizar en el ministerio, aún no dispone de equipo -ni de firma digital, comentó- y tiene que empaparse de todos los asuntos pendientes. También este. Las fechas sí fijas y claras son el homenaje a las víctimas del covid de este jueves y la Conferencia de Presidentes, que se celebrará el 30 de julio en Salamanca.

La portavoz subraya que España defiende el derecho de manifestación y pide a Cuba que lo respete, aunque evita decir si es una dictadura

Las preguntas llovieron sobre Cuba. Rodríguez se remitió al comunicado de Exteriores -ahora ocupado por uno de los hombres del presidente, José Manuel Albares- lanzado esta mañana, en el que subrayaba que España defiende el derecho de manifestación libre y pacífica de todos los ciudadanos y pide a las autoridades de la isla que se "respete". La portavoz aseguró que el Gobierno sigue "con mucha preocupación" la situación en el país caribeño, sobre todo en relación con los periodistas, como la corresponsal de 'Abc' Camila Acosta, detenida por informar de las protestas que están desarrollándose en la isla contra el Gobierno comunista. Albares está "estudiando y analizando" la situación para poder responder, "no puedo avanzar nada más". Y señalaba su móvil, para consultar si había recibido alguna actualización del ministro. "¿En la sala no hay cobertura [de móvil]?", preguntó. No, no la hay, y no tenía por qué saberlo como recién aterrizada, porque esa es una de las limitaciones del complejo: las comunicaciones se cortan (salvo el wifi) cuando hay comparecencias.

Con la maleta a cuestas

Rodríguez no respondió directamente a la pregunta de si Cuba es o no una dictadura. "No hay duda de que España es una democracia plena, que defiende la democracia, los derechos y libertades. No puedo ser más rotunda. Es la posición del Gobierno", señaló. Los socios de coalición, Unidas Podemos, defienden que la isla no es hoy día un régimen dictatorial. La portavoz apuntó que en sus ruedas de prensa no trasladará opiniones partidistas, ni sobre su formación, el PSOE, ni sobre los morados.

La ministra lanza un recado al PP: "Una oposición inteligente debería saber que hay acuerdos que computan electoralmente"

También imperó la cautela respecto a la oposición, contra la que Montero sí era más agresiva. “El acuerdo siempre es deseable. Una oposición inteligente debería saber que hay acuerdos que computan electoralmente", sostuvo. Pactos, por ejemplo, en torno al plan de recuperación. "Sería inteligente que estuviera de acuerdo con un proyecto de país en el ámbito económico como el que está presentado este Gobierno porque hay mucho interés social, económica y empresarial en que esto salga bien”. "Y yo entiendo que, al principal partido de la oposición le debería interesar también que a España le vaya bien”, siguió.

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Alegría, por su parte, expresó su "orgullo", "satisfacción" y "privilegio" por asumir la cartera de Educación, que retoma de Isabel Celaá con "absoluta responsabilidad y respeto". Ella, como Rodríguez, vive estas primeras horas en el Gobierno en estado casi de 'shock', con la maleta todavía a cuestas, con poco equipaje en ella por las prisas, sin equipos definidos y sin haber podido estudiarse a fondo los temas de sus respectivos departamentos. Al lado tenían a Maroto, a quienes las quinielas daban fuera del Ejecutivo pero que ha sobrevivido a todos los cambios propiciados por Sánchez. La de este martes era, creía, su cuarta foto de familia. Aunque la cuenta, apuntaba también, ya la había perdido.