En Córdoba

Casado defiende la investigación del 'procés' del Tribunal de Cuentas

  • El líder del PP acusa a Sánchez de "bloquear" este órgano para que no investigue el desvío de dinero a las 'embajadas catalanas'

  • Varios miembros del Gobierno reivindican la necesidad de eliminar las "piedras" en el camino hacia el diálogo

El presidente del PP, Pablo Casado, en la inauguración en Córdoba de la jornada ’Independencia judicial y regeneración institucional’, organizada por su partido, este 28 de junio.

El presidente del PP, Pablo Casado, en la inauguración en Córdoba de la jornada ’Independencia judicial y regeneración institucional’, organizada por su partido, este 28 de junio. / EFE / SALAS

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Miguel Ángel Rodríguez
Miguel Ángel Rodríguez

Periodista

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El Tribunal de Cuentas se ha convertido en un nuevo epicentro del conflicto político catalán. Los ataques de Pere Aragonès contra este órgano, al que acusó de ejercer una "nueva inquisición económica", y las críticas de varios ministros de Pedro Sánchez a las "piedras" que está poniendo en el camino del diálogo por sus investigaciones sobre el 'procés', provocaron que Pablo Casado saliera en defensa de la separación de poderes. El líder del PP acusó al presidente del Gobierno de "bloquear" el Tribunal de Cuentas y no dejar que fiscalice el presunto desvío de dinero para financiar las 'embajadas catalanas'.

Subido a un atril en el que se podía leer 'Una justicia independiente', Casado sostuvo que las palabras de la pasada semana del ministro de Transportes, José Luis Ábalos, y de la ministra de Igualdad, Irene Montero, este lunes tachando de "piedras en el camino" del diálogo las causas ante el Tribunal de Cuentas contra exaltos cargos del Govern son de "extraordinaria gravedad y no se pueden tolerar". "El Tribunal de Cuentas cumple con su labor. ¿O es que, además de ver cómo indultan a los presos que han dado un golpe a la legalidad, también tenemos que pagar su corrupción y malversación?", sentenció.

El líder del PP lanzó este alegato en defensa de "la separación de poderes, el estado de derecho, en definitiva, la democracia liberal" apenas 24 horas antes de que Sánchez se reúna con el 'president' de la Generalitat, Pere Aragonès, en la Moncloa. En paralelo a ese encuentro, una cuarentena de ex altos cargos independentistas comparecerán ante el Tribunal de Cuentas para conocer la multa millonaria que les solicita por el presunto desvío de fondos para las 'embajadas catalanas' y el Diplocat.

"¿Esto es Venezuela?"

"Han malversado para la secesión, están malversando para el adoctrinamiento, están malversando para que la televisión pública insulte a España, están malversando para crear estructuras de estado como las embajadas y ¿resulta que el Tribunal de Cuentas no puede hacerles pagar por lo que han hecho ilegal?", preguntó irónicamente Casado en la inauguración de una jornada en Córdoba para preparar la próxima Convención del PP programada para octubre. "Pero, ¿esto qué es? ¿Esto es Venezuela, es Nicaragua, es Cuba?", concluyó.

"Nosotros también tenemos nuestra libertad de expresión, no solo ellos", respondió Ábalos a los reproches de Casado desde Valencia. Horas antes, Sánchez defendió en una entrevista en la Cadena Ser su "absoluto respeto" por los trabajos que está llevando acabo el Tribunal de Cuentas. No obstante, sostuvo que este órgano "no es judicial sino administrativo" y, por lo tanto, sus decisiones "se pueden recurrir ante los tribunales".

El "acierto" popular

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Casado, además, volvió a reprochar a Sánchez los "indultos trampa" que concedió la pasada semana a los líderes del 'procés' y, sobre todo, su predisposición a retomar la mesa de diálogo entre el Gobierno y la Generalitat. "Piden amnistía y autodeterminación, y el Gobierno de Sánchez se sienta en la mesa de amnistía y autodeterminación. Es decir, nos llama dictadura y nos llama territorio colonizado a Catalunya respecto al resto de España. ¿Eso es la concordia y la convivencia?", sentenció.

El líder popular defendió con ahínco el recurso que presentó el PP contra el Estatut de Catalunya de 2006 que según él ahora "permitiría los referéndums ilegales" y la aplicación del artículo 155 de la Constitución que promovió el Gobierno de Mariano Rajoy.