Reunión en la cena del MWC

Sánchez, Aragonès y el Rey unen fuerzas en BCN por la "recuperación" tras el covid

  • El presidente de la Generalitat no ha participado en el saludo protocolario al rey previo a la cena inaugural del Mobile World Congress

  • Sánchez subraya la unidad institucional antes de cenar en la misma mesa que Felipe VI y el 'president'

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Daniel G. Sastre
Daniel G. Sastre

Periodista

Especialista en política catalana y española

Escribe desde Barcelona

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La cena inaugural del Mobile World Congress se convirtió este domingo en un retablo del momento político español. Tres instituciones, el Gobierno, la Generalitat y la Corona, unieron fuerzas para pedir una recuperación económica que "favorezca a los ciudadanos". Lo hicieron cada una a su manera: mientras Pedro Sánchez subrayó que la unión es "el camino fértil para levantar un país", el Rey destacó que España es un lugar "estable" para "visitar y trabajar". Pere Aragonès, que dijo que "Barcelona y Catalunya son los mejores aliados" del mayor congreso de telefonía móvil del mundo, no participó en el besamanos al Monarca, pero después cenó en su mesa y departió con él.

Felipe VI, el presidente del Gobierno y el presidente de la Generalitat coincidían por primera vez en un acto. La imagen de los tres cenando juntos da cuenta de que los tiempos han cambiado. En el inicio de la recuperación económica tras los estragos provocados por la pandemia de covid-19, justo después de que Sánchez concediera el indulto a los presos del 1-O y poco antes de que el Gobierno y la Generalitat se sienten de nuevo a dialogar, se abre paso una nueva etapa política de la que nadie conoce el final.

Los tres hablaron de la necesidad de dejar atrás cuanto antes la crisis y del potencial de Barcelona, Catalunya y España en el contexto actual, pero el único que hizo una alusión directa a la situación política durante los discursos inaugurales fue Sánchez. El presidente del Gobierno presumió sin rodeos de la unidad institucional que se estaba dando en el acto, y vinculó la superación de los problemas económicos a la apuesta del Ejecutivo por reconstruir los puentes con la Generalitat.

"Hoy compartimos lugar la alcaldesa de Barcelona, la presidenta de la Diputación de Barcelona, el presidente de la Generalitat, el Gobierno y Su Majestad el Rey, simbolizando una unión por el bien superior de todos", dijo el presidente del Gobierno, que también se refirió después a que la recuperación económica será "más fuerte" si "predominan los valores de la cohesión y de la unión". Añadió que esa "cooperación institucional" y "la unidad de acción" son "el camino fértil para levantar un país". "Hagámoslo juntos y juntas", dijo.

En clave económica

El alegato del presidente del Gobierno se alejó bastante de los discursos del Rey y de Aragonès. Ante un auditorio compuesto principalmente por autoridades y empresarios españoles e internacionales, ambos hablaron sobre todo en inglés, y en clave eminentemente económica. Felipe VI subrayó, además de la "estabilidad" de España, que Barcelona es "una ciudada reconocida internacionalmente por su importancia cultura, financiera, comercial, turística y de innovación", y constituye "el auténtico motor de Catalunya".

El 'president', por su parte, dijo que Catalunya encara su recuperación económica hacia el mundo digital y la sociedad del conocimiento. "Tenemos todo el potencial para hacer eso. Y tenemos una ciudad y un país maravillosos que te reciben con los brazos abiertos", afirmó.

El Rey y Aragonès, sin Sánchez, sí habían coincidido hace pocos días en Barcelona: hace menos de dos semanas ambos se vieron durante la reunión anual del Cercle d'Economia. En aquella ocasión, el 'president' no quiso cenar con el Rey, pero se saludaron en un acto previo junto a empresarios. Este domingo sí compartieron mesa. En la inauguración del Mobile World Congress cenaron junto al director general de la organización, Mats Granryd; el presidente de la Fira, Pau Relat; y la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, además de Pedro Sánchez.

Sin embargo, la Generalitat sigue manteniendo su voluntad de soslayar el acercamiento evidente que Felipe VI está haciendo con respecto a Catalunya en las últimas semanas, cuando la presencia del Rey en Barcelona se ha convertido en una constante. 

Saludos fuera de foco

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Este domingo, Aragonès no participó en el besamanos al Monarca, mientras que por ejemplo Colau sí estaba en la fila que saludó al Rey. Los representantes de la Generalitat en el acto -además del jefe del Govern acudieron a la cena el 'vicepresident' Jordi Puigneró y el 'conseller' de Empresa, Roger Torrent- se quedaron en un lateral de la sala. Cuando el protocolo se relajó, Aragonès sí cruzó algunas palabras con el Rey antes de entrar al recinto donde después cenaron juntos. También se saludó con Sánchez. "Nos vemos el martes", le dijo al presidente del Gobierno, en relación al encuentro oficial que ambos mantendrán en la Moncloa.

El presidente de la Generalitat tampoco acudirá a la entrega de premios de la Fundación Princesa de Girona, que se celebrará el próximo jueves en Barcelona, que constituye la próxima visita agendada del Rey a Catalunya.