Los argumentos de la medida de gracia

El Gobierno justifica el indulto a Sànchez al ser "una persona clave" para restaurar la "convivencia"

  • El Ejecutivo valora las declaraciones del secretario general de Junts sobre el 1-O y sostiene que su encarcelamiento dificulta la normalización de las relaciones entre Catalunya y el resto de España

Jordi Sànchez, secretario general de Junts per Catalunya.

Jordi Sànchez, secretario general de Junts per Catalunya.

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Júlia Regué
Júlia Regué

Periodista

Especialista en información del Parlament de Catalunya, siguiendo la actualidad de Cs, PP, Vox y CUP

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Juanma Romero
Juanma Romero

Periodista

Especialista en información de Gobierno y PSOE.

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El exlíder de la ANC y ahora secretario general de Junts, Jordi Sànchez, saldrá de la cárcel después de que el Gobierno le haya concedido un indulto parcial que extingue la parte de la pena de prisión pendiente de cumplimiento, pero que mantiene íntegra la pena de inhabilitación absoluta hasta el 6 de julio del 2027. El perdón está condicionado a que no cometa delito grave en un plazo de cinco años.

El Gobierno sostiene, en el informe de 33 páginas al que ha tenido acceso EL PERIÓDICO, que el encarcelamiento de Sànchez “afecta indudablemente” a la convivencia, “condicionando negativamente las relaciones entre Catalunya y el resto de España y obstaculizando la superación del conflicto”. Así, justifica el perdón alegando que es un “destacado referente social” dentro del ámbito independentista, incluso “uno de los principales actores políticos de la escena catalana” al ostentar una “doble condición” ya que fue encarcelado como líder social y ahora ejerce como secretario general de la tercera fuerza política en Catalunya.

Y, pese a que da por probada la comisión de un delito de sedición, el Gobierno cree que su posición en el 1-O y en la posterior DUI, aunque no formara parte del Govern, “es también la que hace de él una persona clave para la restauración de la convivencia”.

Un gesto de distensión

Al igual que en el informe que justifica la concesión del perdón a Jordi Cuixart, al que también tuvo acceso este diario, el Gobierno valora que el mantenimiento en prisión de líderes sociales “no contribuye positivamente a rebajar la tensión existente” y que su excarcelación es un “gesto de distensión que abre oportunidades al diálogo”.

La excarcelación de Sànchez es un “gesto de distensión que abre oportunidades al diálogo”, alega el Gabinete

En el caso de Sànchez, hurga en que “es reconocido por gran parte de la sociedad catalana como un activista y defensor de los Derechos Humanos” acogiéndose a un informe de Lledoners y del Síndic de Greuges, cargo del que fue adjunto.

“Su mantenimiento en prisión, por legitimado que esté en términos jurídicos, dificulta la generación de las condiciones necesarias para el encuentro y el diálogo”, alega el Gobierno, e insiste en que “los factores vinculados a la percepción que la sociedad tiene de Sànchez no le hacen personalmente merecedor del indulto, pero deben ser tenidos en cuenta a la hora de valorar la utilidad pública de la decisión” a favor del “bien común de España” y por encima de “la voluntad mostrada por los condenados”. 

La simbología de la cárcel

Su encarcelamiento “ha tenido y tiene, como es notorio, un importante valor simbólico para el independentismo y para quienes, no siendo independentistas, consideran injusta esa situación, entre otros factores, por tratarse de un destacado líder social que en el momento de los hechos no ostentaba ningún cargo institucional”, apuntala el Gobierno.

El Gobierno ve un riesgo “mínimo de reincidencia", porque Sànchez “no ha vuelto a instigar o cometer ningún otro acto de semejante significado"

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Asimismo, el Ejecutivo reconoce que sus postulados independentistas son compartidos por buena parte de la sociedad catalana y que, con la concesión del perdón, “esos ciudadanos podrán ver en libertad a sus líderes y comprenderán que la democracia española les da cauce para expresar sus opiniones en libertad y para defender sus ideas con normalidad”.

El Gobierno ve un riesgo “mínimo de reincidencia", porque a pesar de su “enorme influencia”, Sànchez “no ha vuelto a instigar o cometer ningún otro acto de semejante significado”. Ahora bien, “echan en falta gestos o declaraciones que hagan evidente la voluntad de conducir sus reivindicaciones políticas por las vías legalmente establecidas”. No obstante, sí tiene en consideración la carta de réplica al líder de ERC, Oriol Junqueras, en la que sostenía que el 1-O fue más para forzar una negociación que para proclamar la independencia, “aunque se ratifica en los hechos”.