La resaca de las primarias del PSOE-A

Díaz pacta con Espadas los relevos en el Parlamento pero se resiste a dimitir

  • La secretaria general se reúne con el ganador de las primarias en un ambiente de "cordialidad", cita tras la que acuerdan seguir negociando

  • Los dos dirigentes consensúan que la nueva portavoz en la Cámara andaluza será la jiennense Ángeles Férriz, en sustitución de Pepe Fiscal

La secretaria general del PSOE-A, Susana Díaz, y el alcalde de Sevilla y ganador de las primarias, Juan Espadas, el pasado 23 de abril en la capital andaluza.

La secretaria general del PSOE-A, Susana Díaz, y el alcalde de Sevilla y ganador de las primarias, Juan Espadas, el pasado 23 de abril en la capital andaluza. / EUROPA PRESS / MARÍA JOSÉ LÓPEZ

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Juanma Romero
Juanma Romero

Periodista

Especialista en información de Gobierno y PSOE.

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Susana Díaz, por ahora, no se apea del cargo de secretaria general del PSOE de Andalucía ni deja su escaño. Perdió de manera contundente las primarias contra el alcalde de Sevilla, Juan Espadas, prometió que daría un paso "al lado" de cara al siguiente congreso regional y en su equipo insistieron en los últimos días en que ella haría lo que el ganador le pidiera. Este viernes, ambos se reunieron, pactaron los relevos en el grupo parlamentario en la Cámara andaluza, y acordaron seguir negociando. Pero el futuro inmediato de Díaz sigue sin aclararse. Ella, desde luego, no ha dimitido, aunque es la salida que le señalan los partidarios del regidor hispalense y la que busca Ferraz.

La "primera reunión de trabajo" entre Díaz y Espadas se celebró este viernes "en un clima de cordialidad y colaboración mutua", apuntaron en un comunicado pactado, en el que no se precisó ni la hora ni el lugar del encuentro. Ambos analizaron "los pasos a dar en los próximos días" para trasladar el nuevo liderazgo en el PSOE-A a la dirección del grupo parlamentario, que componen 33 diputados. Así, la nueva portavoz será la jiennense Ángeles Férriz (43 años), como ya se esperaba, en sustitución del exconsejero Pepe Fiscal. Ella fue la coordinadora de campaña de Espadas y forma parte de la dirección del PSOE-A, como secretaria de Formación y Nuevos Afiliados. Díaz la designó portavoz de la ejecutiva, pero luego le quitó ese galón cuando comenzaba a descollar. Como portavoces adjuntos en la Cámara, acompañarán a Férriz los parlamentarios María Márquez (31 años, Huelva), Gerardo Sánchez (56 años, Granada) y Araceli Maese (52 años, Cádiz). La propuesta se trasladará a la comisión permanente de la ejecutiva del partido del próximo lunes, y luego el grupo la ratificará para que sea efectiva de cara al pleno en la Cámara autonómica de la próxima semana. A partir de ahora, no habrá presidencia del grupo, que hasta el momento ejercía la propia Díaz. El ganador de las primerias no tiene sillón en el Parlamento y ejercerá su labor de oposición al jefe de la Junta, el popular Juanma Moreno, desde el Ayuntamiento de Sevilla.

La expresidenta muestra su "total disposición para llevar a cabo lo antes posible este proceso de transición" y los cambios en el grupo

Díaz trasladó a Espadas, concluye el comunicado, "su total disposición para llevar a cabo lo antes posible este proceso de transición, así como el resto de cambios en el grupo parlamentario, por lo que en los próximos días continuarán avanzando en estas cuestiones". La nota nada precisa, por tanto, si la secretaria general finalmente renunciará a su cargo y si abandonará su escaño en el Parlamento andaluz. Son los dos temas más importantes, y los que quedan abiertos a la espera de cómo evolucione la negociación. Si Díaz cede las riendas del PSOE-A, Ferraz deberá nombrar una gestora, que se pretende sea de consenso, que gobernaría el partido hasta el siguiente cónclave.

"Si Juan se lo pide"

La fricción, de hecho, es evidente desde hace varios días. Díaz cosechó una derrota el pasado domingo mayor de la esperada -un 38,76% de los votos frente al 55,05% de su rival-, y la misma noche electoral aseguró que no estorbaría y no se presentaría al siguiente congreso regional, previsto para finales de año. Espadas, sin embargo, también avisó el mismo 13-J de que no admitiría "bicefalias", posición que Ferraz apoya. Pero frente a quienes pedían a la cúpula de Pedro Sánchez que activara una gestora para liquidarla definitivamente, el aparato federal y el alcalde de Sevilla entendieron que esa no era la mejor vía. Hacerlo la "victimizaría" y mantendría las heridas lacerantes. Pero tanto Ferraz como el equipo del ganador dejaron claro en todo momento que Díaz solo tenía una salida: la dimisión. Es decir, no se toleraría que ella se mantuviera en su puesto otros seis meses.

"Su cabeza es más barata si la entrega ella misma, sin necesidad de pedírsela", recuerdan en el equipo del alcalde

En el núcleo de la expresidenta de la Junta trasladaban que ella no opondría resistencia alguna. "Se irá si Juan se lo pide", repetían. Pero el regidor no se lo demandó. "Su cabeza es más barata si la entrega ella misma, sin necesidad de pedírsela", explicaban fuentes próximas al próximo candidato electoral. Pero lo que está en boca de varios dirigentes consultados es que Díaz intenta negociar una salida para ella misma y para algunos de sus fieles.

La baronesa socialista afrontó las primarias como un todo o nada. Ferraz le ofreció la Presidencia del Senado, un puesto de salida en las listas al Parlamento andaluz, un ministerio. Ella no quiso aceptarlo. Sería como enterrarla en "un ataúd de pino", según le expresó gráficamente al alcalde de Dos Hermanas, Quico Toscano -hombre muy próximo al número dos de Iván Redondo en la Moncloa, Paco Salazar-, en una reunión que mantuvo con él. Ahora ella se encuentra en una posición de mayor debilidad. La salida institucional más obvia sería el Consejo Consultivo de Andalucía, sillón al que tiene derecho como expresidenta de la Junta, pero ese puesto no es remunerado y de él solo se cobran dietas, no un salario. Otra opción sería convertirse en senadora por designación autonómica. O bien marchar al sector privado.

Según indican algunas fuentes del equipo de Espadas a este diario, Díaz querría dar el salto a Madrid, a la Cámara alta. Y ahí está el problema. El PSOE cuenta con solo tres senadores autonómicos: el gaditano Fernando López Gil, la malagueña Marisa Bustinduy y el que fuera portavoz del Gobierno de Díaz y después consejero de Cultura, el también gaditano Miguel Ángel Vázquez. Los dos primeros son susanistas, pero no Vázquez. Él se alineó con Espadas en este proceso de primarias -como hicieron otros cargos que en su momento la apoyaban-, pero su relación se quebró más tarde, cuando la expresidenta fulminó como portavoz en el Parlamento andaluz a Mario Jiménez, otro de sus fieles y quien de hecho había sido portavoz de la gestora federal. Ambos le aconsejaron aparcar la guerra con Sánchez de manera definitiva, ella los apartó y los dos empezaron a trabajar por la alternativa.

¿Senadora autonómica?

Una opción que Díaz habría puesto encima de la mesa -pero que en su entorno niegan con vehemencia- es que ella pasara a ocupar el puesto de Vázquez en el Senado, sin sacrificar por tanto a dos de los suyos, López Gil y Bustinduy. El argumento sería el siguiente: puede que Juan Cornejo, el secretario de Organización del PSOE-A, renuncie a su escaño por Cádiz. La lista correría y entraría en el Parlamento andaluz, precisamente, Vázquez, ya que se quedó a las puertas de conseguir acta en las autonómicas del 2 de diciembre de 2018. Pero en el equipo de Espadas consideran complicado que el alcalde pudiera transigir con esa hipotética petición, ya que supondría echar del Senado a uno de sus apoyos para aumentar la cuota crítica en la Cámara. Ahora mismo, de los 25 senadores socialistas andaluces, solo cinco apoyaron a Díaz: dos de los designados (Bustinduy y López Gil) y tres electos (María Jesús Serrano, Antonio Martínez y Estefanía Martín Palop).

En el círculo de Díaz definen como "cábalas y falsedades" las hipótesis de que ella busca una salida para sí misma y los suyos

"Todo eso son cábalas y falsedades", afirman a EL PERIÓDICO fuentes muy próximas a la secretaria general. "Hay un comunicado redactado de mutuo acuerdo y dice que seguirán hablando, ¿cuál es el problema?", abundan. ¿Está negociando su salida Díaz? "Ni idea", responden las mismas fuentes. "Ella ha aceptado los cambios en el grupo porque no le quedaba otra, pero ahora quiere estirar la cuerda. Es especialista en alargar los tiempos, y pretende descafeinar el revulsivo que representa la victoria de Juan", se quejan en el otro lado.

En el entorno del alcalde recuerdan que él tiene "la posición de fuerza" y que su intención es resolver la transición "bastante pronto". "Juan está acostumbrado a las negociaciones. Tiene el culo de hierro y es capaz de resistir. Ambas partes tendrán que tomar decisiones". Para una integrante de la cúpula de Díaz, la lectura es clara: "Susana intenta poner un precio a su salida y blindar a los suyos", entre ellos los exconsejeros Pepe Fiscal y Rodrigo Sánchez Haro. Los espadistas también recuerdan cómo ella, durante toda la campaña de primarias, cargó contra sus rivales: los que antes estaban a su lado y han cambiado de bando buscaban un "carguito" y ella no iba a perseguir el apoyo de nadie a cambio de "dar cargos" y de que los "palmeros" le regalasen el oído. "Ahora resulta que ella misma quiere cargo y echar a uno de los nuestros del Senado", protesta un fiel al alcalde.

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En estos días, el clamor para que Díaz se vaya también ha aumentado. A la presión dentro del PSOE-A y de Ferraz, se ha sumado la voz del presidente extremeño, Guillermo Fernández Vara ("dimitiría" si fuera ella, y no debería "alargarse mucho en el tiempo su decisión") y de otros barones del partido; del presidente de la Diputación de Jaén y secretario provincial del poderoso PSOE jiennense, Paco Reyes, y hasta el expresidente Felipe González, antiguo avalista de la baronesa: "Yo no he seguido las primarias. Ha ganado Espadas, que es un buen político y un buen alcalde -subrayó [minuto 6.15] el patriarca socialista en Sevilla el pasado martes-. La dirección del partido, desde el minuto uno, es mi vieja cultura, se tiene que poner a disposición de Espadas, plenamente. Lo que tú digas hacemos desde mañana. Bueno, mañana es tarde, desde hoy".

La exjefa de la Junta parece abocada a la salida de escena, pero de momento está dispuesta a apurar su tiempo en el poder del PSOE-A.