Yolanda Díaz, una experta negociadora en la mesa de diálogo

  • La vicepresidenta tercera traza su plan para la negociación entre el Gobierno central y la Generalitat

La vicepresidenta tercera y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, en rueda de prensa tras el Consejo de Ministros

La vicepresidenta tercera y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, en rueda de prensa tras el Consejo de Ministros / R. Rubio / Europa Press

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Miguel Ángel Rodríguez
Miguel Ángel Rodríguez

Periodista

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Los gesto del Gobierno de Pedro Sánchez con los indultos a los líderes del 'procés' y la carta de Oriol Junqueras cuestionando la vía de la unilateralidad hacen prever la posible reactivación de la mesa de diálogo entre el Gobierno central y la Generalitat próximamente. Sentada a esta mesa estará Yolanda Díaz, como sucesora de Pablo Iglesias. El plan de la futura candidata de Unidas Podemos, acostumbrada a los tiras y afloja con la patronal y los sindicatos, es tratar la negociación con "mimo" y "sin vetos", explican fuentes de su entorno más cercano.

La ministra de Trabajo recibió el bastón de mando de la coalición morada de de manos del propio Iglesias y con él todas sus responsabilidades. Díaz heredó la vicepresidencia tercera del Ejecutivo, la interlocución directa con Sánchez y varios asientos en distintas comisiones delegadas del Gobierno. A este patrimonio hay que sumarle ese puesto en la negociación para resolver el conflicto político catalán. "Formaré parte de la mesa de diálogo, claro que sí", confirmó ella misma la semana pasada.

La nueva líder de Unidas Podemos se ha bregado durante el último año y medio en la mesa de diálogo social, ganándose la fama de ser una buena negociadora. Poner de acuerdo a la CEOE y los sindicatos no suele resultar sencillo y Díaz ha salido más que airosa de esta tarea, pero el nuevo terreno en el que tendrá que jugar las posiciones parecen estar más encalladas. A nadie se le escapa que existe el riesgo de que Gobierno y Govern se atrincheren en sus exigencias iniciales y la negociación termine antes de haber empezado.

Díaz no creo que esto vaya a ocurrir. La vicepresidenta, que mantiene amplios contacto con el sector socialista del Ejecutivo y con miembros de ERC y Junts en Catalunya, parece estar convencida de que el diálogo fluirá y que, tras el choque inicial, ambas partes empezarán a ceder, explican fuentes de su entorno. Ella misma explicó la pasada semana en una entrevista en RAC1 que "en la mesa de diálogo debe prevalecer una razón: se puede hablar de todo". "El pensamiento no delinque. Por tanto, en política, tenemos que hablar de todo. No debemos ponernos límites", sentenció Díaz.

La posición morada

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"Yo no soy independentista, pero creo que somos capaces de entendernos. Normalizar las relaciones con Catalunya es imprescindible", defendió hace unos días en la misma entrevista. Unidas Podemos lleva reivindicando esta misma posición desde hace años y, en este sentido, en las filas moradas consideran que los actuales movimientos por parte de Sánchez se deben en parte a la presión que han ejercido desde dentro del Gobierno de coalición. Así, en el círculo más cercano de la vicepresidenta aseguran que acudirá a la mesa de diálogo para defender este planteamiento.

Además de Díaz, el ministro de Universidades, Manuel Castells, también formó parte de la representación del Gobierno central que acudió a la primera reunión de la mesa de diálogo al comienzo de 2020. El sociólogo catalán entró en la negociación como parte del cupo de Unidas Podemos y, además, en representación de los 'comunes', defensores de la reforma del delito de sedición y de los indultos.