Comienza la segunda parte de la legislatura

Los cuatro retos de Casado tras la victoria del 4-M

  • El líder del PP intentará que cale la idea de "cambio de ciclo" y avanzará en su decisión de seguir laminando a Ciudadanos

El líder del PP, Pablo Casado, en la sesión de control en el Congreso del pasado miércoles.

El líder del PP, Pablo Casado, en la sesión de control en el Congreso del pasado miércoles. / Europa Press / R. Rubio

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Pablo Casado está viviendo estos días una dulce tregua. "Ya nos tocaba" es una de las frases más repetidas en el grupo parlamentario y en los gabinetes de los altos cargos del partido. El líder del PP cogió las riendas después de una traumática moción de censura y con numerosos casos de corrupción como lastre. Ahora, en julio, llegará a su tercer aniversario como presidente de los populares con un ánimo muy diferente al que tenía hace solo 65 días, cuando venía de hundirse en las elecciones catalanas del 14-F y la alianza de PSOE y Cs intentó torcerle el brazo en los gobiernos autonómicos de Murcia y Castilla y León.

Aquella operación fracasó y propició las elecciones anticipadas en Madrid, donde Isabel Díaz Ayuso ha logrado más votos que Esperanza Aguirre en el 2011: 1.620.213 papeletas frente a 1.548.306. Y eso que Ayuso ha tenido que competir con Vox. Casado no deja de repetir que esa victoria ha abierto un "nuevo ciclo" en la política española, un camino que acabará con él en la Moncloa. Antes de intentarlo de nuevo, el líder del PP tiene algunos retos importantes que superar.

Capitalizar el éxito de Ayuso

Casado tiene la necesidad de que cale que el 4-M es un punto de inflexión, como fue para José Luis Rodríguez Zapatero los recortes en gasto social que tuvo que hacer empujado por Bruselas en mayo de 2010. El nombre del expresidente fue el hilo conductor de varias de las intervenciones que el miércoles tuvieron en el Congreso los dirigentes del PP.

El jefe de la oposición sabe que no tiene fácil que se refleje en el Congreso ese "cambio de ciclo" que él defiende, porque la mayoría parlamentaria, mientras Podemos y los independentistas apoyen a Sánchez, le es desfavorable. Más factible ven en Génova que "las propuestas y las ideas vayan calando en los ciudadanos". "Cuando la dinámica cambia, como le pasó a [Mariano] Rajoy en 2010 con Zapatero, los medios y tus votantes empiezan a escucharte más, porque te ven cerca de la Moncloa", augura, optimista, un fontanero de Génova.

La convención que el partido prepara para octubre, el poder autonómico y la potente red del Partido Popular Europeo (PPE) le deberían ayudar a conformar la imagen de un líder preparado para ser alternativa. 

Consolidar la absorción de Cs

El sondeo del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) y otras encuestas previas al 4-M señalaron que Ayuso convencía a antiguos votantes de Ciudadanos, que al final no han logrado ni un escaño, y también podía ganarse a electores que, en las generales de noviembre de 2019, apostaron por Vox. Atraer apoyos a diestra y siniestra (centro) no es fácil, admite un miembro del equipo de Casado, pero el líder del PP cree que él tiene el camino hecho para absorber el espacio de Ciudadanos después de su ruptura con Vox de octubre. Respecto a la ultraderecha, el análisis de Génova es que esa formación consolidará un “voto residual”.

 La labor legislativa, con las habituales medidas para denunciar las subidas de impuestos y proteger a los autónomos, se hará también pensando en captar la atención del votante de centro. La otra captación, la de los dirigentes de Cs, también avanzará. Fran Hervías, exsecretario de organización de los naranjas, trabaja desde marzo en Génova, donde va enseñando una lista de altos cargos de su expartido dispuestos a dar el paso antes de las municipales y autonómicas de 2023.

 

 

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La vacunación y los fondos europeos

Con la suspensión de las reglas fiscales europeas por la pandemia, el Gobierno ha podido elevar el gasto social sin temer el reproche de Bruselas. Tal benevolencia, sin embargo, tendrá fecha de caducidad. En principio, esa flexibilidad se mantendrá todo 2022, un respiro para Pedro Sánchez. El presidente confía en que esta nueva filosofía, sumada al apoyo del Banco Central Europeo en la compra de deuda, la vacunación y la llegada de los fondos europeos relancen la economía y le permita encarar la convocatoria de las próximas generales con energía. Ya ha dicho que su intención es agotar la legislatura, hasta enero de 2024.

Ante tantas variables incontrolables desde Génova, fuentes del entorno de Casado señalan que su tarea será subrayar la buena gestión que están haciendo las comunidades con las vacunas y “supervisar” cómo se reparten los fondos. Para esto último, el líder del PP ha pedido a diputados y senadores que conformen un grupo para “auditar” la concesión y el seguimiento de ese dinero a las empresas. Todo pensado para quitar trascendencia a la gestión de Sánchez.

Pacificar el partido

Las primarias para elegir al sucesor de Mariano Rajoy, en 2018, dejaron heridas que aún supuran. El partido se dividió entre los que apostaban por Soraya Sáenz de Santamaría, la valida del expresidente, y Casado, vicesecretario de Comunicación. Al coger las riendas, el nuevo líder decidió "renovar por la base" y propuso que se empezara por los congresos provinciales. Fuentes del departamento de Organización señalan que esa filosofía permite "construir un partido ganador en cada pueblo, con el convencimiento de que, sin partido, no hay Gobierno". Los mal pensados pueden creer que así se asegura que en todos los niveles hay personas de su confianza, a los que Casado podría pedir justa correspondencia en un congreso nacional, en caso de que algún dirigente quisiera moverle la silla.

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