El laberinto catalán

JxCat avisa de que su apoyo a Aragonès no será "gratis"

  • Artadi dice que ERC tiene que "negociar" los votos para la investidura y que la militancia posconvergente deberá avalar la decisión

  • Los republicanos, molestos con las "condiciones añadidas", advierten de que antes que buscar al PSC irían a elecciones

  • Los 'comuns', claves en el nuevo escenario, negociarán su grado de implicación con el candidato a 'president'

El secretario general de JxCat, Jordi Sànchez, durante una rueda de prensa en la sede del partido en Barcelona, el pasado 7 de mayo. 

El secretario general de JxCat, Jordi Sànchez, durante una rueda de prensa en la sede del partido en Barcelona, el pasado 7 de mayo.  / EFE / ANDREU DALMAU

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Daniel G. Sastre
Daniel G. Sastre

Periodista

Especialista en política catalana y española

Escribe desde Barcelona

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Conforme se acerca la fecha límite para investir un presidente de la Generalitat, el escenario político catalán, en vez de aclararse, se embrolla aún más. La onda expansiva del golpe sobre la mesa de Pere Aragonès, que el sábado afirmó que quiere encabezar un Govern de ERC en solitario ante la "imposibilidad" de llegar a un pacto con JxCat, afectó a todas las piezas del tablero. Este domingo ya no estaba claro que los posconvergentes vayan a ceder algunos votos para allanar el camino a Aragonès, y, en todo caso, Elsa Artadi dijo que ese apoyo no será "gratis". Quedan 17 días para que un acuerdo entre partidos evite la repetición de las elecciones.

Esa posibilidad, que rechazan de entrada tanto ERC como JxCat, planeó sobre las conversaciones privadas y las declaraciones públicas de los protagonistas. Artadi, vicepresidenta y portavoz del partido de Carles Puigdemont, matizó la propuesta de su formación de ceder cuatro votos para investir a Aragonès, que serían suficientes siempre que el candidato republicano se hubiera asegurado antes el apoyo de la CUP y de los 'comuns'. "Nunca hemos dicho que les regalaremos los votos gratis", dijo la dirigente de JxCat.

En su opinión, ERC ha cambiado el marco de las conversaciones. Si antes buscaba un pacto para un Govern de coalición, ahora quiere un acuerdo solo para la investidura de Aragonès. "Y eso se tiene que negociar, y ese acuerdo tiene que pasar por las bases de nuestro partido", añadió Artadi en Rac-1. Mientras la vicepresidenta de JxCat emplazaba a ERC a volver a sentarse en la mesa tras haber roto las negociaciones "unilateralmente", otras fuentes de JxCat eran en privado más contundentes: "O pacto o elecciones".

JxCat exige ahora que, si Aragonès quiere su apoyo, negocie con ellos un acuerdo como el que selló hace unas semanas con la CUP para que los nueve diputados anticapitalistas dieran el 'sí' al candidato de ERC. En todo caso, el secretario general de la formación, Jordi Sànchez, volvió a representar al sector más conciliador de JxCat cuando aseguró que "la falta de confianza" entre los grandes partidos independentistas es "reversible en el tiempo" y reiteró que no existe "ninguna voluntad de tutelar ni al Govern ni al futuro presidente de la Generalitat" desde Waterloo, como denuncian en Esquerra.

Según Sànchez, no ha habido por parte de Junts "ninguna voluntad de tutelar ni al Govern ni al futuro presidente de la Generalitat"

Mientras tanto, en ERC están molestos por las "condiciones añadidas" que ahora plantea JxCat para facilitar la investidura de Aragonès. El vicesecretario general de Comunicación del partido, Sergi Sabrià, se quejó de que ahora se les pida que lleguen antes de la investidura a un acuerdo con los 'comuns', además de con la CUP.

También advirtió a sus hasta ahora socios de que, si no cumplen su palabra, la repetición electoral -que tendría lugar a mediados de julio- está servida: "Si los cuatro votos no llegan, JxCat tendrá que explicar por qué ha dicho repetidamente que no habría elecciones y lleva al país a las elecciones". Porque los republicanos mantienen su veto al PSC y, antes que pedir su apoyo a los socialistas, preferirían volver a votar, dijo Sabrià.

La situación ha puesto a los ocho diputados de los 'comuns' bajo los focos. Sus votos parecen ahora imprescindibles para que Aragonès se convierta en 'president', y en el espacio, de entrada abierto a negociar, discuten cuál sería el mejor escenario para ellos. En la disyuntiva entre votar "sí" al candidato de ERC y permanecer en la oposición o hacerlo y entrar en el Govern -o, al menos, condicionar el nombramiento de algunos 'consellers'-, algunas fuentes de la dirección de los 'comuns' creen que "sería mejor" la segunda opción. Otras voces, sin embargo, se inclinan por apoyar desde fuera y "ver qué margen hay cuando se aborden los presupuestos".

La líder de En Comú Podem en el Parlament, Jéssica Albiach, confirmó este domingo que ERC ya se ha puesto en contacto con los 'comuns' para celebrar una reunión entre ambas partes, que espera que se produzca "en los próximos días". 

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Los 'comuns' discuten ahora cuál sería el mejor escenario para ellos

Entre tanto, ERC convocó este domingo -y seguirá haciéndolo el lunes- a sus militantes a través de asambleas territoriales del partido para explicar el estado de la negociación y escuchar sus valoraciones. Las que asoman en las redes sociales, tanto desde esa trinchera como la de JxCat, son en su mayoría de todo menos conciliadoras.