Acto de Estado en la Casa de América de Madrid

La honra al exilio español, cada 8 de mayo por ley "y para siempre"

  • Calvo clausura el primer homenaje a los represaliados que tuvieron que salir de España por la Guerra Civil y la dictadura y agradece su contribución a los que mantuvieron "viva" la "antorcha" de su legado

  • La Ley de Memoria Democrática incluirá que todos los 8 de mayo el Estado rinda tributo a los exiliados, al margen del color del Gobierno

Carmen Calvo rinde homenaje a los exiliados y a quienes mantienen vivo el recuerdo, en un acto organizado en la Casa América en Madrid. / EFE / MARISCAL / VÍDEO: EFE

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Juanma Romero
Juanma Romero

Periodista

Especialista en información de Gobierno y PSOE.

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El de este 8 de mayo era un ensayo general. Una puesta en escena, más modesta y contenida por los rigores de la pandemia, del homenaje de Estado al exilio español. Esta vez, promovido por el Gobierno. A partir del próximo año, si nada se tuerce, se hará por ley, "de obligado cumplimiento para todos y para todas y para siempre".

El Ejecutivo mantiene ese "compromiso firme" por la memoria histórica del país, según remarcaba este sábado la vicepresidenta primera, Carmen Calvo. Lo hizo en la clausura en el primer acto de Estado en recuerdo y tributo a los exiliados españoles, a todos aquellos que tuvieron que partir para huir de la Guerra Civil y la dictadura. Una ceremonia solemne y emotiva, que se prolongó durante dos horas, en la que se alternaron piezas musicales con la lectura de poemas y las intervenciones del historiador Claudio Sánchez Albornoz, los representantes de las asociaciones que han mantenido "viva la antorcha del exilio español" -algunos llegados de Francia o de México-, y también, por vídeo, de Cuauhtémoc Cárdenas, hijo del presidente mexicano Lázaro Cárdenas, quien abrió las puertas de su país a miles de republicanos.

Calvo concluyó el homenaje con un "gracias" y un "perdón". Gracias a los que resistieron los duros años de la dictadura y pelearon por que la llama del exilio no muriera, y "perdón porque 42 años son muchos y el último tramo ya va muy tarde". Gracias, siguió, a los embajadores que ayudaron a los represaliados, al mundo de la cultura, a Francia, México, Bélgica o Argelia. "Esta es la memoria que cuenta, porque es la memoria democrática". El exilio y la lucha contra el franquismo, dijo, fue a la postre la "lucha antifascista europea en la que participaron los españoles".

La gasolina para el Ejecutivo

El Gobierno quiere que la memoria democrática sea un "patrimonio ético y político de la democracia actual"

La vicepresidenta primera, también ministra de la Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática, apenas podía ocultar su emoción durante su discurso. Incidió en que el ejemplo de todos aquellos republicanos compelidos a marcharse de su país hace sentirse "muy pequeños" a los demócratas. Porque los exiliados contribuyeron "con su dolor y con sus vidas para que las libertades y derechos y la convivencia pacífica que trae la democracia se mantuvieran incólumes". "Esa es la energía con la que algunos nos levantamos cada día para servir a España, para amarla y trabajar por ella, una energía con la que no te agotas nunca", glosó.

A partir de ahora, se quedará institucionalizado el 8 de mayo como día de recuerdo y homenaje del Estado a los exiliados españoles, porque así lo incluirá la Ley de Memoria Democrática. La norma solo está pendiente del informe preceptivo del Consejo General del Poder Judicial para que el texto sea visado en segunda lectura por el Consejo de Ministros y este lo remita al Congreso para su tramitación parlamentaria. Cuando se apruebe, ese tributo todos los 8 de mayo será una "obligación de Estado", un día que deberá quedar incluido en la "agenda de todos los gobiernos de turno, porque la memoria democrática tiene que ser todos". Porque el exilio, continuó, era y es "de todos". "Salieron de España porque aquí se borraban los colores [políticos] de todos. Este fue un exilio terrible, y esperemos que sea el último de la historia de España", remachó.

La futura ley, que responde al "compromiso muy preciso del presidente", Pedro Sánchez, supondrá que el Estado asumirá la identificación de los cadáveres en cunetas y fosas comunes, anulará los juicios franquistas, creará una Fiscalía de Sala en el Tribunal Supremo o impondrá un régimen sancionador por los incumplimientos de la norma. El Gobierno ha preferido redactar una nueva ley -no reforma, por tanto, el texto que aprobó el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero en 2007-, que será "de obligado cumplimiento para todos y para todas y para siempre", sentenció Calvo. Sin embargo, el Ejecutivo de Mariano Rajoy despreció la ley de 2007 durante todo su mandato, y de hecho el entonces presidente se jactaba de no destinar ni un solo euro a la memoria histórica en los Presupuestos del Estado.

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La vicepresidenta había expresado, a su llegada a la Casa de América, que su deseo es que la memoria democrática sea un "patrimonio ético y político de la democracia actual", porque el exilio español es "patrimonio común de la democracia". España no hace sino dar un paso que ya han recorrido otros países, recordó. Para el Ejecutivo, la transmisión de ese legado es clave: "Esta es la información que necesitamos -señaló Calvo en la clausura- para saber qué somos como españoles, para saber de dónde hemos venido, para saber qué hacemos en el mundo como la gran democracia que somos". A partir de ahora, esa memoria viva brillará todos los 8 de mayo. El año que viene, terminó la vicepresidenta, ya con la pandemia atrás, será el momento de un acto "más luminoso" y grande, pero el de este sábado ya "siembra la semilla" para el futuro.