Un Dos de Mayo electoral y electoralista

  • El acto de la Puerta del Sol se convierte en un gran escenario para Ayuso a dos días de las elecciones autonómicas: solo ha faltado el candidato de Podemos, el único partido que no ha participado en la jornada institucional

  • Nacho Cano le regala un mitin a la aspirante del PP ante los invitados y premiados: "Madrid es un milagro, está todo abierto. Ese milagro tiene piernas, cabeza y corazón, es Isabel Díaz Ayuso"

Autoridades civiles y militares participan en el acto de homenaje a los fallecidos en los levantamientos del Dos de mayo de 1808 contra las tropas francesas. / Efe / Fernando Villar

Autoridades civiles y militares participan en el acto de homenaje a los fallecidos en los levantamientos del Dos de mayo de 1808 contra las tropas francesas.
Ayuso, durante el discurso dentro de la Real Casa de Correos.

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El ruido del dron, como si de 50 moscas de la siesta se tratara, enturbió la escena en directo, aunque por la televisión el plano no tuvo ni un pero. El aparato sobrevoló la plaza de la Puerta del Sol para dar la mejor imagen del acto cívico-militar del Día de la Comunidad de Madrid, un Dos de Mayo electoral y también electoralista. Isabel Díaz Ayuso quiso tener bien atada la realización técnica de la jornada y no dudó en contratar a una empresa para hacerlo, quitándole esa tarea a Telemadrid, la televisión pública que sufre anticipadamente por su futuro si el PP sigue con las riendas de la autonomía.

Ayuso luce el cargo en el Día de la Comunidad de Madrid y deja escrito su eslogan, "libertad", en el Libro de Honor del Cementerio de la Florida tras realizar la ofrenda floral a los Héroes de 1808


El último día de campaña y con todas las encuestas señalándola como ganadora, la candidata conservadora sacó provecho de la tradicional jornada para venderse. Incluso dejó escrito su eslogan de campaña, "libertad", en el mensaje que escribió en el Libro de Honor del Cementerio de la Florida, donde realizó la habitual ofrenda floral a los Héroes del 2 de mayo de 1808 que se levantaron contra las tropas napoleónicas. Ayuso recordó a los que dieron su vida "y aún siguen haciéndolo (...) por el bien más preciado que tiene el hombre: la libertad". "Ni España ni Madrid se entenderían sin ella", apostilló.

Ayuso, durante el discurso dentro de la Real Casa de Correos.

/ Efe / Ballesteros

Ya dentro de la sede la Real Casa de Correos, la jefa del Ejecutivo autonómico impuso la Medalla de la Comunidad de Madrid y las Condecoraciones de la Orden del Dos de Mayo a los premiados. Un acto mucho menos multitudinario que los habituales por la pandemia. Apenas 80 invitados, entre ellos todos los expresidentes de la autonomía menos Ignacio González. Llamativos fueron los abrazos rápidos que le dieron Andrea Levy, concejal del PP, y Begoña Villacís, vicealcaldesa de Madrid (Cs) a Cristina Cifuentes, la jefa del Ejecutivo regional que dimitió tras el vídeo de las cremas. La ahora tertuliana y su sucesor, Ángel Garrido, recibieron la Medalla de Oro de la Comunidad.

La anécdota de la jornada la puso el músico Nacho Cano, al que Ayuso le entregó la Gran Cruz de la Orden del Dos de Mayo, un premio que también recibieron la soprano Ainhoa Arteta, la historiadora Carmen Iglesias y los niños de la Comunidad de Madrid por su actitud durante la pandemia. Cano no dejó que la presidenta se pusiera a un lado del escenario para que él pudiera dedicar unas palabras a los invitados. Le pidió que se quedara al lado y le dijo que ahora percibe la misma "energía" que él captó en 1988, cuando Mecano estrenó la mítica canción sobre Madrid ('Un año más'). Le agradeció su decisión de mantener abiertos los teatros y explicó que muchos de los técnicos que trabajan en su empresa de espectáculos, muchos catalanes "independentistas y nacionalistas", apuntó, le habían pedido que le diera las gracias. Y en esas estaba cuando empezó a quitarse la banda de la Gran Cruz y a ponérsela a la presidenta, una "valiente", afirmó el artista, por no cerrar los teatros. "Me llamaban de Nueva York, de Londres, de Australia... Madrid es un milagro, está todo abierto. Ese milagro tiene piernas, cabeza y corazón, es Isabel Díaz Ayuso", aseveró.

En su discurso para cerrar el acto, Ayuso llamó a "renovar la concordia" frente a los únicos enemigos comunes, "el virus y la ruina", y a reivindicar "la misma causa" que el pueblo defendió en 1808: "España y la libertad". La palabra (eslogan), dijeron después fuentes del Ejecutivo, ha sido una constante todos los Dos de Mayo. En su alocución, la dijo en ocho ocasiones.

El argumento de Iglesias

Al acto acudieron todos los candidatos a las elecciones del 4 de mayo menos Pablo Iglesias (Podemos), cuyo partido tampoco mandó a ningún alto cargo. Ángel Gabilondo (PSOE) y Rocío Monasterio (Vox) se quedaron hasta el final. Mónica García (Más Madrid), en cambio, participó en el exterior, pero no entró porque no quería ver, dijo, cómo se le daba la medalla a Cifuentes.

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El aspirante del PSOE pidió ir a votar para "convertir los aplausos en votos" y tener mejores servicios públicos. García animó a los madrileños a demostrar en las urnas que "vivir a la madrileña" es empatía y no soberbia. Y Monasterio se fue del acto vaticinando que Vox "dará la sorpresa" porque los madrileños "dirán basta ya de violentos, de totalitarios".

Iglesias, en un acto en Móstoles, argumentó que no había ido a la Puerta del Sol porque los actos institucionales del Dos de Mayo convocados por el Gobierno ensalzan “al Madrid de las élites, los grandes apellidos y las oligarquías”. En cambio, añadió, optó por celebrar un encuentro en esa ciudad del suroeste de Madrid para “homenajear al pueblo, que escribió la historia con su sangre y su valor la historia”.