Una "bajeza incalificable"

El Gobierno se lanza contra Vox por sus carteles "racistas" del 4-M

  • "Es una combinación de mentira y odio, y siembra el odio contra los inmigrantes y, dentro de ellos, contra los más vulnerables, los menores", afirma Sánchez

  • El Ejecutivo de coalición lleva la propaganda ultra ante la Fiscalía que está investigando un posible delito de odio

  • El PSOE acude a los tribunales y se suma a Podemos en su denuncia ante la Junta Electoral de Madrid

La vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo, durante la sesión de control en el Congreso de este 21 de abril, al lado de las vicepresidentas Nadia Calviño y Yolanda Díaz.

La vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo, durante la sesión de control en el Congreso de este 21 de abril, al lado de las vicepresidentas Nadia Calviño y Yolanda Díaz. / EUROPA PRESS / EDUARDO PARRA

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Miguel Ángel Rodríguez
Miguel Ángel Rodríguez

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Juanma Romero
Juanma Romero

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Especialista en información de Gobierno y PSOE.

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"Hay provocaciones a las que hay que entrar", defiende una fuente de la Moncloa ante el despliegue de ministros que lanzó el Gobierno este miércoles contra Vox por los carteles racistas que colgó en la parada de metro de Sol, en el kilómetro cero de Madrid, criminalizando a los menores extranjeros no acompañados. Cerca de una decena de miembros del Ejecutivo de coalición denunciaron la propaganda de la formación de Santiago Abascal que ya está siendo investigada por la Fiscalía de Madrid por un presunto delito de odio. El PSOE, además, presentó una denuncia en los tribunales y junto a Unidas Podemos llevó la cuestión ante la Junta Electoral. La cascada de declaraciones y de acciones ante la Justicia fue redondeada por las palabras del presidente, Pedro Sánchez, al final del día, al hablar de "bajeza incalificable" y al advertir de que es "importante no banalizar el riesgo que implica la ultraderecha en nuestro país".

A primera hora de este miércoles, la vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo, abrió la jornada reprendiendo a Vox. "Lo suyo es el odio, literalmente. El odio", le espetó a la bancada ultra en el Congreso después de que su portavoz parlamentario, Iván Espinosa de los Monteros, insistiera en atacar desde la Cámara baja a los menores extranjeros no acompañados (menas). Y ese choque solo era el arranque de una cascada de reproches del Ejecutivo hacia la campaña de la extrema derecha. Varios ministros salieron en tromba contra ella -y remató Sánchez- y un hilo unía todas las declaraciones: es "repugnante". 

La discusión aún continuó en el pleno con la siguiente pregunta, también formulada por Espinosa de los Monteros, en este caso a la vicepresidenta segunda, Nadia Calviño. España es una sociedad "progresista, feminista, abierta, acogedora y solidaria", y si algo la "caracteriza" es "el amor por los niños", le respondió la dirigente socialista antes de rematar denunciando que Vox mantenga un "discurso repugnante", "machista, xenófobo, homófobo, racista".

Renfe pedirá retirar la campaña si un organismo competente la ve constitutiva de delito

En el pleno, también continuaron la línea discursiva de Calvo y Calviño la vicepresidenta tercera, Yolanda Díaz, y el titular de Interior, Fernando Grande-Marlaska. Y fuera del hemiciclo, la titular de Educación, Isabel Celaá, dijo sentir "repugnancia y vergüenza" ante la campaña de Vox y la ministra de Defensa, Margarita Robles, situó la propaganda "fuera de los estándares mínimos de cualquier democracia". Tampoco faltaron las críticas de Juan Carlos Campo (Justicia) o José Luis Escrivá (Seguridad Social).

Denuncias ante la Justicia

"Es un ataque que no solo es racista, sino hacia los niños y las niñas más vulnerables de nuestro país, que son aquellos que migran solos ", señaló este miércoles la titular de Derechos Sociales, Ione Belarra, tras anunciar junto a la responsable de Igualdad, Irene Montero, que el Gobierno ha puesto en conocimiento de la Fiscalía la propaganda ultra.

El presidente advierte de que es "importante" no "banalizar el riesgo que implica la ultraderecha" en España

Sánchez se pronunció sobre el cartel de la formación extremista desde Soldeu (Andorra), al término de la XXVII Cumbre Iberoamericana, preguntado por los periodistas: "Es de una bajeza incalificable. No hay palabras para definir esa acción de Vox. Es una suerte de combinación de mentira y el odio. Es falso de toda falsedad lo que dice el cartel". El presidente acusó al partido de Abascal de "sembrar el odio contra el inmigrante" y, dentro de este colectivo, "contra los más vulnerables", los menores. "Eso es la ultraderecha, sembrar el odio y atacar a los menores. Es importante no banalizar el riesgo que implica la ultraderecha en nuestro país", concluyó, una afirmación que podía interpretarse más en clave electoral, ya que los socialistas advierten del peligro de una alianza del PP y Vox en Madrid tras el 4-M.

Ya a última hora del pasado martes, la Fiscalía de Madrid abrió diligencia de oficio para investigar si el cartel podría suponer un presunto delito de odio contra los menores extranjeros no acompañados. Además, el PSOE presentó este miércoles una denuncia en los Juzgados de Instrucción de Madrid contra la campaña ultra. Tanto los socialistas como los morados también acudieron a la Junta Electoral de Madrid.

Por lo pronto, Renfe anunció que solicitará la retirada inmediata de los carteles –tachados con espray por varios colectivos- si algún organismo competente considera que la campaña publicitaria es contraria a derecho o incurre en delito. Twitter se adelantó y borró un mensaje de la cuenta de Vox por incitar al odio contra los menores.

Casado tacha la publicidad de "engañosa" y lamenta que se quiera enfrentar a la ciudadanía

Condena tímida

El PP, por su parte, descalificó la propaganda de Vox, pero con términos menos duros. Pablo Casado lo llamó "publicidad engañosa", y tachó de "irresponsable" enfrentar "a los ciudadanos, sobre todo por un tema que en Madrid representa a 260 personas". El jefe de los populares no se privó, no obstante, de cargar contra el Gobierno por provocar "efecto llamada" con su política migratoria.

Por su parte, la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, aseguró en la SER que está "en contra" del cartel de Vox. Claro que para Ayuso Vox no es de ultraderecha "en algunas cuestiones". Inés Arrimadas, presidenta de Ciudadanos, definió el cartel de la extrema derecha como "populismo puro". 

Los antecedentes

Los reproches arrancaron pocas horas después de que se colgaran los carteles de Vox en la céntrica plaza de metro de Sol. El PSOE, Unidas Podemos, Cs y Más Madrid criticaron ferozmente la propaganda del partido ultra. El ministro de Transportes, José Luis Ábalos, denunció el "deterioro de la convivencia" que está provocando Vox y tachó al partido de extrema derecha de "fascista" y de "practicar la violencia": "Porque así fue el fascismo, contraponer unos a otros, por su raza, su cultura, y lo están haciendo sin complejos". Así, anunció que intentaría retirar la cartelería. "Que vaya y que los quite, que le hace falta un poco de ejercicio", fue la faltosa respuesta de Abascal.

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El candidato de Unidas Podemos, Pablo Iglesias coincidió también en calificar a Vox de "fascista". "No podemos permitir que estos criminales gobiernen en Madrid. Vamos a denunciar su propaganda nazi a la Junta Electoral. El 4 de mayo nos lo jugamos todo. Hay que plantar cara. Que nadie se quede en casa", sentenció en Twitter.

Sánchez elude hablar de las consecuencias del 4-M para el Ejecutivo

Pedro Sánchez fue preguntado en Andorra por las consecuencias de las elecciones del 4-M para el Gobierno central. El presidente no quiso eclipsar a su candidato, Ángel Gabilondo, que en el momento de la rueda de prensa estaba debatiendo con los otros cinco candidatos en Telemadrid. El jefe del Ejecutivo se limitó a afirmar que los madrileños están llamados a las urnas para elegir su futuro hasta 2023, el final de legislatura. Y ellos "son inteligentes y lo que elijan será lo mejor para su futuro".


Tampoco modificó su postura sobre el final del estado de alarma el 9 de mayo. Insistió en que su Gobierno trabaja para no prorrogar el marco de excepcionalidad y en que no prevé reunir la conferencia de presidentes. Debe ser el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS), dijo, que agrupa al Ejecutivo y a las autonomías, el que ha de coordinar las actuaciones de obligado cumplimiento en todo el país para controlar la pandemia. "Es el instrumento de cogobernanza que nos hemos dado para el estado de alarma y lo que venga después del 9 de mayo. Es el espacio que desde un punto de vista técnico y político se tienen que decir las medidas", remachó.