Novedad editorial

Torrent contra Fouché

  • El expresidente del Parlament relata en 'Pegasus. L'Estat ens espia' la zozobra y la indignación vivida al saberse espiado

Roger Torrent, en una imagen reciente.

Roger Torrent, en una imagen reciente. / David Zorrakino - Europa Press

Se lee en minutos

El presidente de un Parlamento de un territorio con veleidades secesionistas, Catalunya, descubre, gracias a la prensa, que su teléfono había sido intervenido, pocos meses antes, mediante un software de última generación llamado Pegasus, en referencia al mitológico caballo alado. Este programa, que se introduce en el celular con tan solo una videollamada perdida a través de WhatsApp, lo desarrolla una compañía israelí que solo lo vende a gobiernos, y tras el placet de su Ministerio de Defensa. La misma prensa, ‘El País’ y el ‘The Guardian’, desvelan que uno de los estados que lo ha comprado es España, para el CNI. ¿Blanco y en botella? No. A la ministra de defensa española, Margarita Robles, “no le consta” que ninguna agencia lo esté utilizando.

Un proceso de independencia, espionaje, un software que también se utilizó con otras 1.400 personas en todo el mundo. Nombres tan dispares como Jeff Bezos (fundador de Amazon y propietario actual del mítico diario ‘The Washington Post’) y como el periodista Jamal Kashoggi (opositor al gobierno de Arabia Saudita que fue asesinado y despedazado en la embajada de ese país en Estambul). Y también Ernest Maragall.

No es la sinopsis de una novela de John Le Carré o de Rodney William Whitaker, conocido como ‘Trevanian’. Entre otras razones porque ni en sus peores días, ninguno de los dos dejaría que el lector detectara quien es el culpable con solo leer la sinopsis. Es lo que cuenta Roger Torrent en ‘Pegasus, l’Estat que ens espia’, un dietario de tres semanas de julio en que se detalla todo lo que el ahora expresidente de la Cámara catalana puede aportar: cómo se enteró, cómo actuó, cómo se sintió.

Cuitas con Junts

No se entretiene Torrent en las eternas cuitas entre su partido y Junts, aunque tampoco las oculta. Como contexto a la situación que vive cuenta, por ejemplo (en la segunda página) , fechada en el 6 de julio del 2020, la propuesta de Quim Torra de confinar perimetralmente la Cerdanya, según se había filtrado, con la oposición de Salut y de la Vicepresidència. "La filtración no es cierta, pero da lo mismo. Es la historia de siempre: el intento de desgastar constante, la eterna competencia", asevera una voz que el lector identifica con la del entonces presidente del Parlament. Una competencia que le lleva a preguntar, antes de arremeter contra el Estado, si la Generalitat disponía de ese software. Y no.

El libro está escrito de manera ágil, con alguna licencia incluso literaria, como la descripción del ambiente en la sede de la compañía israelí en determinados momentos. Otros datos, como la dirección de dicha firma simplemente se buscaron en Google, explica una persona de su entorno. Esta misma voz recalca que Torrent ha llevado a cabo un arduo trabajo de búsqueda de información, dentro de sus posibilidades, por ejemplo, para detallar como nace la empresa que realiza el software. En concreto, de exmiembros de una unidad de inteligencia, la 8200, del Tzahal, el todopoderoso ejército israelí. El país que seguramente más depende de la información que pueda obtener de todos sus enemigos. 

Devoto de Zweig

Noticias relacionadas

Torrent es lector ávido. Pero sus preferencias no se sitúan en las correrías de George Smiley, el inmortal personaje de Le Carré, sino en Stefan Zweig. “Leo sus libros casi con devoción semirreligiosa”, explica el propio Torrent. Ironías de la vida, el libro que le sirvió de puerta de entrada al escritor nacido en el imperio austro-húngaro y fallecido en Brasil, cuando su Viena natal estaba sometida a la bota nazi, fue la biografía de Joseph Fouché, subtitulada ‘El genio tenebroso’. Fouché fue un personaje singular y camaleónico ideológicamente que acumuló y mantuvo gran poder durante la Revolución francesa, el imperio napoleónico y la restauración borbónica. Se le considera el fundador del espionaje moderno y del Ministerio de la Policía que, con el tiempo, derivó en el de Interior. Un modelo que se extendió por toda Europa. También a España.

En el libro de Torrent se incluye una cita que no es de Fouché, aunque bien podría serlo. “Hay cosas que no se deben hacer. Si se hacen, no se deben decir. Si se dicen, hay que negarlas”. El autor es el general José Antonio Sáenz de Santamaría, fallecido en el 2003 y que fue director de la Guardia Civil. Él mismo, en 1995, señaló que a veces “hay que actuar al filo de la legalidad. Unas veces por el borde de dentro y otras veces, un poco por el borde de fuera”. Y a veces, a lomos de un caballo alado.