Comparecencia en el Congreso

El fin de la alarma ensancha la brecha entre Sánchez y sus socios

  • El presidente insiste en que no prorrogará el mecanismo en mayo ni aprobará nuevas leyes frente a la pandemia 

  • Los aliados tradicionales critican al Gobierno por no buscar alternativas jurídicas para frenar la movilidad 

Pedro Sánchez saluda a la presidenta del Congreso, Meritxell Batet.

Pedro Sánchez saluda a la presidenta del Congreso, Meritxell Batet. / EFE / Chema Moya

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Juan Ruiz Sierra
Juan Ruiz Sierra

Periodista

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Miguel Ángel Rodríguez
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El Gobierno aguanta la presión de varias comunidades autónomas y de sus propios socios en el Congreso para que no dé por terminado el estado de alarma, que decae el 9 de mayo. Territorios como Euskadi, Murcia y Andalucía, así como los grupos parlamentarios nacionalistas y de izquierdas en los que la coalición del PSOE y Podemos se ha apoyado durante esta agitada legislatura, reclaman que prorrogue el periodo excepcional. O al menos, que apruebe nuevas leyes para actuar frente al coronavirus. Pero Pedro Sánchez no se mueve, como se plasmó este miércoles en el Congreso, durante un debate bronco en el que el presidente dio cuenta de la alarma y de los fondos de recuperación

El Ejecutivo ofrece tres argumentos para defender que no tiene sentido continuar más allá del mes que viene con el mecanismo que ha permitido los confinamientos perimetrales y el toque de queda. El primero es epidemiológico. En la Moncloa están convencidos de que los datos de contagio mejorarán mucho en las próximas semanas gracias a la vacunación. El segundo es económico. Tiene que ver con las expectativas depositadas en la reactivación económica, muy vinculadas al turismo nacional e internacional. Si la alarma continúa, aunque no haya restricciones a la movilidad, la población no se animará a viajar. Y el tercero, confesado en privado, es político. Los colaboradores del presidente anticipan que no tendrían problemas en lograr apoyos parlamentarios para prorrogar la alarma, pero admiten que ese paso les penalizaría en las urnas frente a Isabel Díaz Ayuso, la presidenta y candidata del PP, y su mantra de “socialismo o libertad”.  

Así que Sánchez se quedó donde estaba. “Queda un mes para que finalice el estado de alarma. La intención es no prorrogar”, dijo en su primera intervención. 

Los socios no recibieron bien estas palabras. “¿Qué prisa hay en anunciar que no se prorroga? Sin el estado de alarma, las comunidades no tienen herramientas para limitar la movilidad”, señaló el portavoz del PNV, Aitor Esteban. Más País, Compromís y el PDECat lanzaron un mensaje similar. También Cs. “¿Le importaría decirle a los españoles qué tiene intención de hacer el 9 de mayo?”, le preguntó al presidente su líder, Inés Arrimadas.

El jefe del Ejecutivo mantiene inalterable el calendario de vacunación pese a la parálisis anunciada por Janssen

“¿Cuál es la alternativa al estado de alarma? Es un plan de vacunación que se ha intensificado, en primer lugar. Y en segundo lugar, la cogobernanza sin el estado de alarma”, contestó el jefe del Ejecutivo en su segundo turno. Es decir, no habrá ni prórroga ni nueva leyes. Si acaso, ante el escenario de tener que aplicar nuevas restricciones, será el Consejo Interterritorial de Salud, que reúne al Gobierno y las autonomías, quien dé el paso. 

Objetivos intactos

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El presidente acudió al Congreso un día después de una mala noticia para la vacunación: la compañía Janssen había anunciado que detenía la entrega de antídotos a la UE tras detectar seis casos de trombos en las siete millones de dosis inoculadas en EEUU. Los expertos temen que este tropiezo dificulte el objetivo del Gobierno de inmunizar al 70% de los españoles a finales de agosto. Pero Sánchez no. El presidente señaló que el calendario de vacunas se mantenía inalterable.  

La derecha critica al presidente por ensalzar la República

La comparecencia de Pedro Sánchez en el Congreso, este martes, coincidió con el 90 aniversario de la II República. El presidente del Gobierno no se olvidó de reivindicarlo. Al arranque de su discurso, vinculó este hito con la aprobación de la Constitución de 1978 y la entrada de España en la UE. Tres momentos que han hecho de España “un gran país”, dijo. Sus palabras fueron criticadas por el PP, Vox y Cs. 

"Usted siempre intenta dividir y nosotros no vamos a hacerlo. Nosotros no celebramos fechas que han dividido a los españoles. Celebramos la concordia, el Estado de Derecho y la Constitución”, le respondió el líder de los populares, Pablo Casado, que después se comprometió a evitar que “una vez más”, como entonces, los socialistas “arruinen el futuro de España”. 

En una inequívoca defensa del golpe franquista, el líder de Vox, Santiago Abascal, acusó a Sánchez de “amenazar” al Rey con su recuerdo del aniversario de la República. “Un régimen criminal” que “llevó” a España a la Guerra Civil, sostuvo. Finalmente, Inés Arrimadas, la presidenta de Cs, afeó al presidente que no se centrara en lo importante. "Vamos a huir de la burbuja política. Lo que hace es propaganda”, dijo.