Tensiones en las filas posconvergentes

El 'caso Cuevillas' destapa un debate pendiente en JxCat

  • Sectores del partido admiten en privado la necesidad de abordar la conveniencia de la confrontación simbólica

Jaume Alonso Cuevillas.

Jaume Alonso Cuevillas. / EUROPA PRESS / David Zorrakino

Se lee en minutos

La dirección de Junts ha cerrado filas con un espeso silencio tras el terremoto por el cese contundente de Jaume Alonso-Cuevillas como miembro de la Mesa del Parlament por haber cuestionado una de las bases estratégicas de Junts: el desacato simbólico en el Parlament. El grueso del partido guarda silencio o atribuye al exabogado de Carles Puigdemont un cambio de criterio sorprendente por su trayectoria. Pero no faltan también voces que reconocen en privado su sintonía total con lo que el letrado y ahora diputado raso ha defendido en público, y que no es otra cosa que la idea de que ciertas acciones parlamentarias pueden ser contraproducentes para el independentismo por sus efectos penales o inhabilitadores.

Un destacado dirigente explica, en privado, la versión oficial: el problema es qué hacía Cuevillas en la Mesa del Parlament si opinaba de esta manera. ¿Qué ha fallado para que esta discrepancia tan fundamental no se abordara antes de auparle a un puesto en el que tenía que tomar decisiones comprometidas? De hecho, la primera que tuvo que tomar -y no tomó- ya activó la alarma interna: Cuevillas alegó "conflicto de intereses" para no votar a favor de que el 'exconseller' Lluís Puig, actualmente en Bélgica, pudiera delegar su voto en el Parlament.

Tesis no tan minoritarias

Pero existen otras versiones. Como la que se pregunta, precisamente, cómo se ha gestionado por parte de la presidenta de la Cámara, Laura Borràs, la incorporación -efímera- de Cuevillas. Fuentes del Parlament cuestionan la versión de Borràs de que el cese estaba pactado de antes de las polémicas declaraciones del abogado. Y más allá de la actuación concreta de Cuevillas, también hay quien se pregunta, como el abogado, "qué se gana con advertencias del TC", al tiempo que se lamenta del cese fulminante de un letrado bien valorado.

Es más, Damià Calvet, 'conseller' de Territori, defendió en las primarias internas, precisamente frente a Borràs, unas tesis similares a las de Cuevillas. Perdió, sin duda, y de forma clara, pero cosechó 800 votos (por los 2.900 de Borràs) con ideas como las del exletrado de Puigdemont. "Hay gente como Cuevillas y me resisto a pensar que no se puede opinar libremente", expone un cargo de Junts.

El caso es que, según opina otra persona vinculada a Junts, "ahora no toca" abrir este debate porque el partido no ha constituido a su consejo nacional -el máximo órgano entre congresos-, pero que tarde o temprano tendrá que abordarse. A nadie se le escapa en JxCat que todo dependerá, en gran medida, del desenlace de las negociaciones con ERC y de si el partido de Puigdemont sigue o no en el Govern.

Te puede interesar

El PDECat y los Reyes Magos

Mientras, el PDECat se mira con ironía lo que sucede entre sus excompañeros de cartel electoral. "¿Te sorprende?", contesta un destacado dirigente de los posconvergentes cuando se le consulta sobre la decisión de apartar a Cuevillas. Desde la indigencia política de ser una fuerza extraparlamentaria, el PDECat sigue proclamando que la operación de Puigdemont con Junts se basa en mantener una ficción y ponen como ejemplo el origen real de los Reyes Magos, que los de JxCat se niegan a abordar. Y cuando alguien en su seno cuestiona la versión oficial sobre Melchor, Gaspar y Baltasar, salta sin dudarlo el dedo acusador.