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El regreso a la moderación fulmina a Jaume Alonso-Cuevillas

  • La carrera política del abogado contrasta con una trayectoria profesional jalonada de éxitos

Jaume-Alonso Cuevillas, abogado de la defensa, en el Palacio de Justicia de Bruselas.

Jaume-Alonso Cuevillas, abogado de la defensa, en el Palacio de Justicia de Bruselas. / NAZARET ROMERO (ACN)

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Jaume Alonso-Cuevillas Sayrol (Barcelona, 1961) es la última víctima política de las dificultades que tiene el ‘procés’ para asumir cualquier planteamiento que no sea el del choque directo con el Estado. Este catedrático de Derecho Procesal, que fue el decano más joven del Colegio de Abogados de Barcelona y letrado de Carles Puigdemont, fue elegido secretario segundo de la Mesa del Parlament hace menos de un mes. La semana pasada se preguntó en una entrevista qué sentido tiene aprobar en la Cámara resoluciones contra el Rey o a favor de la autodeterminación que no llevan “a ningún lugar”, y sugirió no admitirlas a trámite. Aunque trató de explicarse con una carta, la contradicción con el discurso de confrontación de su partido, JxCat, ha sido finalmente insalvable, y será sustituido en la Mesa con gran probabilidad por la diputada Aurora Madaula.

Las decisiones de la Mesa del Parlament son especialmente sensibles para muchos dirigentes de JxCat desde que Roger Torrent se negó, en enero de 2019, a intentar una investidura de Puigdemont que estaba condenada al fracaso, y por eso es fácil comprender por qué las declaraciones de Alonso-Cuevillas suscitaron un gran malestar interno.

Cuando no era independentista

Si se hace abstracción de los últimos años, los de su entrada en política, las declaraciones de Alonso-Cuevillas no deberían sorprender tanto. “Cuando le conocí no era independentista, era un catalanista moderado”, asegura un abogado que ha compartido mucho tiempo con el hoy diputado de JxCat. Quienes lo trataron de cerca en su etapa al frente del Col·legi de l'Advocacia de Barcelona (1997-2005) subrayan su “brillantez” y su “inteligencia”. “Quizás, así como a Jorge Fernández Díaz se le apareció la Virgen en Las Vegas, a él se le apareció Puigdemont”, dicen con sorna las mismas fuentes para explicar su evolución ideológica. Y añaden: “Además, si lo inhabilitaban podía perder la plaza de catedrático de la Universidad de Barcelona”.

Lo cierto es que, tras su acercamiento explícito a las tesis independentistas, la carrera política de Alonso-Cuevillas se disparó. En las elecciones generales de abril de 2019 encabezó la lista de JxCat por Girona. Dejó su escaño en el Congreso en diciembre de 2020 para concurrir en la candidatura por Barcelona en las elecciones al Parlament. Durante la campaña de las catalanas, dejó algunas frases en las que, paradójicamente, acusaba a ERC de querer "portarse bien" con el Gobierno "para que el amo nos pegue menos o con más suavidad”.

Premios y reconocimientos

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Su trayectoria ‘civil’ como abogado y economista, antes de entrar en política, está jalonada de éxitos. Fue presidente del Consejo de la Abogacía Catalana durante dos años, y entre 1999 y 2005 fue vicepresidente del Consejo General de la Abogacía Española. En ese periodo fue también miembro del Consell de Justícia de Catalunya, además de obtener numerosos premios y reconocimientos.

Fue después cuando se convirtió en letrado de Puigdemont y ayudó también en la defensa de algunos encausados por el Tribunal Supremo por organizar el referéndum del 1-O y la DUI. A partir de ahora, todo apunta a que tendrá un papel menos protagonista en la Cámara catalana.