13ª legislatura

Borràs oficia la primera reunión de la Mesa con un encuentro previo solo con los independentistas

  • La presidenta de la Cámara catalana recupera el método Forcadell para llevar una posición conjunta de Junts, ERC y la CUP en el órgano parlamentario y evitar posibles disputas en público

Laura Borràs preside la reunión de la nueva Mesa del Parlament.

Laura Borràs preside la reunión de la nueva Mesa del Parlament. / EUROPA PRESS / David Zorrakino

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Primera reunión de la Mesa del Parlament de la 13ª legislatura, con un encuentro previo en 'petit comité' sólo con los independentistas. La presidenta de la Cámara catalana, Laura Borràs, ha oficiado la cita en la que ha dado la bienvenida a los otros seis representantes –uno de Junts, dos de ERC, uno de la CUP y dos del PSC- que han abordado los asuntos legislativos pendientes, al tiempo que han revisado un informe de las tareas llevadas a cabo por la Diputación Permanente.

La investidura del futuro 'president' de la Generalitat se realizará en el auditorio, como ya se hizo para la constitución de la Cámara catalana, para mantener la distancia de seguridad interpersonal y el resto de medidas sanitarias contra la propagación del covid-19. La ronda de contactos aún no ha comenzado porque según fuentes parlamentarias está pendiente la constitución de los grupos parlamentarios de ERC y la CUP. Según lo previsto, la primera votación del postulante al Palau de la Generalitat deberá realizarse como muy tarde el viernes 26 de marzo.

Según estas fuentes, no se ha hablado sobre si la Mesa está dispuesta a permitir al 'exconseller' y diputado de Junts Lluís Puig ejercer su voto desde el extranjero, algo que no está contemplado expresamente en el reglamento de la Cámara catalana para la delegación del voto. El órgano parlamentario deberá decidir si lo permite, aunque fuentes de Junts aseguran que esto forma parte de las negociaciones entre independentistas para el futuro Govern, al igual que forjar un acuerdo para blindar a los soberanistas investigados.

Encuentro previo

Borràs ha recuperado las reuniones previas que la expresidenta del Parlament Carme Forcadell celebraba sólo con los independentistas cuando formaban parte de Junts pel Sí para acotar su posicionamiento a defender en la Mesa. La posconvergente ha entablado a sus socios para perfilar su estrategia en el cortafuego parlamentario y, según fuentes parlamentarias, se han comprometido a dilucidar posibles choques entre ellos antes de que puedan implosionar en la Mesa. Un primer acuerdo para que haya tregua y diálogo que no ha sentado nada bien al PSC.

La presidenta ha citado a Anna Caula y Rubén Wagensberg (ERC), a Jaume-Alonso Cuevillas (Junts) y telemáticamente a Pau Juvillà (CUP), que se encuentra en cuarentena por haber estado en contacto con un positivo de covid-19, para ahondar en la estrategia para blindar los derechos en el Parlament de los independentistas investigados que podría requerir de cambios reglamentarios.

El reglamento

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La nueva presidenta del Parlament está investigada por los delitos de prevaricación, fraude a la Administración, malversación de caudales públicos y falsedad documental por presuntamente fragmentar contratos para que resultara beneficiado su amigo cuando estuvo al frente de la Institució de les Lletres Catalanes (ILC). El artículo 25.4 del reglamento del Parlament explicita que en los casos en que la acusación sea por delitos vinculados a la corrupción, la Mesa de la Cámara catalana, "una vez sea firme el auto de apertura del juicio oral y tenga conocimiento del mismo, debe acordar la suspensión de los derechos y deberes parlamentarios de forma inmediata". En el caso de que se planteen dudas sobre el tipo de delito o sobre el régimen de incompatibilidades aplicable, se puede solicitar un dictamen de la Comisión del Estatuto de los Diputados.

Por lo tanto, de la Mesa dependerá que el independentismo -con cinco representantes frente a los dos del PSC- quiera librar batalla, abrir una comisión para modificar el reglamento y no acatar este extremo cuando se abra el juicio oral, sino que sea cuando haya una sentencia firme.