Juicio de la caja b del PP

Bárcenas ratifica ante el tribunal que Rajoy y otros cargos del PP cobraron sobresueldos en negro

  • El extesorero asegura que todo se registraba y destaca las coincidencias entre la caja legal y la b

  • Asegura que le ofrecieron 500.000 euros para zanjar su conflicto laboral si hacía una contabilidad manuscrita falsa

  • El tribunal rechaza un careo entre Bárcenas y Rajoy, pero acepta algún testimonio de periodistas pedido por la defensa

Bárcenas declara en el juicio por el supuesto pago con dinero negro de la reforma de la sede del PP. / VÍDEO: EFE

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El extesorero del PP Luis Bárcenas tenía ganas de declarar y no ha eludido ninguna de las preguntas del fiscal anticorrupción Antonio Romeral. Sin titubear, ha declarado ante el tribunal que juzga la caja b del PP que los sobresueldos pagados en negro a altos cargos del partido, como Mariano Rajoy o María Dolores de Cospedal, les permitieron burlar la ley de incompatibilidades que les vetaba ingresos al margen de su actividad gubernamental, cuando llegaron al Gobierno en 1996. Con ellos pudieron mantener el sueldo en neto que tenían en el partido siendo diputados o ministros.

Según Bárcenas, el sistema de sobres lo estableció el tesorero ya fallecido Álvaro Lapuerta, que era su superior y quien tenía la responsabilidad sobre las cuentas, durante la etapa de Francisco Álvarez-Cascos como secretario general del partido. Además de este, citó como perceptores a Javier Arenas, Jaime Mayor Oreja, María Dolores de Cospedal, Mariano Rajoy, Federico Trillo, José Miguel Ortí Bordás y Pedro Arriola. También incluyó a Ángel Acebes y Rodrigo Rato, aunque precisó que nunca se los entregó él.

"Para que no reciban menos retribución neta en el Gobierno, había que complementarla con fondos de la contabilidad extracontable"

"Se decidió que era conforme a la ley que cobrasen gastos de representación, pero al incorporarse al Gobierno, la ley de incompatibilidades lo impedía. Entonces, como era una merma salarial muy importante, la propuesta que recibe el tesorero es que a partir de ese momento, para que no reciban menos retribución neta, había que complementar con fondos de la contabilidad extracontable", explicó Bárcenas al tribunal.

Sembrar dudas

El extesorero defendió que existía una "interrelación" entre la contabilidad legal del partido y la que él llama "contabilidad extracontable". Y citó un ingreso de 58.328 euros en el banco de Vitoria, en la contabilidad legal del partido, que coincide con una salida idéntica de la caja b. "Acredita que se anotaba todo y que la caja b o es verdadera íntegramente o falsa íntegramente", añadió para explicar que se dejó de utilizar tras estallar el 'caso Gürtel', en 2009, aunque un año después aún entregó sobres con 25.000 euros a Rajoy y a Cospedal.

Explicó que Lapuerta llevaba su registro de entradas y salidas de efectivo en tarjetas de visita y él en lo que se conoció como los 'papeles de Bárcenas' que publicó 'El País' en febrero de 2013, a través de la copia que él había dado al exdiputado del PP Jorge Trias, cuando pensó que le podía traer problemas.

Fue citado entonces al despacho de Lapuerta, donde el abogado Javier Iglesias, "muy vinculado" con el partido, precisó, le propuso hacer otras anotaciones manuscritas con distintos importes para sembrar dudas a cambio de 500.000 euros. Según Bárcenas, pidió 975.000 euros para zanjar el problema laboral que tenía con el PP, porque era la indemnización que le correspondía.

"Los papeles acreditan que se anotaba todo y que hay interrelación con los ingresos en la cuenta de donativos oficial"

"El altruismo no existe"

A la pregunta de por qué empresarios hacían semejantes donaciones, Bárcenas fue tajante: "El altruismo no existe, son cantidades que entregan las empresas", no por finalismo, para ser adjudicatarias de una obra pública o servicio concreto, pero sí para "abonar el terreno para que cuando pidan algo, se les dé". El dinero en b, sostuvo, se necesitaba porque "había que satisfacer de forma no oficial" ciertos compromisos, como las retribuciones a ciertos cargos electos, a familiares de políticos del partido asesinados por ETA o campañas regionales, como de Luis Fraga, sobrino del fundador del PP.

Si veía cómo, incidía en que era el tesorero Lapuerta quien recibía y daba el dinero, porque era el cargo político, mientras que él, como gerente a la sombra del primero, se limitaba a una responsabilidad "absolutamente técnica y administrativa". Él mismo se dio cuenta de que sonaba a la típica autoexculpación de culpar al muerto y se apresuró a aclarar que tanto Lapuerta como él conocían que lo que hacían "era incorrecto y que pagar con fondos opacos, un ilícito".

Tras un receso, el fiscal se interesó por la reforma de la sede de la madrileña calle de Génova, cuyo pago en negro se está juzgando y ciertas modificaciones entre la copia manuscrita y la pasada a ordenador, que, según Bárcenas, son una copia una de la otra aunque admitió que pudo cambiar el orden y ciertos conceptos como "G. U." en vez de Gonzalo Urquijo, el propietario de Unifica la empresa que reformó la sede del partido y con quien comparte banquillo.

"Un abogado en nombre de partido me propuso hacer otras anotaciones para sembrar dudas por 500.000 euros"

El extesorero dice que cada planta, menos la de prensa, costó 1,1 millones de euros y que fue ya iniciadas las obras cuando se le dijo a Urquijo que parte se le pagaría en negro. Ante el primer pago dijo que era "la primera vez que se le pagaba un sueldo entero por un año en efectivo y de forma anticipada". En su escrito de acusación, en el que pide cinco años de cárcel para Bárcenas, el fiscal cifra en 664.000 euros lo pagado en b en 2006, ejercicio que se considera prescrito, y 888.000 en 2008, cantidad que coincide con la admitida por el principal acusado en el escrito que remitió a Anticorrupción.

De supervisar las obras se encargó su mano derecha en la tesorería, Cristóbal Páez. Aunque Bárcenas dio a entender que debía saberlo, porque "no es tonto", intentó descargarle de toda responsabilidad sobre el pago en negro para asumirla él junto a Lapuerta.

Acebes y Michavila

Esa delicadeza con sus subalternos contrastó con la de los altos cargos. Y puso en una posición más delicada a los exministros Ángel Acebes, Eduardo Zaplana y José María Michavila a los que relacionó directamente con la compra de acciones de Libertad Digital con dinero en negro del PP.

"El altruismo no existe. Son cantidades que entregan las empresas para abonar el terreno para que cuando pidan algo, se les dé"

El extesorero dijo que Acebes, como secretario general, le pidió a Lapuerta que buscara a personas dispuestas a ayudar al uno de los medios que defendieron la autoría de ETA de los atentados del 11-M. Michavila trajo a un par de amigos que no han estado imputados y que, según Bárcenas, compraron las acciones, pero el coste lo asumió el partido con efectivo de la caja b. Aseguró que su imputación por apropiación indebida obedece a las acciones compradas por Lapuerta, al que el PP nunca le había reclamado dinero alguno, y repitió que utilizaron lo obtenido por su mujer de la venta de unos cuadros, como ya hizo sin éxito en el juicio de la primera época de la 'Gürtel'.

Sin careo

El juicio, que se reanudará este martes con el interrogatorio de Bárcenas por parte de la Abogada del Estado Rosa María Seoane, comenzó con la decisión del tribunal de descartar un careo entre Rajoy y Bárcenas, como había pedido la defensa de este en caso de contradicciones entre ambos.

"Tanto Lapuerta como yo conocíamos que lo que hacíamos era incorrecto y que pagar con fondos opacos, un ilícito"

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El presidente del tribunal, José Antonio Mora, explicó que corresponde a la Sala valorar la prueba y determinar cuál es más contundente, lo que no se solucionaría con una prueba prevista para la instrucción entre dos personas cuya situación es tan distinta, al estar uno acusado y otro ser testigo. 

Lo que sí ha admitido el tribunal es que declaren los periodistas Eduardo Inda y Francisco Mercado en relación con la grabación a Lapuerta en la que, según Bárcenas, se hablaba del conocimiento de la caja b por parte de Rajoy.