La nueva legislatura

Lento baile de sillas en la Mesa del Parlament

  • La composición del órgano rector de la Cámara continúa en vilo a una semana de la sesión constitutiva

El hemiciclo del Parlament vacío, ayer lunes.

El hemiciclo del Parlament vacío, ayer lunes. / IVAN ALVARADO (REUTERS)

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Júlia Regué
Júlia Regué

Periodista

Especialista en información del Parlament de Catalunya, siguiendo la actualidad política catalana

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Fidel Masreal
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Daniel G. Sastre
Daniel G. Sastre

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Especialista en política catalana y española

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La presidencia, las dos vicepresidencias y las cuatro secretarías del Parlament están vacantes a la espera de desencallar las negociaciones para la formación del futuro Govern. El 12 de marzo, el nuevo hemiciclo quedará constituido y los siete puestos en discordia, ocupados.

El resultado electoral ofrece a ERC el mando de la Generalitat y a Junts, el de la Cámara catalana, intercambiándose así las responsabilidades respecto a la última legislatura. Pero el partido del 'expresident' Carles Puigdemont mantiene un mutismo absoluto. Oficiosamente, reclama que si ERC quiere contar con ellos para un acuerdo de Govern presidido por el republicano Pere Aragonès, corresponde a Junts la presidencia del Parlament. Pero el candidato o candidata de JxCat a ocupar este cargo es todavía una incógnita, porque la cabeza de cartel electoral, Laura Borràs, guarda silencio desde el día después de las elecciones sobre su ubicación en el nuevo tablero político. En cualquier caso, Junts no entendería que fuera la CUP la que presidiera el Parlament.

Los anticapitalistas también aspiran a presidir el hemiciclo y abren este fin de semana las asambleas abiertas parlamentarias, que se alargarán hasta el martes, para acotar las negociaciones en marcha con Esquerra y Junts para formar el futuro Govern. Desde la CUP insisten en que formar parte del órgano rector del Parlament es "clave" para recuperar las leyes suspendidas por el Tribunal Constitucional en materia social, para frenar a la extrema derecha y para "garantizar que se pueda hablar de todo" en el hemiciclo, pero no aclaran todavía si exigirán la presidencia como requisito sine qua non para investir a Aragonès.

Las opciones de Granados

En el PSC son conscientes de que su apuesta por colocar a Eva Granados como presidenta del Parlament tiene pocas opciones de prosperar si el pacto independentista para formar Govern sale adelante. Pero, como con la candidatura de Salvador Illa a 'president', están dispuestos a explotar las contradicciones de una fórmula que creen agotada.

Solo un desacuerdo entre JxCat y la CUP -que también pretenden la presidencia de la Cámara- y ERC daría una oportunidad a Granados. Incluso en el caso de que anticapitalistas y republicanos no lograran consensuar un candidato con los posconvergentes, Granados necesitaría el voto de otros grupos para lograr su objetivo.

De momento, la aspirante socialista no tendrá el aval de los 'comuns', pues Jéssica Albiach, jefa del grupo parlamentario, anunció el jueves que propondrá al número dos de la lista en las últimas elecciones, Joan Carles Gallego, para presidir la Cámara.

El cordón sanitario a Vox

Más allá de la presidencia, el baile de sillas se centra también en quitarle el puesto que le correspondería a Vox. Los grupos parlamentarios, salvo Cs y el PP, se reunieron el miércoles para "acordar una estrategia conjunta para aislar el discurso de odio de Vox", un primer encuentro que los presentes vieron "fructífero" y en el que avanzaron en la elaboración de un protocolo para minimizar el impacto de la extrema derecha en la institución.

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Alguna de las propuestas que se pusieron sobre la mesa, como sancionar a los diputados que no firmen el compromiso de tolerancia cero con la discriminación y el acoso -Vox se niega-, requieren cambios en el reglamento interno de la Cámara catalana.

Fuentes presentes en la reunión aseguran a este diario que "quedó claro el compromiso de todos para hacer todo lo posible para que no tengan sitio en la Mesa del Parlament", aunque por ahora no lo hayan puesto sobre papel y no hayan entrado a debatir cómo lo evitarán. Las cábalas indican que En Comú Podem o la CUP podría ocupar el lugar de Vox.