La fallida coalición

Cuando Borràs pudo ganar las elecciones catalanas

  • Así hubiera quedado el Parlament si Junts, PDECat y PNC hubiesen concurrido juntos al 14-F

Cuando Borràs pudo ganar las elecciones catalanas

Infografia El Periódico

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Junts per Catalunya sufrió una doble derrota en las elecciones catalanas del 14-F. Quedó como tercera fuerza del Parlament, lo que significa que ni ganaron los comicios ni lograron seguir siendo el partido independentista más votado. Con 32 escaños y 570.539 votos, la formación encabezada por Laura Borràs se vio superada por el PSC (33 diputados y 654.766 sufragios) y por ERC (33 parlamentarios y 605.581 papeletas).

Los puigdemontistas pagaron en las urnas la fractura de su propio espacio político, pues la posconvergencia concurrió a las elecciones sin el PDECat, que postulaba a la 'exconsellera' Àngels Chacón como cabeza de lista, ni sin la escisión de este, el Partit Nacionalista de Catalunya (PNC), que lideraba Marta Pascal. Ninguna de las dos formaciones consiguió representación en la Cámara catalana. Chacón obtuvo 77.229 votos y Pascal, 4.560.

En total, entre PDECat y PNC se 'perdieron' 81.789 votos, lo que significa que si las tres formaciones hubieran concurrido juntas, habrían obtenido 652.328 sufragios, superando a ERC como primera fuerza independentista y quedándose a apenas 2.438 papeletas de ser el partido más votado. Ahora bien, si aplicamos la Ley d'Hondt en tal supuesto, comprobamos que Borràs hubiera ganado las elecciones en escaños con cuatro diputados más que ERC y cinco más que el PSC.

Hay que tener en cuenta que estos cálculos parten de la premisa de que todos los votantes de Chacón y Pascal hubiesen apoyado a Borràs en caso de haber concurrido unida toda la posconvergencia. De haber sido así, Junts estaría ahora liderando las negociaciones para formar Govern con 36 escaños (cuatro más), mientras que ERC se hubiera quedado con 32 diputados (uno menos). Además, Borràs habría conseguido que los socialistas quedasen terceros con 31 representantes (dos menos). El resto del arco parlamentario sería idéntico al que salió del 14-F salvo la CUP, que tendría 8 escaños, uno menos.

Por circunscripciones

¿Cómo se hubieran repartido territorialmente esos cuatro diputados más que hubiera cosechado Junts? Pues el partido de Carles Puigdemont tendría ahora dos escaños más en Barcelona, uno más en Girona y uno más en Lleida. Solo en Tarragona se habría dado exactamente el mismo resultado que el 14-F.

En Barcelona, Borràs le habría restado un diputado al PSC, ganador en esta circunscripción, y otro a ERC, con el que hubiera empatado a 18 parlamentarios.

En Lleida, donde Junts compartió triunfo con ERC al empatar a 5 escaños, una coalición con PDECat y PNC le habría permitido imponerse a los republicanos, adjudicándose el sexto diputado y quitándole uno al PSC.

Y en el ya de por sí bastión puigdemontista de Girona, Junts hubiera logrado una victoria aún más amplia, con 8 representantes. La damnificada en este caso habría sido la CUP, que hubiera perdido uno de los 2 parlamentarios obtenidos, quedando con la misma representación que Vox.

El bloque independentista

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Obviamente, otra consecuencia de esa hipotética (pero fallida) unidad electoral posconvergente hubiera sido el refuerzo de la mayoría recabada por el bloque independentista, que de los 74 escaños sumados habría pasado a 76.