Debate sobre las protestas en favor de Hasél

Pere Aragonès: “La violencia ni es un derecho ni es una forma de protesta democrática”

  • Granados (PSC) afea al vicepresidente la equidistancia, entre violentos y Mossos, de su discurso

  • La CUP marca distancias con ERC y cuestiona si este partido puede calificarse de izquierdas

  • Carrizosa (Cs) acusa al independentismo de estar detrás de los altercados violentos

Pere Aragonès, en su intervención en el Parlament: “La violencia no es una forma de protesta democrática”. / ACN / GERARD ARTIGAS / VÍDEO: EFE

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El ‘president’ sustituto en funciones, Pere Aragonès, compareció este miércoles ante el Parlament para abordar los disturbios en las calles de Barcelona, y otras ciudades catalanas, iniciadas con la detención del cantante Pablo Hasél. Aragonès trazó un discurso muy medido y buscadamente equilibrado, quizá por hallarse en plenas negociaciones con la CUP y con Junts para formar Govern.

Aragonès dividió los incidentes vividos en las últimas dos semanas en dos partes. En la primera, la propia violencia, condena absoluta y apoyo a los Mossos d’Esquadra. “La violencia ni es un derecho, ni es una forma de protesta democrática”, abundó el vicepresidente en funciones que sentenció que, además, estas agresiones, como la de la furgoneta de la Guardia Urbana, “acaba yendo en perjuicio de ese derecho a la manifestación”, por cuanto caba por ocultar el motivo de la protesta.

Solventada esta parte, Aragonès reclamó acudir a los orígenes de las protestas. Como detonante, identificó “la falta de calidad democrática del Estado español” que se ejemplifica en “la ‘ley mordaza’ y en el delito de injurias a la Corona”. En relación con el encarcelamiento de Hasél, señaló que “la libertad de expresión es uno de lo pilares de la democracia”. “El jefe del Estado tiene que poder ser criticado como cualquiera de nosotros”, sentenció.

Malestar generacional

Y como razones de fondo “que hay que entender, que no significa justificar”, dijo, señaló el malestar generacional de una juventud “tras un año de pandemia en que se han visto obligados a coartar” su socialización y la acumulación de crisis económicas, la del 2008 y la actual.

“Estos problemas sociales requieren una solución política. Porque no hacerlo” significaría dejar en manos de la policía el solventar la cuestión, vino a decir.

Aragonès, en plenas negociaciones con la CUP para formar Govern, llamó a no criminalizar ni a los Mossos d’Esquadra ni al conjunto de los jóvenes. Lamentó algunas acciones de la policía catalana y señaló que el Govern se comprometía en esclarecer los hechos, por ejemplo, que llevaron a la pérdida de un ojo a una manifestante.

"O Mossos o CUP" 

Desde el PSC, Eva Granados, cargó contra el Govern porque “desde hace demasiado tiempo está tolerando actuaciones vandálicas, e incluso aplaudiéndolas”. “Todos recordamos el ‘apreteu, apreteu’. Su incapacidad de denunciar y actuar ante lo inadmisible”, remachó. Granados exigió a Aragonès que se decante o por los Mossos d’Esquadra o por la CUP “porque no se puede estar en los dos bandos”, y preguntó al vicepresidente en funciones si el Executiu se presentará como acusación particular contra los manifestantes, si prestará defensa jurídica a los agentes que puedan ser denunciados por su trabajo, y qué herramientas tienen los Mossos para disolver manifestaciones violentas. “O respeto o apretar, o Mossos o CUP”, zanjó.

Aragonès, en el turno de réplica, tildó de "irresponsable" plantear esta disyuntiva "entre un espacio político y la policía de Catalunya" y acusó a la portavoz socialistas de conducirse como el líder del PP, Pablo Casado, en el Congreso, cuando pide a Pedro Sánchez que opte "entre la policía y Podemos"

La dirigente de los ‘comuns’, Jéssica Albiach, pidió ahondar en los motivos de las protestas y cuestionó que el concepto de violencia sea que las calles ardan pero no las familias desahuciadas o en situaciones de vulnerabilidad. Albiach reclamó que se debata sobre el modelo policial de forma pausada y en el Parlament, y que no entre en juego en la negociación para formar Govern. “Solo hemos visto impunidad”, inquirió sobre la actuación policial en las protestas de los últimos años en Catalunya, abogando por un nuevo modelo de orden público.

La CUP marca distancias con ERC

El diputado de la CUP, Vidal Aragonés, disparó sin tregua contra Aragonès por su discurso, cuestionando si ERC es una fuerza que puede calificarse de izquierdas y marcando distancia con las recetas "neoliberales". Acusó al Govern de no condenar sin paliativos la pérdida de un ojo de una manifestante -todo apunta que debido al impacto de una bala de foam lanzada por la policía catalana- y también de "criminalizar a los jóvenes y a las movilizaciones". "No tenemos una generación de jóvenes violenta, sino absolutamente violentada que solo ha conocido crisis sin ninguna perspectiva ni de presente ni de futuro", prosiguió.

Animó a los grupos parlamentarios que se consideren de izquierdas a reflexionar y a "abandonar el marco político de la derecha". "Estamos haciendo propuestas políticas que no es que sean revolucionarias, sino que son para que el capitalismo no acabe con nosotros. Si vienen a gestionar autonomismo y aplicar recetas neoliberales: barricadas”, censuró, en plena negociación entre republicanos y 'cuperos'.

Cs y PPC, contra el Govern

El todavía líder de la oposición, Carlos Carrizosa, aprovechó sus minutos para atar un contundente discurso contra el independentismo, al que acusa de alentar la violencia en las calles. “Los radicales son héroes y la policía sospecha de todo tipo de atropellos democráticos”, espetó. El dirigente naranja sostuvo que los partidos secesionistas usan esto como “estrategia perversa” porque asumen que son “incapaces de dar otro golpe y otros les toman el relevo con el golpismo a pie de calle”, algo que nace, a su juicio, por la “falta de arrepentimiento” con los hechos ocurridos en el marco del ‘procés’ en el 2017. Asimismo, criticó que Aragonès negocie con la CUP la formación del futuro Govern.

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“No se había ya constituido el Parlament y estaba escuchando al señor [Ignacio] Garriga”, lanzó en su turno Jéssica Albiach al líder de Cs por su discurso. “No haga esto, solo conseguirá hacerlos a ellos más grandes”, añadió. "Lo que no voy a hacer es blanquear a los violentos para rascar alguna Conselleria como hace usted, yo no me esperé a la campaña electoral para denunciar la hispanofobia de JxCat", respondió en la réplica Carrizosa.

Por su parte, el dirigente del PPC, Alejandro Fernández, tachó las protestas de "terrorismo urbano" ante el que "no hay justificación ni causas profundas ni matices, es sencillamente inadmisible".