Críticas a Sánchez

El PP acusa a Iglesias de ser el "culpable" de los disturbios por Hasél

  • Casado pide a Sánchez que "para los pies" de su vicepresidente si no quiere ser corresponsable de los disturbios

  • Los conservadores reprochan al presidente del Gobierno que no reprenda a sus socios y cese al líder morado

Casado: Si Sánchez no para los pies a Iglesias se hace corresponsable. / DAVID CASTRO / VÍDEO: EFE

Se lee en minutos

El líder del PP, Pablo Casado, le ha exigido a Pedro Sánchez que cese a todos los miembros de su Gobierno que no condenen de manera clara los altercados violentos de las últimas noches por la condena al rapero Pablo Hasél. Minutos antes de que el jefe del Ejecutivo condenara los incidentes de manera contundente, Casado ha afeado a Sánchez que no haya parado los pies a su vicepresidente segundo, Pablo Iglesias.

"Si no para los pies a su vicepresidente se está haciendo corresponsable de lo que suceda", le ha espetado al presidente del Gobierno en un desayuno online de Nueva Economía Fórum. El líder de los conservadores, que ha mostrado su apoyo a la policía, ha señalado que Sánchez, además de sacar del Consejo de Ministros al secretario general de Podemos, debería censurar a "los portavoces políticos que están alentando esta kale borroka", en referencia a Pablo Echenique.

Tras estas palabras, el líder de los conservadores se ha reunido en la sede del PP en la calle Génova con el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, tras criticar el dirigente gallego el cambio de ubicación de los populares. Feijóo, que el pasado domingo pidió "autocrítica" por los nefastos resultados en las elecciones catalanas, ha afeado la decisión de Casado de abandonar el edificio en la céntrica calle madrileña. "Si cada vez que un partido tiene un problema" va cambiando de sede "no habría una sola sede en España que mereciese ser ocupada por un partido", ha reiterado este viernes.

Desde el Congreso

Casado no ha sido el único en criticar al PSOE. En la misma línea, la portavoz del PP en la comisión de Interior del Congreso de los Diputados, Ana Belén Vázquez Blanco, ha cargado contra Iglesias por alentar los disturbios y contra Sánchez por permitírselo: "El señor [Pablo] Iglesias es culpable de lo que está pasando en las calles y el señor [Pedro] Sánchez es el responsable". La dirigente popular ha centrado sus críticas en el presidente del Gobierno por no reprender a sus socios cuando el pasado jueves criticaron la actuación policial.

En la comparecencia del ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, la diputada del PP ha señalado que el vicepresidente segundo "ya tendría que haber sido cesado" después de que el portavoz parlamentario de Unidas Podemos, Pablo Echenique, mostrara su apoyo a los "jóvenes antifascistas que están pidiendo justicia y libertad de expresión en las calles". "¿La normalidad democrática es que un partido del Gobierno apoye la violencia en las calles?", le ha preguntado Vázquez al ministro, en referencia a las críticas de Iglesias a la normalidad democrática de España.

A estos reproches se han sumado los portavoces de Vox y Cs, Javier Ortega Smith y Miguel Gutiérrez, respectivamente. El diputado ultra ha exigido a Grande-Marlaska "que presente la dimisión o sea cesado de manera inmediata" por no haber condenado la actitud de Unidas Podemos. Gutiérrez, por su parte, ha tachado de "auténtica vergüenza" los disturbios y de "incívicos" e "intolerables" los comentarios de los morados.

Horas antes, la portavoz del PP en la Cámara baja, Cuca Gamarra, también ha señalado al jefe del Ejecutivo como el responsable final de que Unidas Podemos esté instigando las protestas. "Es Sánchez, que es quien nombra a los miembros del gobierno y permite que haya una persona que calla ante estos hechos y sigue promoviendo ataques a lo que es la estructura y el orden constitucional".

Noticias relacionadas

La condena

Sin embargo, unos minutos después de que la diputada del PP arremetiera contra el Gobierno en la comisión de Interior, Sánchez ha condenado la violencia. "En una democracia plena, y la democracia española es una democracia plena, resulta inadmisible el uso de cualquier tipo de violencia", ha sentenciado el jefe del Ejecutivo en un acto en Extremadura. A renglón seguido, ha subrayado que "no hay excepción a esta regla. No hay causa, ni lugar, ni situación que pueda justificar el uso de la violencia, porque la violencia no es una libertad, es un ataque a las libertades de los demás". Así, ha asegurado que "el Gobierno de España hará frente a cualquier forma de violencia".