Los diputados de Puigdemont

Quién es quién en el heterogéneo grupo parlamentario de JxCat

  • Los 33 diputados de Junts incluyen numerosos polemistas y muestran una divergencia ideológica notable

Laura Borràs, en un acto de campaña de JxCat

Laura Borràs, en un acto de campaña de JxCat / ALBERT GEA (REUTERS)

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Las 33 personas que forman el grupo parlamentario de Junts per Catalunya componen una amalgama ideológica y de procedencias muy notable, que va desde exdirigentes de la democristiana Unió Democràtica a diputados cercanos a la dialéctica de la CUP.

El número dos de Laura Borràs (formalmente ocupa el número tres de la lista que encabeza Carles Puigdemont) es el empresario y expresidente de la Cambra de Comerç Joan Canadell. De él se recordará la frase, en plena pandemia: "España es paro y muerte, Catalunya, vida y futuro". Su independentismo es de verbo agresivo. Llamó "bluf" al candidato socialista y vencedor de las elecciones, Salvador Illa.

Joan Canadell.

/ Marta Pérez

En ese terreno, Canadell es cercano a otra de las diputadas más beligerantes de Junts, Aurora Madaula, que ha llamado "fascista" al Ejército español en su conjunto y que responde con agresividad atacando a la ultraderecha cuando se le recuerdan las expresiones de supremacismo independentista de un candidato que llevaban en la lista, Josep Sort, presidente de Reagrumanent, que acabó cesado. O su afinidad con las teorías revisionistas del Institut Nova Història, que reivindica la catalanidad, por ejemplo, de El Cid, los hermanos Pinzón, Hernan Cortés, Garcilaso de la Vega, Pizarro, Magallanes, Diego Velázquez, San Ignacio de Loyola, Leonardo da Vinci, Santa Teresa de Jesús, El Greco, El Bosco...

Pero Canadell y Madaula tienen sin duda diferencias en el eje izquierda-derecha, dado que el primero es abiertamente partidario, por poner un ejemplo, de la supresión del impuesto de sucesiones, como lo es también Borràs, frente a la tesis de Madaula, que coincide con el secretario general del partido, Jordi Sànchez, en su rechazo a eliminar este tributo. El resultado final de esta contradicción es que la cuestión no aparece en el programa electoral.

Elsa Artadi

/ EFE

La lista de Junts contiene también a personas netamente liberales, como la concejala del Ayuntamiento de Barcelona y 'exconsellera' Elsa Artadi. La también portavoz del partido es abiertamente contraria -o lo era- a impedir por ley el aumento abusivo de los alquileres. Defendió con vehemencia su oposición a esta medida durante la campaña de las elecciones municipales en Barcelona, en las que cosechó un pésimo resultado, apenas superando el 10% de los votos.

El diputado y abogado Jaume Alonso-Cuevillas.


/ ACN

Otro destacado diputado es Jaume Alonso-Cuevillas, de procedencia moderada en su etapa como decano del Col·legi de l'Advocacia de Barcelona, pero que ha protagonizado también numerosos ataques verbales, incluida la exigencia de dimisión del ya 'exconseller' de Interior Miquel Buch, de su propio mismo político.

El vicepresidente del Parlament, Josep Costa.


/ JENS SCHLUETER

Pero, sin duda, en el capítulo de los excesos, el nombre destacado es el de Josep Costa, que quedaría fuera del Parlament porque ocupaba el puesto 17 por Barcelona y Junts ha logrado 16 escaños en esta circunscripción. Pero Puigdemont no recogerá su acta y Costa podrá seguir en la Cámara. Este profesor universitario de Eivissa ha cargado durante toda la legislatura contra ERC, ha reclamado ceses y ha lanzado toda su caballería contra cualquier estrategia independentista que no fuera la de la confrontación y la unilateralidad respecto al Estado.

Costa ha dedicado un libro íntegro a defender sus tesis y desplegar toda la batería de ataques contra Esquerra. Su tesis, explicada en una entrevista a EL PERIODICO, es que "miles de independentistas están dispuestos a ir a la cárcel". Entre otras perlas, ha propuesto la desaparición de las diputaciones, tras lo cual la de Girona le tachó de "ignorante"; maniobró con Ciutadans para evitar el protagonismo del presidente del Parlament, el republicano Roger Torrent; y participó en una reunión telemática con presencia de la ultraderecha independentista.

Otra diputada que ha protagonizado una polémica en la pasada legislatura es Anna Erra, alcaldesa de Vic. Pidió disculpas tras un debate lingüístico en el Parlament en el que, para defender el uso del catalán, habló de personas que no parecen catalanas "por su aspecto físico o por su nombre" y a estas, dijo, debe hablárseles también en catalán.

Damià Calvet, 'conseller' de Territori i Sostenibilitat


/ ALBERT BERTRAN

Compartirán escaño con otros perfiles absolutamente distintos, como el del todavía 'conseller' de Territori Damià Calvet, procedente de Convergència y de verbo templado y talante abierto a posiciones progresistas en ámbitos como la vivienda y el medio ambiente. Su apuesta más dialogante quedó claramente derrotada en las primarias para elegir candidatura en favor de Borràs.

Meritxell Budó, en su despacho


/ GENERALITAT

También Meritxell Budó, procede de la cantera convergente, evita las estridencias, pero suya fue la frase de que con la independencia habría habido menos muertes en Catalunya. Y cabe consignar también la presencia de Assumpció (Titón) Laïlla, que procede de Unió, ha pasado por el grupo de ERC de la mano de su partido, Demòcrates, y ahora recala en Junts.

El portavoz de JxCat, Albert Batet.


/ Laura Batlle

Fuera de Barcelona, los tres cabezas de cartel también muestran perfiles notablemente distintos. En Tarragona, el exalcalde de Reus Albert Batet se caracteriza por sus dardos a ERC y por su falta de especialización sectorial. La cabeza de cartel por Girona, Gemma Geis, opta en cambio por un perfil más bien técnico y de gestión en ámbitos de su competencia (universidades y política territorial) que la sitúan en un espacio de centro progresista.

Tremosa y la escuela concertada

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En Lleida, el candidato ha sido el aún 'conseller' de Empresa, Ramon Tremosa, no residente en esa circunscripción. Tremosa, según un reciente perfil del digital Crític.cat, acumula declaraciones muy rotundas en el terreno liberal. En 2009 afirmó que "la educación pública catalana no tiene glamour" y apoyó reforzar la concertada porque la pública "con un régimen funcionarial como el actual, sin ningún tipo de control de calidad, de costes o de resultados". Tremosa ha matizado: "dije en el 2009, cuando todavía era profesor de la UB, en un debate sobre educación, 'hablar de la escuela pública no tiene glamour' y alguien recorta la frase con toda la mala fe. Como profesor de la Universidad pública durante 20 años, a la que regresé en el curso 2019-2020 no tiene sentido que yo diga que no tiene glamour mi vocación".

En esa intervención de 2009, según la información de la agencia Europa Press, Tremosa también afirmó que la competitividad de Catalunya pasa por el refuerzo de la escuela concertada catalana "y no por su lenta asfixia económica y financiera y por su extinción". De estos centros, alabó su formación "de calidad y en libertad".