Elecciones catalanas

La Pobla de Mafumet, victoria de Vox por un solo voto

  • Con una abstención del 57%, la formación de extrema derecha venció al PSC por una sola papeleta

  • Los vecinos muestran su estupefacción y señalan el cambio por la llegada de periferia de Tarragona

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La irrupción de Vox en el Parlament de Catalunya ha transformado el mapa electoral. Más allá del hemiciclo, el ideario del partido ultraderechista se ha propagado por el territorio catalán, estableciéndose con buenos resultados en nuevos feudos que van desde Baqueira hasta el litoral tarraconense. Sin embargo, para ver una de las dos únicas victorias de Vox como fuerza más votada hace falta visitar a La Pobla de Mafumet, en Tarragona.

Catalunya se despierta este lunes teñida por un gris que impregna el cielo de todo el territorio. Pero en esta pequeña localidad, con 3.971 habitantes habitantes y ubicada en el corazón del complejo petroquímico, eso es algo habitual. Aqu, Vox se ha impuesto por un solo voto al PSC, obteniendo 249 censos que le suponen un 21,32% del total. ERC ha sido tercera fuerza con 18 votos menos que la formación de extrema derecha y un 19,78% del total.

De Ciudadanos a Vox

Una docena de vecinos nos explica la sorpresa de que Vox haya logrado ser primera fuerza en el pueblo. Sin embargo, su camino ya estaba pavimentado. A pesar de que en 2017 el partido no obtuvo representación, sí lo hizo, y de forma abrumadora, Ciutadans, que capturó hasta un 42,01% de los votos. Ahora, la debacle generalizada de la formación naranja, que se ha hundido al 7,45% de los sufragios en la localidad, se ha traducido en una fuga de votos hacia la extrema derecha y el PSC.

Rosa Maria, de 62 años, dejó de apoyar a Ciutdans para dar el salto al partido de Santiago Abascal. “Como las cosas no van bien decidí cambiar”, un argumento que, explica, también siguió su cuñado. Aunque hace poco que llegó al pueblo, asegura que su voto también se basó en que quería girar Catalunya “más hacia España”.

Laura, trabajadora en un bar, votó a Junts per Catalunya, pero explica que conoce a muchos chicos de 18 años que han votado por primera vez a Vox “para hacer la gracia”. Manel, jubilado de 65 años, votó “a Illa” y asegura no entender la victoria ultra en el pueblo. Josep, vecino de 59 años, votante de JxCat y asegura: “No es normal que un partido franquista, machista y racista así no esté ilegalizado”, señala.

Tarragona 15 02 2021 Politica La petroquimica de Repsol junto a la Pobla de Mafumet el dia despues de las elecciones autonomicas del 14F municipio con mayoria de votantes de VOX Fotografia de Jordi Cotrina

/ JORDI COTRINA

Transformación del pueblo

El frío, la niebla y la escasez de vecinos que circulan por sus calles durante el inicio de la semana dotan a La Pobla de Mafumet de un cierto aire fantasmagórico. “Este pueblo hace tiempo que dejó de tener vida de pueblo, vino mucha gente del extrarradio y se convirtió en un pueblo dormitorio”, señala un hombre que acude a trabajar a uno de los polígonos que dan la bienvenida al municipio.

Esa hipótesis de que el pueblo se transformó con la llegada de nuevos habitantes se repite a menudo entre los vecinos con los que ha conversado este diario. “Últimamente esto ha cambiado mucho, antes era un pueblo de pijos y ahora lo es de canis”, explica Laura. Aunque lleva toda su vida en el pueblo asegura que quiere irse “ya”. “Hay muchos robos que antes no sucedían, muchos yonquis y se vende mucha droga. Este año ha sido horrible”, añade.

Ese cambio se produjo, explican varios vecinos, por la llegada de gente de Campclar, Bonavista o Torreforta, barrios periféricos y humildes de Tarragona. Esas zonas son las únicas de la capital comarcal en las que el PSC ha rozado el 40% de los votos y Vox ha superado el 20%.

Dependientes de la petroquímica

Como otros pueblos del entorno, La Pobla de Mafumet depende económicamente del Complejo Petroquímico de Tarragona y, más concretamente, de la refinería que tiene Repsol en las afueras de la localidad. Así, 1.382 vecinos trabajan en el sector industrial, mientras que 115 lo hacen en el de la construcción y 381 en el de servicios.

Este último ha sido el más golpeado económicamente por la pandemia. El pasado diciembre, la tasa de paro era del 17,63%, hiriendo especialmente a personas como Paco, propietario de un bar en una de las principales calles del pueblo. Él ha votado en blanco, pero asegura entender el voto a Vox como un cabreo con los partidos tradicionales, a quienes critica por “dejarlo tirado” y mantener los impuestos mientras su local debía permanecer cerrado o limitado a causa de la pandemia. Según el Departament de Treball, Afers Socials i Famílies de la Generalitat, La Pobla es el octavo municipio con más paro de la comarca del Tarragonès. Terminándose un cortado, uno de sus clientes, “socialista de toda la vida”, muestra su estupefacción por la victoria de Vox.

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Alta abstención

Como en otros rincones del país, la crisis sanitaria y el hastío, han hundido la participación electoral. En La Pobla de Mafumet ha sido del 43,02%, mientras que en 2017 llegó al 78,6%. En un censo de 2.757 personas, hasta 1.571 se abstuvieron de ejercer su derecho a voto, un 56,98%. Uno de ellos es Francisco. “No veo bien que nos estén cerrando locales y nos metan un toque de queda innecesario pero que tengan las santas narices de dejarnos ir a votar”, explica, mientras pasea el perro aprovechando el cambio de turno en el trabajo. Aaron señala que ni él ni su familia fueron a las urnas por temor al virus.