Memoria Histórica

El Estado abrirá los jardines de Meirás el 30 de enero y el interior, a partir del 15 de marzo

  • El covid y el cierre perimetral condicionan la reapertura: solo los sadenses podrán disfrutar del primer recorrido por la finca

  • La comisión nombra a los expertos que definirán el relato

Fotografía del Pazo de Meirás en Sada, A Coruña

Fotografía del Pazo de Meirás en Sada, A Coruña / EFE

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Antares Pérez

Los jardines del pazo de Meirás reabrirán el 30 de enero a las visitas. La fecha, avanzada ya por este diario, fue confirmada ayer por el secretario de Estado de Memoria Democrática, Fernando Martínez, en la segunda reunión de la comisión técnica. El responsable estatal avanzó que la intención del Gobierno es retomar las visitas al interior de este Bien de Interés Cultural a partir de la segunda quincena de marzo, “siempre y cuando las condiciones de seguridad lo permitan” y hayan finalizado los arreglos de los desperfectos existentes y de la instalación eléctrica.

Debido a la situación epidemiológica actual del municipio de Sada, y el anunciado cierre perimetral, la primera visita a los jardines estaría limitada a los sadenses.

El Gobierno se abre a estudiar la posibilidad de abrir algunas estancias antes del 15 de marzo, tal y como solicitó la Consellería de Cultura, que ve prioritaria la reapertura en el plazo más breve posible de los dos espacios “vinculados a los elementos de especial consideración”, en alusión a las estatuas del Mestre Mateo, situadas en la capilla, y la biblioteca de Emilia Pardo Bazán. La Xunta reclamó también la elaboración de un “plan de apertura progresiva y parcial de los espacios interiores”, aunque coincide con el Estado en la importancia de priorizar la seguridad.

La reunión nombró además a los expertos que formarán parte de la comisión que deberá reflexionar sobre el relato y los futuros usos del pazo de Meirás. El grupo estará formado por Xosé Manuel Núñez Seixas, Juan Manuel Rodríguez Blanco y Manuel Regueiro López, a propuesta de la Administración General del Estado; Ramón Villares e Isabel Burdiel, a petición de la Xunta; Carlos Babío y Emilio Grandío, a propuesta de la Diputación; Manuel Pérez Lorenzo por parte del Ayuntamiento de Sada; Xosé Alfeirán por A Coruña; Marilar Aleixandre a solicitud de la Real Academia Galega y Rebeca Blanco-Rotea, por parte del Consello da Cultura Galega.

Las administraciones abordaron también durante este segundo encuentro de la comisión la elaboración de una exposición que recorra toda la historia del pazo de Meirás. En un comunicado, la Delegación del Gobierno incide en que esta muestra deberá recoger todas las etapas, “desde el universo de Pardo Bazán, como recinto de visitas de reyes y conspiración; Meirás, sede estival de la Jefatura de Estado franquista y, por último, la etapa más reciente, caracterizada por el olvido y la reivindicación ciudadana para que fuera restituido al Patrimonio del Estado”.

Durante la reunión, Fernando Martínez presentó las líneas generales de un borrador de convenio de colaboración para la gestión y mantenimiento del inmueble, que enviará a todas las administraciones para que puedan estudiarlo y hacer las observaciones y sugerencias que consideren pertinentes.

Todas las administraciones expresaron su satisfacción vía comunicado por los avances en esta segunda reunión de la comisión técnica. La Consellería de Cultura fue la que puso más peros. El responsable autonómico, Román Rodríguez, se congratuló de que el Estado atienda su petición de reabrir los jardines el 30 de enero, pero instó “a no seguir retrasando los plazos previstos” y a “agilizar la reapertura total con un horizonte coherente y un calendario vivo”. Cultura destacó la trayectoria de sus dos expertos propuestas, los catedráticos de Historia Contemporánea Ramón Villares e Isabel Burdiel, esta última especialista en Emilia Pardo Bazán.

El presidente de la Diputación, Valentín González Formoso, valoró los avances en la reunión, tanto los dirigidos a la reapertura del pazo, como por la creación de la comisión de expertos que, destacó, “determinará los futuros usos del edificio, entre los que deben figurar la memoria democrática”.

El Concello de Sada destacó su apuesta por el historiador Manuel Pérez Lorenzo para la comisión y avanzó que plantearán sus propuestas, precisiones y consideraciones una vez que dispongan del borrador del convenio. El Concello de A Coruña celebró el nombramiento como experto de Xosé Alfeirán y recordó que prepara una demanda para recuperar la Casa Cornide.

El recurso de los Franco, pendiente de votación y fallo

La Sección número 3 de la Audiencia Provincial emitió ayer una providencia para informar de que el recurso de los Franco contra la sentencia que les condena a devolver al Estado el pazo de Meirás queda pendiente del señalamiento de la votación cuando corresponda por turno.

Como ya informó este diario, el tribunal estará formado por la magistrada María Josefa Ruiz Tovar (presidenta) y los jueces María José Pena y Rafael Jesús Fernández-Porto García. En una resolución, que dictó la pasada semana, la Audiencia aceptó como personados a todas las partes demandantes: la Abogacía del Estado, la Xunta, la Diputación y los ayuntamientos de Sada y A Coruña.

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Los nietos del dictador Francisco Franco recurrieron la sentencia del Juzgado de Primera Instancia número 1, que tacharon de “notoriamente parcial, sesgada y tendenciosa”. El fallo de primera instancia da la razón en todo a la Abogacía del Estado y al resto de administraciones personadas al ver probado que la compraventa por parte de Franco fue una “ficción” para apoderarse de una propiedad por la que el dictador no pagó en su día ni una peseta y que fue mantenida con fondos públicos durante toda la dictadura. La jueza Marta Canales declaró además poseedores de “mala fe” a los herederos del dictador, sin derecho a recibir ningún tipo de compensación por los supuestos gastos de mantenimiento en los que hubiesen incurrido durante todos estos años.

Los Franco defienden la validad de la escritura de compraventa de 1941 suscrita por Francisco Franco y la propietaria del pazo y alegan que tenía por objeto “subsanar las elementales omisiones de que adolecía la escritura de 1938”, entre la Junta Pro Pazo y la propietaria. Los Franco acusaron además a la magistrada cargar las tintas con hechos históricos, como las donaciones forzosas para adquirir el inmueble que, en su opinión, no pueden demostrarse y resultan “irrelevantes” en esta causa.