El laberinto catalán

¿A quién beneficia y a quién perjudica el aplazamiento de las elecciones en Catalunya? Así iban las encuestas

  • Con las encuestas en la mano, la suspensión del 14-F trastoca estrategias e intereses de algunos partidos y da aire a otros

Ánalisis de José Rico: ¿A quién beneficia el aplazamiento de las elecciones?

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Los partidos ya tenían sus avales y listas preparadas para correr la contienda electoral el próximo 14 de febrero, pero los datos del covid-19 en Catalunya –y su debida interpretación política en los cuarteles de los partidos- ha forzado un aplazamiento hasta el 30 de mayo. El panorama epidemiológico, según las previsiones del Departament de Salut, no se mitigará hasta el final de la primavera, pero hasta entonces la política catalana vivirá nuevas sacudidas. Algunas en beneficio de unos y en detrimento de otros. ¿Cómo impacta en cada formación el horizonte electoral?

JxCat

La presidenciable de JxCat, Laura Borràs, tiene una causa abierta en el Tribunal Supremo por su etapa como directora de la Institució de les Lletres Catalanes (ILC). Antes del 30 de mayo podría darse algún movimiento judicial que la lleve a sentarse en el banquillo de los acusados por presuntos delitos de malversación, fraude a la administración o falsedad documental, entre otros. Una baza que los posconvergentes podrían reconvertir en una bandera electoral porque Borràs siempre ha insistido en que es "víctima de una persecución" y ha cargado contra ERC y la CUP por no oponerse al suplicatorio que salió adelante en el Congreso de los Diputados para que el alto tribunal pudiera seguir investigándola. En primavera, también podría dilucidarse la decisión de levantar la inmunidad parlamentaria del cabeza de lista, Carles Puigdemont, para que pueda ser juzgado en España. El Parlamento Europeo aprueba generalmente casi todas las peticiones que recibe para levantar la inmunidad de sus eurodiputados. Siguiendo en la travesía judicial, es probable que la cúpula del 1-O encarcelada tenga ya el tercer grado y participe en la campaña electoral, lo que no está tan claro es si ya se habrán resuelto las peticiones de indulto. Desde la óptica demoscópica, JxCat se mantiene en competición con el PSC por el segundo puesto, pero acorta distancias con ERC, que se mantiene a la cabeza. El tiempo puede permitir a JxCat dar un vuelco a los pronósticos.

 

ERC

La gestión de la pandemia recae, en mayor medida, en las 'conselleries' que lidera ERC. Salut y Treball, Afers Socials i Famílies han sido analizadas bajo lupa durante toda la pandemia, especialmente por los errores cometidos en la gestión de las residencias y en la generalización del rastreo de positivos por covid. La inhabilitación del entonces ‘president’ Quim Torra elevó al ‘vicepresident’ Pere Aragonès al cargo de ‘president’ sustituto y le situó como máximo responsable de la segunda y la tercera ola. Esquerra teme que el desgaste les pueda arañar votos, un mando que ejercen con las manos atadas a los pactos con JxCat, en custodia permanente. El ‘efecto Illa’ hiere sus perspectivas demoscópicas en la baza dela gestión por las valoraciones que obtiene el ministro de Sanidad entre los catalanes. Alargar los plazos les puede tambalear en el primer puesto de los sondeos, pero si el plan de vacunación se cumple y en primavera su líder encarcelado, Oriol Junqueras, puede formar parte de la vida política fuera de la prisión, podrían afianzarse.

Ciutadans

Las perspectivas electorales de los naranjas se mantienen intactas con la caída hasta la cuarta fuerza y la pérdida de más de la mitad de sus disputados. El candidato Carlos Carrizosa siempre ha sido el hombre fuerte del partido en las filas de Cs, pero lleva pocos meses como cabeza de cartel. Ganar tiempo para redirigir su estrategia en Catalunya y minar la sangría de votos al PSC y a Vox les beneficia. Todo eso, acompañado de la necesidad que tiene la formación de afianzar su táctica en el Congreso de los Diputados con Inés Arrimdas como nueva líder. La recuperación del partido bisagra, tras intentar una OPA fallida al PP, es el principal objetivo. El fichaje de Lorena Roldán por el PP tras haber ganado las primarias a las que no se ha sometido Carrizosa puede perder efecto hasta mayo. Y, hasta las elecciones, Cs puede seguir luciendo la bandera de líder de la oposición para comandar la presión al Govern en tiempos de pandemia. La entrada de los presos independentistas en precampaña y el debate sobre los indultos y la modificación del Código Penal para aligerar las condenas será una de las principales armas hasta los comicios.

PSC

A los socialistas no les satisface el aplazamiento. La flexibilización de su empeño en celebrar las elecciones el 14 de febrero responde a los buenos pronósticos electorales –en la segunda posición con opciones de disputar con ERC la victoria-. El ungimiento del ministro de Sanidad, Salvador Illa, como candidato en sustitución de Miquel Iceta ha dado sus frutos en estas primeras semanas. Todos los partidos del arco parlamentario se han fijado en el PSC y, con sus críticas, han aventajado a su adversario. Illa prevé mantener su cargo en el Gobierno de Pedro Sánchez hasta la campaña electoral, sea cuando sea. Si el plan de vacunación funciona según lo previsto y la pandemia se aplaca poco a poco, su popularidad y buena valoración seguirá creciendo. Sin embargo, corre el riesgo de que algún imprevisto complique su gestión y eso actúen en detrimento de sus intereses. De ahí que los socialistas defiendan que los comicios catalanes no se aplacen más allá de la Semana Santa. A su vez, para que los planes del Gobierno en cuanto al ‘procés’ –indultos y reforma del delito de sedición- no se pospongan para evitar una alternación de los sondeos.

Catalunya en Comú-Podem

Los ‘comuns’ se mantienen en las encuestas con resultados muy parecidos a los de ahora. Sin embargo, temen que Illa pueda perjudicarles arañándoles parte de su electorado en Catalunya. Según la última encuesta del GESOP para EL PERIÓDICO, el 28,8% del electorado del PSC proviene de sus simpatizantes. La candidata Jéssica Albiach lleva tiempo exigiendo un tripartito de izquierdas tras las elecciones para que su apoyo pueda ser decisivo, como lo fue para el Govern el pacto presupuestario. Los socialistas y los republicanos se miran de reojo y rehúyen el acuerdo que anhelan los ‘comuns’. La reforma del delito de sedición, una iniciativa que se hace suya Jaume Asens, les podría dar tirón electoral si se aprueba antes de la primavera, aunque Sánchez tiene la última palabra.

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CUP

La apresurada candidatura de Dolors Sabataer, tras un pacto entre la CUP y Guanyem Catalunya, aún no se ha acomodado en el electorado y los anticapitalistas confían en que un margen de tiempo les beneficie. Las encuestas pronostican que pueden duplicar escaños, entre 7 y 8 representantes, pero la entrada en precampaña sin candidato ha sido contraproducente y aún no se puede medir con exactitud si Sabater mejora sus pronósticos. La CUP necesita margen para lanzar un nuevo discurso con el que pretenden aparcar la vía hiperventilada del independentismo ofreciendo recetas nacionalizadoras para aplazar los estragos de la pandemia. Su objetivo de campaña es ganar votos ofreciéndose como una fuerza dispuesta a entrar en el Govern, una decisión de la que dudaban hasta ahora más cómodos en una oposición a los planes de JxCat y ERC.

PPC

El PPC había engrasado su maquinaria electoral con buenos datos demoscópicos. Los sondeos prevén que duplique sus representantes en el hemiciclo catalán y la ruptura con Cs, tras no haber acordado concurrir en coalición, refuerza su mensaje como partido que suma transversalidad en el constitucionalismo. Esto se refuerza con el fichaje de Roldán, pero también con el de la exdirigente de Unió y de Units per Avanaçar, Eva Parera, ahora mano derecha de Manuel Valls en el Ayuntamiento de Barcelona. Los populares preferían votar ya, pero un aplazamiento tampoco les obcecará. Ahora bien, son proclives a no alargar más de la cuenta las urnas para recuperar fuerza en el panorama catalán.