Cita con las urnas

¿Por qué se puede votar en Portugal y no en Catalunya?

  • El país luso celebrará los comicios presidenciales pese al confinamiento domiciliario, pero no dejará votar presencialmente a los positivos por covid-19

  • Portugal no contempla la modalidad de voto por correo aunque prevé el voto anticipado en los consistorios una semana antes de los comicios

Un elector con su sobre en la mano en un colegio electoral en el 2019.

Un elector con su sobre en la mano en un colegio electoral en el 2019. / JORDI COTRINA

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Júlia Regué
Júlia Regué

Periodista

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"Países como Portugal, en confinamiento total, sí celebran elecciones", lanzó la presidenciable de JxCat, Laura Borràs, el miércoles para poner en duda la necesidad de aplazar los comicios catalanes del 14 de febrero. "Más de 60 países han hecho elecciones desde el mes de septiembre y el 24 de enero se vota en Portugal. Son lugares donde la pandemia no ha suspendido la democracia", hurgó la números dos del PSC, Eva Granados, el mismo día, en su empeño en continuar con el proceso electoral. El presidente del Parlament, Roger Torrent, rebatió que Portugal "tiene una ventaja, y es que legalmente puede disponer de medidas que no puede tener Catalunya". El país luso se ha convertido estos últimos días en una arma arrojadiza entre los partidos del tablero catalán. Pero, ¿bajo qué circunstancias se celebran elecciones en la otra esquina de la península ibérica mientras Catalunya se decreta una postergación?

Los datos epidemiológicos

Portugal alcanzó este jueves un nuevo máximo de contagios, 10.698, y el equipo de expertos en el que se apoya el gobierno pronostica que el número de contagios podría elevarse hasta los 14.000 casos diarios a finales de enero. Con 10 millones de habitantes, cuenta un total de 8.384 fallecidos y 517.806 contagios desde que comenzó la pandemia. En Catalunya, la tercera ola sigue creciendo y este jueves se han detectado 4.473 nuevos contagios y otras 122 muertes. En total, se han notificado 444.563 casos desde marzo y 17.847 fallecidos. Si se comparan los dos países según el índice de casos acumulados por cada 100.000 habitantes en los últimos 14 días (IA14) en Catalunya es de 549 y en Portugal es de 901, según el European Centre for Disease Prevention and Control.

Las restricciones por el covid

La Generalitat ha prorrogado siete días más las restricciones vigentes en Catalunya: el confinamiento municipal entre semana y el cierre total de los centros comerciales así como la bajada de persiana de los comercios no esenciales el fin de semana. En Portugal las restricciones son mucho más severas. El gobierno decretó el confinamiento domiciliario de los portugueses y el cierre de todo el comercio no esencial y de la hostelería, pese a que los centros educativos permanecerán abiertos. Este panorama, sin embargo, no paraliza la campaña de las elecciones presidenciales que se celebrarán el 24 de enero. El gobierno suspenderá el confinamiento durante la jornada solo para acudir a los colegios electorales y pondrán urnas 'móviles' en las residencias para evitar que los ancianos se expongan a posibles contagios.

La legislación vigente

Portugal ya no puede echar el freno a la contienda electoral. Una maniobra de este calibre requeriría una revisión constitucional que no se puede emprender en caso de urgencia y, mucho menos, bajo el estado de alarma. En España, en cambio, se aplazaron las elecciones en el País Vasco y en Galicia con el consenso de los partidos que concurrían a las elecciones. En el caso de Catalunya, que no tiene ley electoral propia, el Govern espera contar con el apoyo de todos antes de firmar el decreto de aplazamiento, aunque se reserva la última palabra. La Generalitat ha encargado un informa a los servicios jurídicos para contar con todas las garantías en caso de postergación y para evitar que alguna formación tenga argumentos para recurrir a los tribunales.

El sufragio anticipado

El país luso no contempla la modalidad de voto por correo, pero sí prevé el voto anticipado con urnas situadas en los ayuntamientos. Los portugueses pueden solicitar la documentación para esta modalidad de sufragio hasta 10 días antes de las elecciones y votar este domingo -una semana antes de la cita electoral- en los consistorios. En Catalunya, la Generalitat ha impulsado una campaña para fomentar el voto por correo exprés y la petición se puede hacer por vía telemática con certificados digitales, es decir, solicitando la validez de la identificación a través del mecanismos como IDcat móvil o datos de contraste por teléfono. Cuando el cartero acuda a entregar el material de votación, puede llevarse al mismo tiempo el sobre con el voto, y actuar así como custodia para agilizar y facilitar el trámite, haciendo posible que el sufragio pueda realizarse sin salir de casa.

El voto de los positivos por covid

Portugal no permite a los contagiados por covid-19 votar presencialmente. Las personas en cuarentena -ya sea por positivos por coronavirus o contactos estrechos- pueden solicitar el sufragio a domicilio antes del 17 de enero y los equipos municipales los recogerán entre el 19 y el 20 de enero, cuatro días antes de los comicios. Los electores que no haya solicitado el voto anticipado y estén en cuarentena entre el 18 y el 24 de enero no podrán votar. En Catalunya, la Generalitat apuesta por el voto por correo en caso de confinamientos o alta incidencia de covid-19, para evitar la propagación del virus. También se recomienda el voto por franjas horarias para evitar poner en peligro a colectivos de riesgo y por protección a los miembros de las mesas electorales con EPIs y test de antígenos.

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La legitimidad de las elecciones

Las predicciones apuntan que hasta 60.000 personas podrían quedarse sin votar en el país luso si se mantienen los 10.000 contagios diarios porque del 17 al 24 no habrá el plazo abierto para el voto anticipado ni la posibilidad de acudir al punto de votación en caso de ser positivo por covid-19. A esto cabe añadir que en Portugal la abstención es tradicionalmente muy alta, algo que podría poner en jaque la legitimidad de los comicios. En las presidenciales del 2016 la abstención rozó el 52%, una cifra que podría empeorar por la pandemia. El 'conseller' de Exteriors en Catalunya, Bernat Solé, sostuvo en varias entrevistas que los protocolos para votar con seguridad existen, pero admitió que si la ciudadanía tiene la "percepción que ir a votar no es seguro” puede crecer la abstención y que los resultados sean cuestionados.