Amenaza terrorista

Estado Islámico ordena "cohesionar y dinamizar" a sus presos en España

  • La instrucción de Daesh coincide con el juicio por los atentados yihadistas de Barcelona y Cambrils
  • Interior detecta mensajes que llaman a liberar a las hermanas musulmanas de las cárceles españolas

La célula terrorista del 17-A, fabricando explosivos en la casa de Alcanar / ACN

Se lee en minutos

Los dirigentes de Estado Islámico han dado órdenes de "cohesionar" y "dinamizar" a los presos yihadistas en España, según explican fuentes antiterroristas a EL PERIÓDICO. "Como hizo ETA en su día, Daesh está tratando de fijar la estructura de sus reclusos, quieren movilizar esa masa de personas, que en España ya son más numerosos que los reos de ETA y otros grupos", añaden. En España hay actualmente 243 presos vigilados por su posible militancia islamista radical, frente a 197 etarras, según los datos del Ministerio del Interior.

Desde el inicio del juicio de la Audiencia Nacional, se han "recrudecido" también los mensajes entre yihadistas en los que se hace mención expresa a la represión de los musulmanes en España, especialmente las mujeres. Interior ha detectado en varios foros cerrados de yihadistas varios mensajes aludiendo a las once mujeres encarceladas en nuestro país. Uno de esos mensajes que reza "Por Alá que no descansaremos ni habrá sosiego para nuestro espíritu mientras haya un solo musulmán en las prisiones de los infieles", va acompañado de la imagen de la detención por parte de la Guardia Civil de una joven de origen marroquí en Gandía (Valencia).

De hecho, uno de los islamistas detenidos este año, el camarero de Barcelona Mohamed Amrani, había recibido instrucciones para contactar con otros presos yihadistas. "Le ordenaban cometer un robo o una agresión y dejarse capturar. Ya en la cárcel, debía dinamizar a otros musulmanes radicales y hasta cometer atentados en prisión", aseguran fuentes antiterroristas. Amrani fue finalmente detenido por la Guardia Civil y está en la prisión de Castellón 2, en régimen de aislamiento. Estado Islámico ya moviliza a sus presos en Francia desde 2018, donde iniciaron protestas en varias prisiones, como la de Fleury-Merogis.

243 presos vigilados

La instrucción de Daesh se produce coincidiendo con el juicio por los atentados terroristas de Barcelona y Cambrils. Un experto en la lucha contra el terrorismo islamista explica que el juicio que se está celebrando en la Audiencia Nacional "aumenta la criticidad, el riesgo para nuestro país. Es una cadena de perversión. Un juicio así, que victimiza cómo son tratados los musulmanes en España, aumenta la posibilidad de una acción nueva por parte de ellos".

Interior vigila la actividad de los yihadistas en las cárceles españolas. Tiene divididos y controlados a los radicales presos en tres grupos. El primero lo forman los encarcelados por terrorismo (119 reclusos), luego hay personas condenadas por otros delitos, como robos o violencia de género, pero que simpatizan con la ideología yihadista (43 reclusos) y por último, presos "vulnerables", aquellos que por su situación personal, social... corren riesgo de ser captados por los yihadistas presos (72 presos más, según fuentes penitenciarias).

Imagen difundida por los islamistas pidiendo la liberación de las musulmanas presas en España.

/ El Periódico

La Secretaría General de Instituciones Penitenciarias mantiene dispersos a los yihadistas en cárceles de todo el país "para evitar proselitismos, como se hizo con ETA antiguamente", explican. La mayoría de ellos están en primer grado, el régimen carcelario más duro. Hay un grupo de funcionarios, llamado de "Control y Seguimiento" que vigila a los islamistas y su comportamiento en prisión. Son tres o cuatro funcionarios que vigilan en cada prisión, especialmente tratan de "detectar a captadores de otros presos". Observan cambios de conductas y redactan informes para la dirección de la cárcel. Luego se decidirá si conviene separar a esos grupos que se van formando.

Tabaco para captar

Fuentes penitenciarias explican que generalmente los imanes, "que nunca están faltos de dinero", buscan reclutar a "pobrecillos", como llaman a presos de perfil bajo, con delitos leves, como robos, que son "nuevos en la cárcel, necesitan apoyo y deciden dejarse llevar por los captadores para sobrevivir". En otras ocasiones, añaden, los yihadistas logran nuevos adeptos simplemente "dando una cajetilla de tabaco o una Coca Cola a presos que no tienen nada, ni siquiera para vales del economato".

Noticias relacionadas

El proceso de captación suele ser claro. Un musulmán que no reza, viste mal y se asea poco en prisión, vive solo y casi al borde de la indigencia, "aparece días después con una esterilla nueva para rezar, un aspecto impecable y cajetillas de tabaco. Días más tarde, se sienta a comer en la mesa del cabecilla o del imán", señala un funcionario de prisiones. Fue el caso de un preso español condenado por robo en la cárcel de Aranjuez. Una mañana empezó a rezar, poco después le encontraron un Corán en su celda, salía al patio con chilaba. Acabó en régimen de aislamiento.

Prisiones intenta evitar esos procesos ofreciendo tratamientos de desradicalización a los presos islamistas. Son voluntarios y unos 30 reclusos se apuntan al año en toda España, pero no consta que ninguno haya abandonado su fe yihadista tras terminar el curso, que dura casi un año.