Pleno del Congreso

El futuro de la Monarquía irrumpe en el debate de los Presupuestos

Los grupos aprovechan la discusión sobre las partidas de la Casa Real para posicionarse a favor o en contra de la institución

ERC retira una enmienda que pedía retirar los fondos a la Jefatura del Estado para garantizar la aprobación de las cuentas

El Rey Felipe VI.

El Rey Felipe VI. / EL PERIÓDICO DE CATALUNYA

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El debate de los Presupuestos Generales del Estado es una ceremonia parlamentaria larga y extraña. En ocasiones, también contradictoria. Este jueves, por ejemplo, durante el último día de los cuatro dedicados a las cuentas del año que viene, que serán aprobadas por el Congreso con casi 190 diputados y recalarán en el Senado para completar su tramitación, ha habido grupos orgullosamente republicanos, como Podemos, que han defendido las partidas destinadas a la Casa Real. Y otros apasionadamente monárquicos, como Cs, que votarán en contra de estas. 

La cita en la Cámara baja ha comenzado con las secciones de los Presupuestos dedicadas a instituciones como el Tribunal Constitucional, el Consejo General del Poder Judicial, el Parlamento y la Casa Real. En un momento en el que no hay semana sin que se conozca un nuevo y oscuro negocio urdido presuntamente por Juan Carlos I, que el pasado agosto abandonó España ante la cascada de escándalos, el futuro de la Monarquía ha irrumpido en el debate sobre los Presupuestos. 

Desde Podemos, la diputada Sofía Fernández Castañón ha justificado con la boca pequeña, casi disculpándose, su voto a favor de los fondos para la Monarquía, que recibirá el año que viene 8,5 millones de euros, 544.000 más que en las cuentas del 2018. “Somos una fuerza republicana. Tenemos la certeza de que se avanza hacia una república feminista y justa. Pero este grupo es consciente de su lugar en el Gobierno. Seguiremos construyendo ese horizonte republicano”, ha dicho. 

Lealtad y voto en contra

En esta última tanda de votaciones en el Congreso se aprobarán las secciones de las cuentas públicas, y todas ellas deben salir adelante, porque si se rechaza alguna, todo el proyecto se vendría abajo y sería devuelto al Gobierno, cuyo éxito ya asegurado garantiza a Pedro Sánchez una legislatura larga. De ahí que ERC, en contra de sus posiciones, haya decidido retirar una enmienda favorable a suprimir los fondos para la Jefatura del Estado, en un gesto muy criticado por la CUP. Si hubiera salido adelante, algo para lo que necesitaba el improbable apoyo de la derecha en un asunto tan sensible, habría que volver a empezar. No hay una votación global sobre los Presupuestos, así que la forma en la que los grupos contrarios a la iniciativa suelen exteriorizar su rechazo es votando en contra de todas las secciones. Aunque estén de acuerdo con algunas de ellas, caso de Ciudadanos. Lo primero que ha hecho su portavoz, Edmundo Bal, ha sido dejar claro la “lealtad” de su partido a la Casa Real.

A partir de aquí, Bal, siguiendo la línea marcado durante toda esta semana en el Congreso, ha cargado contra el PSOE por lograr un pacto con ERC y EH Bildu, que apoyan los Presupuestos, y no con los naranjas. “Es una decisión éticamente inaceptable por ser aritméticamente innecesaria. Ustedes han elegido libremente aprobar estos Presupuestos con Bildu, los herederos de ETA, y con ERC, que quiere romper la unidad del Estado. Yo sé que muchos diputados del PSOE están tristes, porque querrían que estos Presupuestos salieran con Cs y no con Bildu y ERC”, ha dicho.

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Atrás ha quedado los tiempos en los que los liberales pactaban las prórrogas del estado de alarma y las medidas frente a la pandemia, cuando el Gobierno elogiaba la “responsabilidad” y “sentido de Estado” del partido de Inés Arrimadas. “Para ustedes, si es para hacer daño al Gobierno, cualquier pacto les vale”, le ha dicho a Bal el socialista Guillermo Meijón. 

Mientras Cs se ha centrado en el PSOE, el PP se ha dirigido a Podemos, por su retórica republicana. “El vicepresidente segundo ha dicho una y otra vez que quiere acabar con la monarquía parlamentaria”, ha señalado Edurne Uriarte, en alusión a Pablo Iglesias, el líder Morado. “Los países más avanzados del mundo son una monarquía –ha continuado-. Monarquía parlamentaria es igual a democracia avanzada y plena. Por eso les molesta tanto a los independentistas y los comunistas”.