DELIBERACIÓN A PUERTA CERRADA

El Supremo seguirá el lunes revisando el tercer grado de los presos del 'procés'

La Sala Segunda debe resolver las distintas impugnaciones presentadas contra el 100.2 y la progresión

El Supremo ya anuló el régimen flexible de Forcadell, recurso hasta entonces reservado a la Audiencia provincial

El presidente del tribunal del ’procés’, Manuel Marchena, en la sesión de este miércoles, en la que el juicio ha quedado visto para sentencia.

El presidente del tribunal del ’procés’, Manuel Marchena, en la sesión de este miércoles, en la que el juicio ha quedado visto para sentencia. / EFE / EMILIO NARANJO

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Ángeles Vázquez

La Sala de lo Penal del Tribunal Supremo continuará el próximo lunes la deliberación a puerta cerrada en la que resolverá los recursos de apelación interpuestos por la Fiscalía contra la concesión del tercer grado a los nueve condenados por el 'procés' y los de estos contra su suspensión cautelar, mientras se resuelven los primeros, informó el alto tribunal. Los magistrados también están estudiando los interpuestos contra la aplicación del régimen flexible previsto en el artículo 100.2 del que los líderes independentistas disfrutaban con anterioridad a que se les progresara de grado.

En total son más de 30 impugnaciones en uno y otro sentido. Fuentes del alto tribunal señalan a EL PERIÓDICO que, pese que los presos han formalizado sus impugnaciones prácticamente en bloque, su resolución debe ser individualizada, tanto en lo relativo al tercer grado, como al régimen flexible del 100.2, porque sus circunstancias pueden ser distintas. Resolver cada recurso y cada preso tras una única deliberación que en parte se ha realizado de forma telemática ha resultado imposible.

Adelanto de criterio 

El pasado julio el Supremo pareció adelantar su criterio cuando anuló el régimen flexible que se le había concedido a la expresidenta del Parlament Carme Forcadell a través del 100.2. Tradicionalmente el tribunal sentenciador solo resolvía las impugnaciones contra progresiones de grado y el régimen de salidas que prevé ese artículo era revisado por la Audiencia provincial correspondiente hasta ese momento.

Sin embargo, el Supremo aprovechó la oportunidad que le ofreció el juez de Vigilancia Penitenciaria que se ocupaba de la prisión en la que estaba Forcadell y le anuló los permisos en un auto en el que se mostraba muy crítico con decisiones penitenciarias que entendía que solo mostraban un desacuerdo con la sentencia del 'procés', de la que decía que "no tiene que ser permanentemente reinterpretada".

A partir de su caso fijó un nuevo criterio para todos los presos españoles, de tal forma que el tribunal sentenciador no solo se encargará de resolver los recursos que se presenten contra las progresiones de grado, sino también los contrarios a las salidas previstas en el 100.2, por suponer en la práctica también una forma de excarcelación.

Paradójicamente, pese a aquel revés para Forcadell, hoy en día solo ella y Dolors Bassa esperan en libertad la resolución del recurso presentado por la fiscalía contra su progresión al tercer grado. La diferencia de trato respecto a sus compañeros se debe a que el juez de Vigilancia Penitenciaria que les correspondió no aplicó la disposición adicional quinta de la legislación penitenciaria que establece la suspensión cautelar de las progresiones de grado impugnadas.

Amplísima documentación

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Fuentes jurídicas señalan que hasta finales de septiembre o principios de octubre el alto tribunal no contó con toda la documentación relativa a estos recursos por el tiempo que se tardó en traducir la amplísima documentación que los acompaña.

Son más de 30 recursos contra la concesión del tercer grado, por parte de la fiscalía, contra su suspensión, por los condenados, así como frente a la concesión previa del régimen flexible de cumplimiento previsto en el 100.2, del que disfrutaban todos los líderes independentistas condenados hasta que progresaron de grado, así como su impugnación por el fiscal.