'OPERACIÓN KITCHEN'

El juez acuerda un careo entre Fernández Díaz y su número dos en Interior

El magistrado quiere determinar quién defiende con mayor contundencia su versión

Pide al exministro que entregue su móvil antiguo y comprobar si envió mensajes a Martínez

El exsecretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez, tras tomar posesión.

El exsecretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez, tras tomar posesión. / JOSÉ LUIS ROCA

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Ángeles Vázquez

El juez de la Audiencia Nacional Manuel García-Castellón ha optado por celebrar un careo entre los dos máximos responsables de Interior mientras se realizó la operación ilegal conocida como 'Kitchen': el entonces ministro, Jorge Fernández Díaz, y su número dos, Francisco Martínez. El objetivo de esta diligencia es determinar quién defiende con mayor contundencia su versión de lo ocurrido en el verano de 2013 en relación con el espionaje del extesorero del PP Luis Bárcenas, al ser sus versiones antagónicas. Fuentes jurídicas consultadas por este diario sitúan su realización el próximo 13 de noviembre.

El magistrado, además, ha citado a declarar al que era responsable de Asuntos Internos Marcelino Martínez Blas, ya imputado en la causa, y como testigos a agentes que participaron en los seguimientos a la familia de Bárcenas y al que era director de gabinete de coordinación y estudios de Interior, Diego Pérez de los Cobos, al que Martínez atribuyó el control de los fondos reservados. El juez también ha requerido al exministro para que entregue su móvil anterior al actual, que abandonó en abril, para comprobar si en él se pueden ver los mensajes que según Francisco Martínez le envió y que el primero niega, extremo en el que el magistrado basa la necesidad del cara a cara entre ambos imputados.

"Dada cuenta de la importancia de los mismos y la carga incriminatoria que poseen, atendidas las contradicciones entre las manifestaciones del antiguo secretario de Estado y el exministro del Interior, este magistrado entiende necesario volver a citar a ambos investigados para que comparezcan conjuntamente, a fin de someterles a la diligencia de careo", afirma en su resolución.

Estar al tanto o por la prensa

El primero en comparecer ante el juez fue Martínez, quien declaró el jueves, tras dos citaciones anteriores en las que se acogió a su derecho a no hacerlo. Aseguró que Fernández Díaz estaba al tanto de la operación y que incluso había sido él quien le proporcionó el nombre de Sergio Ríos, chófer de Bárcenas y quien colaboró con el dispositivo parapolicial creado para vigilar a su jefe y su familia por el que cobró 2.000 euros al mes de fondos reservados e ingresó en el cuerpo.

El exsecretario de estado de Seguridad explicó que uno de los mensajes que le habría enviado el ministro por la 'Kitchen' se produjo en el contexto de una comparecencia del entonces presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en el Congreso y consistió en darle un contacto en el Centro Nacional de Inteligencia (CNI), "porque, según señalaba, en ese momento la prioridad del Gobierno era disponer de información de Bárcenas".

El viernes fue el turno de Fernández Díaz, que negó la mayor. No solo se desembarazó de cualquier conocimiento de la operación, salvo el obtenido por la prensa, y, con ello de cualquier responsabilidad, sino que también lo intentó hacer con Rajoy y con la que era secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, cuya imputación había solicitado Anticorrupción junto a la del exministro.

Pendientes de los mensajes

Tras saber que había sido señalado por el comisario Enrique García Castaño como quien recibió el pendrive con el contenido intervenido a Bárcenas, el exsecretario de Estado de Seguridad procedió a levantar acta notarial de los mensajes que supuestamente guardaba en su teléfono procedentes de Fernández Díaz, en relación con la operación 'Kitchen', en los que este le hablaba del chófer y calificaba de "éxito" lo obtenido. Ante el juez, Martínez dijo que "la protocolización de los mensajes fue consciencia de su enfado con Fernández Díaz". Lo explicó así: "Ni el ministro ni nadie se ha tomado 30 segundos para trasladarme el beneficio de la duda".

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Sin embargo, los borró de su teléfono, por lo que en la causa solo aparece el acta notarial. Por su parte, el exministro se mostró muy dolido con Martínez y negó haberle enviado o reenviado ninguno. Incluso, después de que Anticorrupción lo solicitara, ofreció su móvil para que el juez comprobara allí mismo que él no escribía de esa forma. Se basaba especialmente en que en uno de los whatsapp aparecía una "k" en sustitución de una "q", práctica que él no utiliza nunca, según sostuvo.  En el auto, el juez destaca que en el aparato que examinó en el juzgado no constaba ningún whatsapp con el contacto "Paco Martínez", por lo que le solicitaba el móvil que tenía anterior.

La resolución da la oportunidad a O. Z. de personarse como perjudicado en la causa. Según las actuaciones, fue expiado dentro de esta operación ilegal ante la sospecha de que pudiera ser un testaferro utilizado por Bárcenas para ocultar su fortuna en el extranjero.