30 nov 2020

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INVESTIGACIÓN JUDICIAL

Moscú afirma que las acusaciones del juez Aguirre "exceden el absurdo"

El magistrado investiga si una trama rusa ayudó a Puigdemont

La portavoz de Exteriores dice que las informaciones se basan "solo" en declaraciones de "separatistas procesados" dispuestos "a todo" para internacionalizar su causa

Marc Marginedas

El presidente ruso, Vladimir Putin.

El presidente ruso, Vladimir Putin. / AP / ALEXEI NIKOLSKY

El Gobierno de Rusia rechaza categóricamente las acusaciones de injerencia en el procés catalán formuladas por el juez Aguirre el pasado miércoles durante la denominada 'operación Volhov' de la Guardia Civil, que concluyó con la detención de políticos y empresarios del entorno del expresidente catalán Carles Puigdemont. En un encuentro con la prensa por vía telemática celebrado este jueves, la portavoz del Ministerio de Exteriores rusa, Maria Zajárova, ha calificado las aseveraciones de "propaganda antirrusa" que "no está basada en hechos objetivos", y ha recordado la posición oficial del Gobierno de Moscú desde el 2017, durante el momento álgido de la crisis catalana, en que se negó a reconocer la declaración unilateral el independencia.   

Estas informaciones "exceden el absurdo", ha enfatizado la alta funcionaria.  "Se basan exclusivamente en declaraciones de representantes de fuerzas separatistas que se encuentran procesados judicialmente", ha continuado. "Esas personas están dispuestas a hacer todo tipo de declaraciones, incluso las más increíbles y disparatadas, con el objetivo de internacionalizar por cualquier medio el proceso", ha concluido.   

A diferencia de otras ocasiones en que Rusia ha sido vinculada con operaciones de injerencia y desinformación, Zajárova se ha mostrado cauta y hasta comprensiva con España, cargando las tintas de lo sucedido sobre los independentistas, a lo que ha definido como "separatistas". Ha evitado el tono mordaz con el que ella misma u otros representantes suelen responder a este tipo de acusaciones, poniendo el énfasis en la posición oficial del Kremlin contraria a la independencia catalana.  Según los analistas, Moscú está muy pendiente del resultado de las elecciones en EEUU, y teme que una eventual victoria de Joe Biden, -miembro de un partido, el demócrata que acusa a Rusia de propiciar la victoria de Donald Trump en el 2016- suscite la formación de un frente de países que han sufrido operaciones de desestabilización auspiciadas desde Rusia.       

La embajada y la prensa 

Hasta ese momento, la única reacción oficial de Moscú había sido la burla de la embajada rusa en España difundida a través de un tuit en tono irónico, en el que incluso jugaban con la idea de la intervención soviética durante la guerra civil española. "Ojo, la información aparecida en los medios españoles acerca de la llegada de 10.000 soldados rusos es incompleta; hace falta añadir dos ceros al número de soldados", un contingente que sería enviado en aviones "ensamblados en Catalunya durante la guerra civil". 

El tema ha tenido escasa repercusión entre la prensa rusa, tanto la oficial como la independiente, concentrada en las elecciones estadounidenses en cuanto a asuntos de política internacional se refiere. La agencia gubernamental Ria Nóvosti ha recogido la información en un aséptico despacho fechado en Madrid en el que da cuenta del contenido del auto del juez Aguirre. "Un juez español, que ordenó registros en Cataluña como parte de la investigación del referéndum ilegal sobre la independencia en el 2017, encontró una 'trama rusa', según se desprende de la orden de registro", reza el texto. 

En cambio, la cadena RT, financiada por el Gobierno ruso, ha hecho chanza con las acusaciones y ha difundido en su página web la noticia, calificando el informe de la Guardia Civil de "delirante" y asegurando a la vez que su contenido ha hecho "estallar de risa a twitter". En el interior de la información, la cadena se burla de que RT sea mencionada en el escrito como uno de los "artífices de una estrategia geopolítica de desestabilización" basada en la "difusión de noticias falsas en la que tanto habrían participado "medios de comunicación catalanes tanto públicos como privados".