'CASO 3%'

Un extesorero de CDC declara no tener constancia del blanqueo de dinero negro en el partido

Andreu Viloca se demarca de Daniel Osàcar, su antecesor, que implicó a Gordó en el llamado 'pifuteo'

El responsable de finanzas de Convergència sostiene que la estructura del partido era "jerarquizada"

El extesorero de CDC Andreu Viloca declara como investigado por el caso del ’pitufeo’.

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J. G. Albalat / Ángeles Vázquez

El extesorero de CDC entre el 2011 y el 2016, Andreu Viloca, ha declarado este lunes ante el juez de la Audiencia Nacional José de la Mata que no le consta la existencia en el partido de 'pitufeo' o blanqueo de dinero a través de donaciones de sus dirigentes que luego les eran devueltas para aflorar dinero negro procedente de supuestas comisiones por la adjudicación de obras o servicios públicos. Viloca sucedió en el cargo a Daniel Osàcar, que la semana pasada implicó al que fuera gerente de Convergència, diputado y 'conseller' del partido, Germà Gordó, en el control y creación de este sistema, y dijo creer que el entonces secretario general del partido, Artur Mas, podía estar al tanto por la relación que tenían ambos.

El magistrado investiga a 12 exdirigentes y altos cargos del partido, entre ellos los 'exconsellers' Felip Puig, Pere Macias, Jordi Jané e Irene Rigau, por un delito de blanqueo de capitales presuntamente cometido para contribuir a la financiación ilegal del partido mediante donaciones de 3.000 euros. El total ascendería a 106.000 euros entre el 2008 y el 2010. En esta pieza separada del 'caso 3%' declarará en calidad de imputado el próximo día 30 Germà Gordó.

Estructura interna del partido

Durante su interrogatorio, que se ha hecho mediante videoconferencia desde Barcelona, Viloca aseguró que CDC era una organización política "jerarquizada" y que el tesorero y el gerente del partido, que cuando él ocupó el primer cargo ya no era Gordó, sino Carles del Pozo (fue detenido en octubre del 2015), estaban a un mismo nivel en la estructura interna. Gordó fue nombrado secretario del Govern en diciembre del 2010 y, posteriormente, en el 2012 fue nombrado 'conseller' de Justícia.

Viloca admitió en su interrogatorio que era habitual reunirse con el gerente de la formación para hablar de asuntos financieros y que, dependiendo de la "magnitud" del problema, se le comunicaba al entonces era secretario general adjunto de Convergència, Oriol Pujol, hijo del expresidente de la Generalitat, Jordi Pujol, cuando "estaba disponible". El gerente también tenía linea directa con este alto cargo. El extesorero mantuvo en todo momento en su comparecencia judicial que los dos cargos estaban en "paralelo", no uno sobre el otro.

"Me gustaba contarlo y comunicarlo. Con el gerente revisábamos la situación. Comentábamos y discutíamos", precisó Viloca. Lo único que reconoció ante el juez es que en su época había donaciones de cargos públicos al partido, pero no que luego les fueran devueltas, lo que sería constitutivo del 'pitufeo', sistema del que junto al presunto manejo de dinero negro dijo haberse enterado "por la prensa". 

"Cada día soy más mayor"

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Viloca, que como Osàcar declaró como imputado en esta causa -el juez propone juzgarles a ambos junto con Gordó y otras 29 personas por el 3%-, dijo no recordar algunos datos, lo que atribuyó al tiempo transcurrido desde que ejercía como tesorero en Convergència. "Hace muchos años. Yo cada día soy más mayor y la memoria me falla", explicó, según las fuentes jurídicas consultadas por este diario.

La declaración de Viloca dista mucho de la de su antecesor, Osàcar, que ha llegado a un acuerdo con la fiscalía para lograr una eventual rebaja de la condena. Como muestra de su disposición a colaborar con la investigación, este responsable de finanzas identificó a Gordó como "la persona que directa y personalmente ideó esta operativa, la planeó y dirigió su implementación", según el juez que investiga la "estructura multicanal" puesta en marcha por CDC para financiarse ilegalmente. El magistrado considera incriminatorio que las donaciones bajo sospecha tuvieran una "sorprendente homogeneidad" (3.000 euros). No se correspondían con cuotas de afiliados, ni aportaciones al partido realizadas por sus cargos electos con cargo a sus salarios públicos. Tampoco obedecían a una campaña pública de donaciones pedida por CDC a sus militantes, detalla en sus autos.