LA ENCRUCIJADA CONSERVADORA

Casado busca con su viraje recuperar un PP "reconocible"

El líder espera reconducir el proyecto y que su partido se erija en "alternativa para salvar a España por tercera vez"

Los populares celebran la "moción bumerán" y que hayan obligado tanto a Vox como al PSOE a cambiar de estrategia

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Pablo Casado tenía un plan para reconquistar a los votantes que le habían abandonado por Vox. Lo ha aplicado durante dos años, le ha ido mal y ha rectificado. El presidente del PP intentó llevar a esos electores de vuelta a la que durante décadas fue la casa grande de la derecha con palabras y actitudes comprensivas, pero este jueves decidió cambiar de estrategia. "Hasta aquí hemos llegado", avisó al líder ultra, Santiago Abascal, en el debate de la moción de censura que se debatió en el Congreso. "No somos como usted, porque no queremos ser como usted", proclamó.

Casado, cuentan en su equipo, ya se ha convencido de que no puede hablar, actuar y votar como Vox, porque sus votantes seguirán yéndose a Vox. El presidente del PP, por fin sin elecciones de ningún tipo en el horizonte, siente que tiene suficiente "tiempo por delante para elaborar un proyecto" y poder ser "la alternativa segura para salvar a España por tercera vez" en las próximas elecciones. 

"Dejaremos de callarnos ante las barbaridades de Vox", afirma una asesora de Casado

En la sede de Génova dan por hecho que el PSOE y Podemos lograrán sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado de 2021 y Pedro Sánchez se asegurará dos años más en la Moncloa. En ese tiempo, Casado quiere recuperar a un PP "reconocible", lejos de las hipérboles y el histrionismo que él le ha imprimido en sus dos años al frente del partido. Espera desbrozar su labor de oposición de los guiños a la ultraderecha y agarrarse al programa tradicional de una formación que ha gobernado España 15 de los últimos 30 años. "Seguiremos insistiendo en nuestro plan sanitario, bautizado como Plan Cajal, reclamaremos bajadas de impuestos, defenderemos a la Unión Europea. Eso no cambiará. Lo que sí dejaremos de hacer es callarnos ante las barbaridades que Vox propone y que Abascal enumeró una tras otras en su discurso en el Congreso", cuenta una asesora.

El discurso de Espinosa de los Monteros

En Génova admiten que la alocución de Abascal, vacía de propuestas y llena de "dislates y declaraciones contra el virus chino, la Unión Europea, las autonomías y hasta la ropa de los políticos", "se lo puso "fácil" a Casado. Diferente habría sido, apunta un miembro de su gabinete, si el líder de Vox hubiera hecho el discurso que sí pronunció Iván Espinosa de los Monteros en el debate como portavoz del grupo parlamentario. "Fue propositivo, denunció el gasto público elevado, pidió bajada de impuestos, reclamó rastreadores y denunció la falta de camas y la mala coordinación entre comunidades", recuerda esa fuente, que estaba al tanto del 'no' que Casado estaba decidido a dar a la votación. Si ese hubiera sido el tono de Abascal, admite, Casado debería haber rebajado la beligerancia de su intervención.   

Casado pretende liderar una fuerza moderada, de vocación europea, reformista y donde el interés general se imponga a la demagogia

La ruptura con Vox que ha escenificado el líder de los populares en la tribuna del Congreso ha empezado a visualizarse en las redes sociales donde algunas diputadas han entrado a parar los pies a dirigentes ultras. Casado quiere representar ahora una fuerza moderada (como la su rival interno, Alberto Núñez Feijóo), reformista, "de patriotismo integrador", vocación europea y donde el interés general se imponga al "oportunismo demagógico". Será interesante ver si esa última observación, que el presidente del PP pronunció en la tribuna, se cumple en la Comunidad de Madrid, cuya presidenta, Isabel Díaz Ayuso (PP), ha convertido la provocación en seña de identidad política.  

Presión a Sánchez

El PSOE también empezó a reclamar el jueves a Casado que rompa por coherencia con Vox en las comunidades en las que aceptó sus votos para gobernar (Madrid, Andalucía y Murcia). El PP se escuda en que son pactos de investidura y no hay ningún consejero ultra en esos ejecutivos. El enfado de la formación radical tampoco acongoja a los populares, porque la alternativa sería "dejar paso a las izquierdas" y dan por hecho que no lo van a hacer.

Los populares sospechan que el PSOE llevará al Congreso iniciativas que le obliguen a retratarse y tratar de volver a "arrinconarlo con Vox". Pocos minutos después de que se anunciara el divorcio en el debate, Sánchez reaccionó y puso el primero reto: le anunció que detenía la reforma legal para poder renovar el Consejo General del Poder Judicial sin el PP y le invitó a sentarse a la mesa. 

Los populares sospechan que el PSOE llevará al Congreso iniciativas que les obliguen a retratarse junto a Vox 

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Fuentes de la dirección reconocen que la relación que Casado ha mantenido hasta ahora con los ultras ha facilitado que los socialistas dibujaran al jefe de la oposición como "un ogro" y que "Sánchez siguiera en su 'no es no' al PP". Ahora tanto Vox como el PSOE deberán cambiar de estrategia, se jactan: "Casado ha creado la moción bumerán".

       

Pablo Casado, el jueves, en el Congreso durante su discurso en la moción de censura que presentó Vox.

Pablo Casado, el jueves, en el Congreso durante su discurso en la moción de censura que presentó Vox. / JOSÉ LUIS ROCA