24 nov 2020

Ir a contenido

EL TABLERO CATALÁN

Torrent activa la cuenta atrás para las elecciones del 14 de febrero

El presidente del Parlament lee la resolución que constata que no hay candidato a la investidura y activa los plazos para la convocatoria de comicios

La oposición afea a Aragonès el cierre de bares y restaurantes

Xabi Barrena

Torrent activa la cuenta atrás para las elecciones del 14 de febrero. / ACN / ERC / VÍDEO: ACN / PARLAMENT

El presidente del Parlament, Roger Torrent, ha comunicado este miércoles a la Cámara catalana que ningún grupo ha presentado un candidato a la investidura para sustituir al expresidente Quim Torra, de manera que comenzarán a correr los plazos establecidos por la Ley de Presidencia para que las elecciones se celebren el domingo 14 de febrero.

Al comenzar el pleno, Torrent ha leído la resolución que constata que, tras haber realizado la ronda de consultas con los grupos parlamentarios, no hay ningún candidato para la investidura: "Una vez consultados los representantes de partidos y grupos políticos, constata que no le ha sido posible proponer al pleno de la Cámara un candidato para ser investido presidente de la Generalitat".

La lectura de esta resolución en el pleno y su posterior publicación en el Boletín Oficial del Parlament (BOP) equivaldrá a una investidura fallida, por lo que a partir del jueves comenzará el plazo de dos meses que contempla la ley para investir a un nuevo presidente hasta la disolución automática del Parlament y la convocatoria de los comicios.

A vueltas con el 51%

Tras la lectura, los grupos han protagonizado un mini-debate de cinco minutos por turno para explicar su posición acerca de ese inicio de la cuentra atrás final. Los partidos de gobierno, Jxcat y ERC, coincidieron en señalar que el 14-F ofrece la oportunidad de superar el umbral del 51% de voto para el independentismo. Auque fue Sergi Sabrià el que fue más tajante: "Ese 51% no será definitivo y si alguien afirma que lo es, está engañando", en referencia implícita a los sectores más híperventilados del independentismo.

En la sesión de control al 'president' sustituto, Pere Aragonès, la oposición afeó al Govern el cierre de la hostelería por un periodo de 15 días. Y lo hizo bajo dos ejes, tanto el sanitario como el economico. El portavoz del PP, Alejandro Fernández, se sirvió de las aceradas críticas del científico Oriol Mitjà al Executiu para poner en duda la utilidad del cierre. Aragonès le replicó que la medida había contado con el consenso de los expertos que assesoran al Govern. "Hacemos caso caso al criterio científico. Usted tiene alguna compañera de partido [por la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Pérez Ayuso] que podría hacer lo mismo", aseveró antes de tildar al propio Fernández de "aprendiz de Donald Trump". Aragonès planteó a los grupos la celebración de una cumbre para abordar las crisis derivadas de la pandemia. 

El espantajo del confinamiento

Fue la presidenta del grupo parlamentario de los 'comuns' la que incidió en el capítulo de las ayudas al sector. Opuso entonces el republicano las medidas de apoyo aprobadas por el Govern esta semana y subrayó que el cierre de la hosteleria es necesario: "No pienso dejar de aplicar una medida que, de no llevarse a cabo, nos puede dejar a las puertas de un confinamiento".

Evidentemente, las sentencias hechas públicas esta semana, por la que, por un lado, se inhabilita a los miembros de la Mesa del Parlament de la legislatura pasada y, por el otro, se absuelve al exmayor de los Mossos, Josep Lluís Trapero, estuvieron bien presentes. Aragonès tildó de "mensaje claro a la actual Mesa" la sentencia a sus antecesores y reiteró que no hay otra salida al conflicto político que no sea "el referéndum y la amnistía".